La necesidad de restaurar tu identidad para la seducción y el éxito

Publicado en Jul 13 2017 - 6:31pm por Álvaro Bonilla

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Hoy hablaré de la identidad y su relación con la mente y las emociones. Vamos a meterle un poco de psicología a tu juego interno y te daré herramientas sencillas para trabajar.

Empezaré de forma directa: Tus problemas con las mujeres, contigo mismo y con tus ambiciones tienen que ver con tu identidad, con tu concepto de lo que eres tú mismo, con tu propia definición de lo que eres para ti.

Responde a esta pregunta: ¿Quién eres tú?

Seguramente te habrás definido con elementos como tu nombre, tu profesión, quizá tu género, tu nacionalidad, y datos por el estilo. Sin embargo, el tema es mucho más profundo cuando hablamos de identidad, porque aquí hablamos de cosas como:

  • ¿De qué te crees capaz?
  • ¿Cuáles son tus ambiciones?
  • ¿Cuál son los rasgos de los cuales te sientes orgulloso?
  • ¿Cuáles son las áreas difíciles de tu vida?
  • ¿Cuáles son tus más profundas convicciones?
  • ¿Cuáles son tus valores y aquello que para ti es importante?

Con mis clientes he experimentado que éstas preguntas o no tienen respuesta, o tienen una respuesta negativa, no se creen capaces de mayor cosa, llevan un historial extenso de incumplimiento a sí mismo en sus hábitos y compromisos, en lugar de orgullo su vida se caracteriza por la culpa y la vergüenza. También han vivido una vida abundante en rechazos, desprecios, y ello les ha devorado su identidad. Por último, tienen una vida emocional y psicológica dividida, pues tienen valores compitiendo, usualmente provienen de una formación cristiana y están en una fase rebelde, agnóstica o atea y el choque de valores les ha devastado.

Sobre este último punto, he trabajado con hombres y mujeres que han tenido una vida comprometida en alguna religión, y su moral compite con la idea de tener varias mujeres y tener sexo con ellas. Puede ser un dilema bastante fuerte, y lo que ocurre es que se compite con la idea de sentirse “sucio” o “pecador”, y ello les desbasta su mente y sus emociones. Y hay que intervenir en ello, para que la persona tenga libertad y elija sin sentir vergüenza y culpa (ya hablé aquí  y aquí de lo nociva que es la culpa y la vergüenza).

En fin, son varias las variables que intervienen en la construcción de identidad. Por ejemplo, la experiencia de bullying o matoneo en la infancia es un destructor demasiado poderoso de la identidad. Hace que la persona construya una máscara, una doble o triple identidad, como capas de una cebolla, y en ellas expresa cosas que no son su verdadero yo. ¿Alguna vez te has sentido como si estuvieras viviendo una vida ajena? ¿A veces has tenido la sensación de que tu vida no es profunda, que hay un enorme vacío? Bueno, esas son sensaciones que nos indican que hay máscaras que has construido para defenderte del rechazo, para evitar sentirte débil o vulnerable, para ser aceptado por el mundo, por estar a cargo y tener el poder de tal manera que nadie más te humille. Lastimosamente, en la gran mayoría de escuelas de seducción lo que hacen es venderte una identidad genérica con el pretexto de que así gustarás a TODAS las mujeres. Y eso es otra capa más que te aleja de tu verdadera identidad, así que estrictamente hablando las mujeres o personas que atraigas a tu vida están siendo estafadas, o les gusta un hombre muy diferente a lo que tú eres.

Por ejemplo, aprendiste a vender a un tipo de hombre de fiesta, superficial, promiscuo cuando tú en realidad no eres así, eres tranquilo, profundo y eres un hombre de una sola mujer. ¿Qué ha pasado? Has negociado tu identidad para tener sexo, y en últimas estás viviendo una vida no auténtica y estás sacrificando cosas realmente importantes para ti, creyendo que no son atractivas para una mujer, sólo para complacerla. ¿Qué pasará entonces cuando decidas ser auténtico con esa mujer?

