8 mentiras sobre las mujeres

Publicado en Jun 7 2007 - 3:29am por Álvaro Bonilla
Ella llamó a mi teléfono, me preguntó cuándo podríamos vernos, le dije que la otra semana. Me respondió que entonces tocaría hasta el próximo jueves o viernes, porque no podía ni lunes, ni martes ni miércoles. Le dije que perfecto, que entonces la otra semana hablábamos. Colgamos el teléfono.

Diez minutos más tarde recibí un mensaje de texto que decía: “hoy no puedes ni siquiera un ratico”. Le respondí su mensaje de texto: “y cuál es el motivo”. A los dos minutos recibo una nueva llamada telefónica, dice que quiere verme hoy, que no aguanta hasta la otra semana. Le pregunto que si acaso no tiene novio. Me dice que está de viaje, que se siente muy sola. Insiste en que quiere verme. Le digo que entonces pasaré por su casa a las 9 de la noche. Me dice que si no puedo más temprano. Le respondo que no. Llego a las 9:30 de la noche. Voy directo a su habitación, prendo el televisor y la siento lanzarse sobre mí. Ansiosa… tan culpable como para hacer el amor salvajemente, tan feliz como para volver a repetirlo. Me voy de su casa 5 horas más tarde, con un beso en los labios le digo “oye… ponte seria!”

En fin… a un maestro de la seducción le pasan esas cosas bien seguido… y está bien… la pulsión sexual es libre, y cuando nos roza es mejor dejarnos acariciar por ella… sin límites, sin barreras, sin idealismos.

Soy sólo un humano…

Sobre su novio… cuando me lo vuelva a encontrar me encargaré de recomendarle el blog de un tal Naxos.

La pregunta más frecuente que recibo cuando realizo coaching personal es: ¿Cómo hago para atraer más mujeres y conseguir más citas?

Lo que yo siento es que tener más citas nos está probando algo sobre nosotros mismos, sobre nuestra capacidad social… incluso sobre nuestra masculinidad. Tener más citas nos dice que nos estamos haciendo más atractivos y que las mujeres se interesan en nosotros. Nos dice que podemos reproducirnos, que nuestros genes tendrán descendencia y verán civilizaciones construidas en los cielos, conquistarán otros planetas, viajarán a través del tiempo y del espacio, serán Emperadores en las lunas de Júpiter.

Para muchos hombres esas citas terminan rápidamente con un “fue una cita muy agradable… hablamos luego… la otra semana estoy muy ocupada… yo te aviso.” Existen mil fórmulas que te hacen saber que una cita fue un desastre.

Lo que quiero hacer en este post es destruir algunas mentiras acerca de las mujeres y los hombres, sobre las relaciones y sobre el romance. Lo que quiero es que empieces a andar por el camino correcto:

Mentira 1: Las mujeres quieren lo que ellas dicen que quieren. Creo que es obvio que las mujeres no quieren lo que dicen querer. Pero muchos hombres creen en todo lo que una mujer les dice que quiere, o peor aún, creen que las mujeres NO quieren algo porque simplemente dicen que NO. Debería bastar con ver las contradicciones entre lo que una mujer DICE y lo que HACE.

Las mujeres tienen una idea de lo que es “romance” escrita en sus cabezas, desde que eran niñas y jugaban con Barbie y Kent empezaron a configurar un “imaginario” de las relaciones de pareja, de ellas mismas y de los hombres. La sociedad y la familia le ha dado un papel y un rol a la mujer, donde ella raras veces toma la iniciativa, donde tiene que aparecer como una “princesa” (creo que he escuchado cientos de veces esas palabras de las mujeres), que tienen que andar bien puestas, cosas por el estilo. Esto se expresa en la manera en que expresan sus deseos, lo hacen con delicadeza y con elegancia. Y muy frecuentemente es mejor no comunicarse con ella OYENDO sus palabras, sino con ACCIONES, me explicaré mejor.

Quizá si tu le dices: “¿oye quieres ser mi novia?”, ella te diga que van muy rápido. Pero ella en el fondo y en la superficie SI quiere ser tu novia, pero el papel de princesa que le han inculcado le dice “aplázalo… que luche por ti”. ¡Claro! Es que tiene en su mente la imagen del príncipe azul que lucha contra dragones para llegar al castillo donde la liberará. Pero ella no tendrá esa reacción si la besas. Si la besas y no dices mucho, ella simplemente actuará, y se dejará llevar por la atracción que siente a flor de piel. Luego probablemente vendrán ciertas excusas, y te dirá que van muy rápido, pero con ese beso, ya sabrás que la cosa le gustó.

