Implantando ideas de tí (o como volverte un virus muy resistente)

Publicado en May 13 2011 - 8:43pm por Álvaro Bonilla

“¿Cuál es el parásito más resistente? Una idea. Una sola idea de la mente humana puede construir ciudades. Una idea puede transformar el mundo y reescribir las reglas. Por eso tengo que robarla”.

El Origen (Inception)

Una de las dudas que más recibo es la siguiente: ella me dice que está ocupada y que no puede salir conmigo, ¿ahora qué hago? Y cuando me escriben me dicen cosas como “sé que me equivoqué, sé que hice algo mal, ¿cómo hago para arreglarlo y que ella salga conmigo? Bueno, una y otra vez les respondo cosas del estilo del Sistema de Tres Vidas, tres oportunidades, si falla las tres Game Over, no insistes más, te vas, te largas. Punto.

Uno de los grandes engaños de la seducción es que puedes seducir a cualquier mujer. Eso debería ser algo que debes aceptar, hay mujeres que simplemente no se interesarán en ti, porque están casadas y son fieles, porque no les gustan los hombres de tu tipo, porque les gustan los emos, porque su fetiche son los hombres de color, porque son lesbianas, porque están muy heridas y dañadas y no quieren saber de los hombres por un tiempo, porque le recuerdas a alguien que le hizo daño, y mil etcéteras más. Eso no debería herir tu ego, no debería alterar el concepto que tienes de ti mismo, no debería hacer que te obsesiones con la mujer que te rechaza, nada de eso. Hay mujeres con gustos extraños, con otros patrones de lo que les gusta o no les gusta, eso no debería influir en tú realidad.

Una cosa es que te guste una mujer, otra cosa muy diferente es que te obsesiones por ella, que todo el día pienses en ella, que si escuchas una canción la pienses, que veas otras mujeres parecidas a ella, que pienses en el destino, en la mujer ideal, en la mujer de tus sueños. Eso sucede al principio pero si te pasa ahora es algo que debes detener.

He visto que cuando este tipo de obsesiones suceden generalmente operan en contra tuya, ya sea saboteándote, es decir generándote ansiedad, nerviosismo, que no sepas de qué hablar, que hayas pensado tanto los momentos para verla que simplemente cuando la ves no puedes actuar con normalidad y actúas como un tonto, muestras necesidad, se te cae la baba y ella lo nota.

Sí, las mujeres notan cuando te obsesionaste con ella, y eso actúa como el principal repelente femenino. Recuerda que a las mujeres les atraen los hombres que en algún punto les ponen cuidado y en otro las ignoran. La cadena es esta: ignorar, poner atención, distraerte, ignorar, ignorar, poner atención intensa, distraerte, poner atención, poner atención, ignorar. Puedes usar varias combinaciones de estos elementos:

*Ignorar: no le pones cuidado, si habla no le prestas atención, si te escribe demoras días en contestar, si te manda un mensaje lo dejas pasar, si te llama no contestas.

*Poner atención: Prestar atención visual y auditiva completa a ella. Implica manejar una mirada directa a los ojos, escuchar muy bien lo que dice, lenguaje corporal orientado hacia ella, señales de intención.

*Distraerte: En algún punto de la conversación y tras estar muy atento a ella te distraes, aprovecha alguna llamada que entra, algún conocido que te encuentras, un mensaje al celular que te llega, o si es una llamada le dices que ya se acabó tu tiempo y que tienes X cosa que hacer, una clase a qué asistir, una reunión, etc. Si es una distracción transitoria puedes volver a ella diciendo: “¿en qué íbamos? Ahh si, en tal y tal cosa.” Recuerda que vienes de un período de atención intensa y debes mostrar que estabas atento a lo que decías luego del tiempo muerto.

Vamos a dejar algo muy claro acá y es algo que he martillado constantemente en este blog: a las mujeres les gusta el suspenso, les gusta el misterio, les gusta preguntarse a sí mismas y a sus amigas y amigos gay o amigos mascota: “¿Oye pero si yo le gustará había llamado?”, “Oye ¿por qué si le gusto entonces se distrae cuando estamos hablando?”, “¿Por qué me no me llama tan seguido?”, “¿Por qué se desaparece por días y simplemente no sé nada de él?”

¿Cuál es la diferencia entre sentir atracción por una mujer y sentirte obsesionado por ella? En la atracción TÚ ESTÁS AL CONTROL DE TI MISMO Y DE LA SITUACIÓN. En la obsesión pierdes el control, se esfuma, se evapora, te vuelves tímido, necesitado, ansioso, predecible. Por ello es que te digo algo: nunca atraerás a una mujer si es lo único que deseas hacer en tu vida. Si no piensas en estudiar, en trabajar, en salir con tus amigos, en salir con tus amigas, en salir con otras mujeres no podrás acceder a tener relaciones, no podrás acceder al estado mental que dice: “para mí salir con mujeres es algo normal, divertido y extremadamente relajante”, por el contrario, si conseguir ESA mujer es lo único en que piensas tu estado mental es: “las citas son horribles, no sé qué decir, es algo sumamente raro y tensionante.”

El arquetipo más exitoso es el coqueto, y lo más interesante de él es que puedes imitar estos tipos de comportamiento, puedes adaptarlo a tu forma de ser, puedes ser un poco más arriesgado y “jugar” un poco con las citas, los tiempos, las llamadas.

El código de la seducción se resume en: confusión = incremento del nivel de atracción.

Lo más interesante del coqueto es que su modo de operar se dirige a la autoestima. Puede que a ella ni siquiera le gustes en primera instancia, puede que le des exactamente igual. Pero cuando ve que tú no te desvives con ella, que no te poner nervioso porque es hermosa, que no le pones alfombras rojas cuando para, que te distraes un poco cuando te habla, ella empezará a preguntarse “¿Quién carajos es este tipo que me trata así”

¿Adivina qué?

En ese preciso instante ya tienes su atención puesta en ti. Estará analizando cada movimiento que haces, esperando que le des gusto, que te desvivas por ella, que estés pendiente 100% de ella. En ese punto pensará en ti, y cuando lo haga su mente caerá en una trampa muy ingeniosa que procede de la confusión que has sembrado:

Pensar intensamente en alguien = ¿Será que me está gustando?

Te has insertado en su mente. Será inevitable que se haga la pregunta. Será inevitable que luche contra esa idea intrusiva, será inevitable que se diga “¿pero cómo me puede estar gustando ese tipo?”, “¿Cómo me puede gustar si es feo/repelente/grosero (o lo que sea)?

Es allí cuando la idea de ti se ha vuelto un virus. Es allí cuando has implantado una idea. Es una forma muy fácil y opera cuando aplicas principios de indiferencia.

Ahora demos una vuelta a la tuerca.

No sólo eres indiferente, sino que prestas atención a otras mujeres diferentes a ella, da lo mismo si son más hermosas o menos hermosas. Su egocentrismo, su ego, su propio narcisismo operará a favor tuyo, su deseo de ser importante se verá desafiado por tu actitud, serás un enigma, un misterio, un reto.

Habrás implantado una idea de ti.

Es muy sencillo, tan sencillo que parece difícil.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!

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Blogger estuvo caído y borró el último post, originalmente publicado el pasado miércoles 11 de Mayo. Lastimosamente no pude recuperar los comentarios puestos en la entrada.