Todo proceso de transformación debe partir de considerar tu identidad actual. Que la conozcas y sepas hacia dónde te quieres mover. Por ejemplo, hemos hablado muchísimo del hombre bueno, y alguien me puede decir, ¿qué pasa si me identidad es ser un hombre bueno? ¿No estaríamos mintiendo al reemplazarlo? Qué maravillosa pregunta, porque aquí vamos a ver los límites de la identidad y lo que es un trabajo serio de transformación.

Al considerar tu identidad actual debes ver el origen de tus comportamientos y su motivación. Por ejemplo, descubres que eres bastante introvertido, silencioso y que no quieres destacar. Revisando esto observamos que eres así porque en la niñez tu voz fue acallada por padres, por matoneo en el colegio, y te volviste silencioso porque sientes que si hablas no serás escuchado y no serás tomado en cuenta. Así que tu identidad de timidez, introversión, no es tu verdadera identidad. Lo mismo ocurre con el hombre bueno como identidad, te has acostumbrado a comportarte como hombre bueno por condicionamientos en tu relación con tu padre y con tu madre, buscando aceptación desde la suavidad de carácter, sin embargo, no es tu verdadera identidad.

Desarrollar la verdadera  identidad requiere compromiso con el genuino llamado que tenemos en nuestro ser, implica desafiar muchas veces la incomodidad y lidiar con la ansiedad que se genera cuando estamos cambiando. Imagina la ansiedad del tímido al empezar a ser más activo socialmente, imagina la ansiedad del hombre bueno al empezar a darse su lugar y despachar a las personas que se han aprovechado de él. Esa contradicción es parte del proceso y del crecimiento. Por ello no es posible trasplantar una identidad en segundos, porque las contradicciones internas se comerán tus recursos emocionales y psicológicos, o seguirás dividiendo tu personalidad hasta que estés demasiado jodido.

Atención a esto: Cuando hemos intentado acceder a metas y no lo hemos logrado y percibimos un bloqueo, es porque nuestra identidad no se ha expandido al nivel de tu meta.

Con mi cliente Sebastian logramos identificar elementos en su identidad que lo hacían creerse perdedor, feo, desagradable, frente a las mujeres. ¿Cómo podía entonces pensar que podía acceder a mujeres bellas si tenía una identidad sobre sí mismo tan negativa? No era posible. Sebastian estaba viviendo con una falsa identidad, construida a punta de mentiras y engaños de sí mismo que su mente le había dictado durante años. Si por suerte hubiera encontrado a una mujer habría saboteado irremediablemente su relación, hasta que su identidad comprobara en la realidad que sí, que era un perdedor desagradable. Si hubiera encontrado una mujer que lo considera atractivo su sistema perceptivo no la habría visto, pues no podemos acceder a una realidad que no creemos.

Si no te ves como un campeón difícilmente lograrás ganar una competición. Si no te ves como un emprendedor exitoso difícilmente podrás tener tu empresa y llevarla a metas ambiciosas. Si no te ves y defines como un hombre atractivo, carismático y sexy difícilmente seduciras a una mujer.

Como Sebastian, tú también puedes estar viviendo con una identidad ilusoria que te ha socavado la estima y que ha lastrado tus resultados. Las técnicas con las mujeres no servirán de nada hasta que no te tomes el trabajo serio de intervenir en tu identidad. Usualmente el trabajo que hago se basa en estos pilares:

  1. Núcleo de identidad: Entrenamiento de la mente
  2. Núcleo de emociones: trabajar la ansiedad y la depresión, desarrollar comunicación emocional y abrir las compuertas emocionales
  3. Núcleo de conducta: Acciones eficaces, eficientes que lleven a los resultados.

Sin trabajo en la identidad, no es posible restaurar combustible emocional. Por ejemplo, si crees que eres un fracaso, tus emociones serán negativas, de resentimiento, defensivas, reactivas, es como si llevas el carro sin gasolina, difícilmente te mueves a actuar, a salir, a hablar, a soltarte, a explorar conversaciones, a ser curioso, a escuchar.

