¿Qué hacer con la monoítis? Y cómo evitar la castración social

Publicado en Nov 26 2014 - 8:45pm por Álvaro Bonilla
En este escrito hablaré de un tema tan básico pero tan básico, que es frecuentemente olvidado y recibe uno consultas y consultas sobre el tema. Hay dos clases de comportamiento que un hombre no debería tener por las nefastas consecuencias que tiene para su vida afectiva y su vida sexual:
1. Tendencia a obsesionarse con una mujer, la cual etiqueta como “la elegida” y a la cual le guarda una fidelidad mental y social bastante cuestionable.
2. Tendencia a aislarse del círculo social de mujeres una vez establece una relación afectiva de largo plazo.
Una de las cosas fundamentales cuando estás en el proceso de configurar tu vida orientándola a la satisfacción emocional es la constitución de un círculo social, y en este círculo social debes desarrollar relacionas profundas y saludables con tus mujeres, algunas de las cuales intencionalmente deberás colocar en la posición de amigas, sin que por ello no deje de existir tensión sexual. Cuando uno aprende de negocios le dicen algo bastante interesante y es acerca de las inversiones “no hay que poner todos los huevos en la misma canasta”, y con ello quieren decir que como inversionista uno no debe poner todo el dinero en un solo negocio, sino que debe diversificar, para que en caso que ese negocio fracase no se lleve todo nuestro dinero, sino que tengamos otros opciones.
Jamás ha sido tan real esa creencia también para la seducción. Muchos hombres tienen una mentalidad tan escasa que sólo desean conocer a una mujer y que esa mujer les ponga atención se enamore de ellos y con eso les basta. No critico que quieras una relación monógama y a largo plazo, pero para tener éxito algunas veces lo tienes en la primera, pero la gran mayoría de veces no, y para ello es necesario kilometraje, que te da criterio para decidir y te permite conocer el complejo mundo de las relaciones y de las mujeres. Así que si estás en este mundo necesitas diversificar tus opciones y acercarte a un escenario que te permita escoger y mantener siempre tu mente inquieta.
En mi consulta atiendo principalmente dos casos: hombres con problemas de ansiedad social que hacen extensivos sus síntomas a las mujeres, y hombres obsesionados con una mujer, obsesiones incluso de años, obsesiones absolutamente infantiles, de casos en los cuales una mujer los puso en la zona de los mejores amigos hace digamos, tres o cuatro ¡AÑOS! Y estos hombres aún siguen pensando en ellas y teniendo la fantasía de volverla a ver siendo unos hombres transformados para que esta mujer caiga rendida a sus pies diciendo “oh Dios, cómo te dejé pasar”.
Fantasías infantiles en cerebros adultos fruto de la obsesión de sólo pensar en una mujer y de la idealización, lo cual usualmente se acompaña por que el sentimiento NO es recíproco, es decir, tu eres el que está enamorado o con deseo, ella no, o al menos no es la misma proporción, digamos tu tienes 100% ella tiene no más de un 10% si mucho.
Muchos de los hombres con dificultad con las mujeres poseen una tremenda aversión al riesgo, necesitar ir a la fija, desean no equivocarse, desear tener toda la probabilidad a favor y por ello consultan y consultan antes de hacer algo. No son capaces de arriesgarse y por ello rara vez tienen éxito, porque en la seducción como en cualquier área de la vida tienes que estar dispuesto a arriesgar y que te rechacen para tener éxito, sino lo estás jamás podrás ser un seductor, así como tampoco podrás ser un inversionista, así como probablemente te quedes en tu apestoso trabajo de mier** por miedo a perder tu salario y lanzarte a la incertidumbre de ser emprendedor.
La aversión al riesgo es una tendencia que tiene graves consecuencias en seducción, y que también hace que privilegies una sola mujer por encima de todas y que todos tus recursos emocionales, financieros y de tiempo se vayan con ella en perjuicio de todos y de todo. No estoy hablando necesariamente de una vida promiscua sexualmente hablando, estoy hablando de un marco mental en el cual mantienes tensión sexual con varias mujeres, lo cual te permite que cuando estés enamorado de una en especial no te enloquezcas y caigas en comportamientos absurdos de “te pondré todo a los pies para que me ames por siempre”, sino que te equilibres con el contacto con varias mujeres.
