¿Eres un aliado o un inhibidor de la energía sexual femenina?

Publicado en Oct 25 2017 - 10:10pm por Álvaro Bonilla

energía-sexual-femenina-seduccion

Carlos es un tipo muy bien parecido que hace parte de mi círculo social. Ingeniero, de muy buenos ingresos, con un buen auto y con lo que pareciera ser el paquete completo para estar con mujeres de alto perfil.

Y vaya si despierta atracción en ellas.

Ellas lo miran y no pasa indiferente frente a casi cualquier mujer, desde la cajera del almacén, la mesera del restaurante, hasta una alta ejecutiva o una mujer que está dando sus primeros pasos en el modelaje.

Sin embargo, Carlos ya tiene 33 años y está soltero. Y tiene un estilo de vida bastante solitario en lo que a mujeres se refiere.

¿Por qué me pregunta Carlos? Con quien compartimos una vieja amistad desde hace tiempo, y del cual yo siempre sacaba ventaja porque mientras él atraía a las mujeres yo siempre me quedaba con el juego. Me encantaba salir con él, era un imán natural para la buena compañía.

Un buen día terminó por hartarse y dejamos de salir en ese plan, mi vida cambió y ya no buscaba planes nocturnos, y él empezó a salir con una mujer problemática y de una belleza muy inferior a lo que él podía atraer. Y luego tuvo una racha de mujeres que le eran sistemáticamente infieles.

Carlitos no ha entendido lo que pasa.

Carlos es un hombre demasiado serio en su expresión, y es un hombre psicológicamente prejuicioso, no ha entendido la libertad sexual de la mujer moderna. No ha podido conciliar la idea de que una mujer puede ser muy sexual y justamente ser una extraordinaria amante para él. El asocia la sexualidad femenina con algo pecaminoso, y con algo que debe estar bajo el control del hombre. El desea encerrar a la mujer.

A pesar de ser un hombre adulto siempre termina por hacer sentir a las mujeres juzgadas, no responde de forma espontánea a las bromas sexuales, se muestra indignado cuando ellas hablan sexualmente o muestran que tienen ojos sexuales para ver a un hombre. Se molesta, se incomoda, se vuelve monosilábico.

Y las mujeres adultas logran calibrar esto demasiado rápido. Una mujer con buenas habilidades sociales y comunicativas buscará hacer de la conversación una exploración del otro, intentará conocerlo, y buscará calibrar su grado de apertura sexual. Hoy día este es un indicador clave. Y el tema no es hablar de sexo propiamente, el tema es mostrarse espontáneo, relajado, de tal manera que incluso sea ella la que tome la iniciativa para llevar el tema sexual a la conversación.

Algunas mujeres optan por ser auténticas y descartarle de plano. Otras mujeres deciden ponerse un caparazón de mujer puritana y cierran su emoción para compartir asuntos para los cuales sienten a este hombre cerrado o inmaduro.

Entiendo que el proceso de adquirir las habilidades sociales puede ser algo complejo para algunos a la hora de seducir. Para mí lo más importante, incluso más importante que ser un extraordinario conversador, es mostrar esa apertura de mente. He visto hombres de muy pocas palabras pero que, con una sonrisa, un giño de ojo, una mirada cargada de gusto logran comunicar que están disponibles, abiertos a recibir a esa mujer tal cual es.

Los prejuicios respecto a la sexualidad son como unas rejas respecto a tu expresión sexual y la expresión sexual de las mujeres. Actuar como un puritano corta la comunicación y le dice a esta mujer “no te acepto tal como eres porque me pareces una puta.” Y eso expresa juicios de valor que no siempre son acertados.

Los hombres débiles detestan encontrarse con mujeres con demasiada experiencia sexual, porque en el fondo sienten que serán juzgados con estándares a los que ellos no llegarán. Eso les frustra, y esa frustración resultan en rabia y amargura. Y lo puedes ver en que la seriedad de estos hombres es pura fantasía reprimida y pura neurosis, y eso desconecta por completo. Es una de las razones más frecuentes por las que dos personas con un nivel de atracción terminan por repelerse tras la conversación.

Y esa es la razón por la cual nuestro propio comportamiento termina por propiciar que las mujeres se disfracen de conservadoras ocultando su experiencia sexual.

Si no logras madurar sexualmente en tu mente, y no aceptas a una mujer por lo que ella es simplemente ella te dará la versión de sí misma que coincide con tus expectativas. Quieres una mujer conservadora ella te venderá esa imagen.

Una mujer necesita saber que puede confiar en ti, que eres abierto a conocerla sin juicios, y una personalidad demasiado rígida sólo le hará sentir que no es libre. Para que una mujer se exprese sexualmente debe sentirse muy cómoda contigo, si no es así usará máscaras y se cerrará emocionalmente.

Por eso muchos hombres se sorprender de saber que mujeres que se mostraron con ellos como mujeres muy conservadoras y virginales, terminen siendo muy liberales con otros hombres.

Muchos hombres, como Carlos, no buscan mujeres, sólo buscan quimeras.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!