¿Cuál es la raíz de la ansiedad? El ruido mental negativo que te recuerda las mentiras de tu identidad. Es como si intentarás subir una montaña, pero no tienes oxígeno y llevas en la espalda 35 kilos de peso. El trabajo de la ansiedad inicia con el control del diálogo mental y con la generación de nuevas voces que afirmen esa identidad auténtica que descubres en ti y a la que aspiras.

Por ahora escribe las respuestas que te he planteado arriba, y empieza a cuestionar las creencias negativas que tienes sobre ti mismo relacionadas con la identidad, con tu éxito, con tus relaciones, con tu forma física, con las mujeres. Luego pregúntate a qué aspiras. Qué transformaciones te darían una vida más feliz. Recuerda tu niñez, recuerda los momentos donde has sido más pleno, allí encontrarás pistas de tu verdadera identidad. Quizá ha habido días donde te has sentido más extrovertido, más conversador, y te has ido feliz a dormir deseando que todos tus días fueran así. O quizás has tenido días de muchas ideas, de mucha acción, de tomar iniciativa, y te vas a dormir satisfecho preguntándote cómo hacer para que todos tus días tengas ese mismo enfoque. Aquellas cosas son vestigios de tu verdadera identidad, recupéralas, y construye afirmaciones sobre ello, deben iniciar por “soy” o “Estoy”, por ejemplo:

  • Soy abierto, espontáneo y divertido
  • Soy capaz de ver la vida con optimismo y encontrando alternativas a los problemas
  • Soy capaz de conectar de forma profunda con las mujeres
  • Soy natural y fluido para conversar con las mujeres
  • Soy un seductor que logra cautivar a las personas con las que habla
  • Estoy disponible y con las puertas emocionales abiertas para conocer personas
  • Estoy atento a aprender de las personas y a liberarme de prejuicios sobre ellas

Y así, crea unas 12 o 15 afirmaciones. Imprímelas, y léelas en voz alta en la mañana y en la noche. También compra un cuaderno, y cada día haz una plana repitiendo una afirmación, escríbele 25 o 30 veces esa misma afirmación. Quizá no lo recuerdes, pero aprendiste a escribir haciendo repeticiones cuando eras muy niño. Una de las formas más efectivas que hay para aprender es la simple repetición. De hecho, con repetición es que has creído todas las mentiras de tu identidad las has repetido día tras día de forma automática.

Esto es tan sencillo que las personas ni se dan la oportunidad de hacerlo.  Pero es definitivamente efectivo.

Si deseas trabajar en coaching, recuerda, siempre estoy disponible para colaborarte en alcanzar tus ambiciones.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!

  • Jonathan Belfiore

    Excelente como siempre Naxos, me has hecho reflexionar varias cosas sobre mi identidad. Muchas gracias!

  • Vinicius

    Muy bueno, sólo un pero: se escribe desvastar, con v.

  • Emanuel Díaz

    Oh Naxos. Te amo, no me avergüenzo de besar tu trasero y defenderte ante estos policías de la gramática (Devastar te hablo a ti) Hoy precisamente enterré a mi hombre bueno en la parte de atrás de mi casa y está heladísimo. Mandar a la mierda es tan… hermoso. Gracias por tanto.

  • alejandro manuel

    Gracias por el post, comenzare con la tarea.

  • Jose Ruiz Martinez

    Hola Alvaro. Leo todo desde hace muchos años… Te recordaba como el top 1-2 de los mdls. He notado un cambio. Con animo constructivo y para sacar el maximo potencial que tienes. En mi correo y por mp te lo comentaré. Saludos. idinetyp@gmail.com

  • LA1987

    La programacion neurolinguistica es una herramienta muy poderosa.

  • Claudia arias González

    pienso que más que seducir se debe trabajar el interior, los hombres viven tan obsesionados con el hecho de seducir y conquistar mujeres que se les olvida que antes de seducir primero deben seducirse ustedes mismos, por ejemplo trabajando en sus propias almas, ser mejores personas, mejores hombres, más íntegros en sus relaciones que tengan con otras personas, esa es la mejor arma que pueden tener para lograr que una mujer se fijen en ustedes, ser ustedes mismos

    • DaNiel Gamba

      Tienes toda la razón, cuando te amas a ti mismo las otras cosas se atraen por si solas.