Fíjate en lo que acabo de decir “te equilibres”, pienso que la vida social con mujeres hace que como hombre tus pensamientos, tus hormonas, tus endorfinas, tu testosterona se regula y puedes actuar racionalmente. De lo contrario actuarás con el síndrome del presidiario que al estar en un entorno sin mujeres cuando se le aparece una se va detrás en celo y se comporta como un total subnormal. La presencia femenina abundante y con relaciones profundas te permite conectarte con el mundo femenino y actuar de forma razonable frente a la mujer que te gusta.
Jamás cometas el error de la manipulación de algunas que te dicen “no me gustan tus amigas”, y para más manipulación te dicen, apelando a tu probable inseguridad con algo del estilo “qué tal que yo andará con un montón de amigos atractivos por ahí ¿no te darían celos?”, el principiante caerá en la manipulación y empezará a crear un miedo a perder a la “elegida” por andar con sus bellas amigas y conocidas y las irá descartando.
Tu eres un seductor diferente, un Seductor Inteligente, y entiendes que SU inseguridad no tiene que ser TÚ inseguridad, así que no te dejas manipular y le haces ver que para ti es indiferente que ella tenga uno o veinte amigos, si la cosa es de compromiso y lealtad ello no importará, pero que en lo que a ti respecta tus amigas y las mujeres son importantes y que no las abandonarás y te irás a una cueva a vivir con lobos sólo por ella. Las mujeres sanas y equilibradas aceptarán ello sin problema.
Una relación monógama no implica que dejes el mundo atrás para vivir una vida de ermitaño. Nunca caigas en esa sutil trampa de algunas mujeres manipuladoras. Recuerdo ver a muchas que lo hacen así o lo hacen pasivo agresivamente ¿Cómo? Pues en las reuniones sociales miran mal a las amigas del hombre, hacen mala cara, se indisponen, insisten en irse más temprano de la reunión, siembran un mal ambiente bastante molesto, que aleja a las otras personas y hacen que el principiante empiece a aislarse de su círculo social para evitar molestar a su Princesa.
¿Qué observa uno con la experiencia? Que estas personas luego terminan su relación y descubren que están absolutamente solos, que han perdido la sensibilidad con las mujeres y que reciben como herencia una tremenda descalibración, ya no son tan precisos con las mujeres.
La monoítis genera una enferma dependencia a tu pareja, sino es con ella entonces no puedes hacer absolutamente nada, ni ver una película en tu casa, porque te dice “pero por qué no me esperaste a ver la película conmigo.”
Miremos este fenómeno en tres momentos:
Antes de una relación formal: Es necesario que conserves relaciones con las mujeres, aun cuando muchas de ellas puedan estar enamoradas de ti, o sin ser indiferentes permitiendo la existencia de la tensión sexual. Esto evita la tendencia a la obsesión mental y a la idealización “es que es perfecta”, “es que es la única”, “es que cuando estoy con ella me comporto como un idiota”, todos esos pensamientos son fruto de la entrega total a una sola mujer. Cuando tienes más opciones se acaba la estupidez y se es mucho más preciso en concretar la relación, porque en lugar de quedarte en casa cuando ella te cancele podrás tomar tu teléfono inteligente enviar un whatsapp y tener plan con otra mujer bella e inteligente que te hace pasar un rato estupendo.
En la relación formal: Algunos hombres no ponen claro el tema de que seguirán teniendo amigas y saliendo con ellas en algunos planes mientras están en la relación. Toda relación debe basarse en la confianza y en la ética, así que no hay más remedio que confiar, tú confías en ella y ella debe confiar en ti. Esto exige que seas muy transparente y hagas un acuerdo de “flujo de información” donde ella sabe quiénes son tus amigas y tu sabes quiénes son sus amigos, así mismo se informan de nuevas personas que se conocen y con las que se va teniendo familiaridad o afinidad. Sencillo, sin secretos y sin estupideces, las cosas claras.
Es lamentable cómo algunos hombres casi piden permiso para tener una conocida o una amiga, incluso no pueden hablar de una simple compañera de trabajo porque ya empiezan los comentarios, las indirectas y las escenitas. Si negocias esto DESDE EL INICIO no tendrás que exponerte a estas castraciones sociales.
Tu vida debe tener misterio, algunos dejan eso de lado cuando ya tienen una relación formal y por ello empieza a aparecer lo más siniestro: la falta de deseo. Y de ello hablaré en el próximo post.
¡Que comience la cacería!

¡Hasta la próxima!