Mentira 2: No hay quién entienda a las mujeres. Acá viene un gran ejemplo de pereza mental. Las mujeres son demasiado fáciles de entender. Quizás cuando leas esto pensarás “Ok. Ok. Serán muy fáciles de entender para ti Naxos”. Pues no. En verdad digo que son fáciles de entender. El problema está en que no somos capaces de ponernos en su lugar y aprender un poco de lo que ellas nos enseñan. La clave es: las mujeres piensan más emotivamente, mientras tú piensas más lógicamente.

Empieza a pensar emotivamente y las entenderás. El problema es que los hombres cuando están con una mujer siguen pensando como hombres y por eso les parecen desconcertantes todas las cosas que ellas hacen y dicen. Es como si me enojara con el clima cada vez que llueve, en vez de sacar una sombrilla para cubrirme. Al clima no lo puedo controlar, a la sombrilla sí. Los hombres no pensamos en soluciones sino en problemas cuando estamos con una mujer que no entendemos.

La cosa es simple… empieza a comprender e mecanismo, empieza a pensar emotivamente. No te preocupes tanto por los POR QUÉ, sino por CÓMO. Es decir, lo que pasa no es lo importante sino cómo respondes tú a lo que te pasa.

Mentira 3: No puedes mejorar tus habilidades con las mujeres. Este mito cree que la habilidad con las mujeres es un don que se tiene o no se tiene. Y que aprenderlo sería como enseñar a un tipo de 30 años a tocar el chelo y esperar que lo hiciera con todo el virtuosismo de Yo Yo Ma.

En mi propio caso y en el de muchos hombres he visto cambios impresionantes, cambios que te hacen creer en la capacidad del cerebro humano para reprogramarse. He visto casos de hombres con interacción 0 con las mujeres, que en cuestión de un año manejan a la perfección las habilidades sociales, he visto hombres frustrados pasara ser hombres plenos y satisfecho. He visto fracasos todos consecuencia de la pereza y la falta de fuerza de voluntad, pero también he visto hombres desempeñarse tan bien como los seductores naturales, E INCLUSO MEJOR QUE ELLOS.

Mentira 4: La opinión de una mujer hermosa pesa más que la de una mujer no tan atractiva. Los hombres tienden a tratar a las mujeres muy hermosas como si fueran semidiosas, o como si fueran alguna especie de ángel caído del cielo, y sienten que lo que ella les dice (sobre todo de ellos mismos) es como si lo dijera la mismísima diosa Venus.

Y es que vivimos en una sociedad (y en un mundo) donde estamos completamente basados en la belleza para emitir nuestros juicios. ¿O por qué la sociedad perdona los delitos que la gente “linda” como Paris Hilton y no los de la gente normal? En esta sociedad amamos la belleza y buscamos imitarla, con cirugías, implantes, ejercicio, prótesis. La falta de atractivo se ha convertido en una verdadera discapacidad.

Es un hecho psicológicamente bien documentado que existe una tendencia a atribuir más creencias, valores y actitudes positivas a las personas que son atractivas. Las respetamos más y tienen muchas más probabilidades de convencernos. Las perdonamos más fácilmente, y así sepamos que son delincuentes (si… Paris Hilton te hablo a ti) aún nos caen bien (… es cierto).

Las personas “promedio” no tienen las mismas opciones de tratamiento favorable. Y como sabemos no podemos juzgar un libro por su portada. Y esto debería hacerte pensar que las personas hermosas no son diferentes de cualquier otra persona, de aquellas muchas que no salieron ganando en la lotería de la genética.

Cuando encuentres belleza no te alarmes, no te pongas nervioso, es una persona normal, y trátala como tal, no le bajes el cielo, ni hagas alguna demostración ridícula de admiración. Recuerda, su opinión no llegará más allá de lo que tus escudos de autoestima permitan.

Mentira 5: Necesitas convencer, rogar o incluso manipular a una mujer para tener sexo. Esta es una de las cosas que creen los tipos buena gente. Hombres y mujeres pueden llegar a ser igual de lujuriosos y apasionados. Incluso las mujeres gozan más una relación sexual que los hombres, sus límites de places aún son terrenos inexplorados por nosotros los hombres. Aún su fuerza sexual nos tiene haciendo guerras a lo largo y ancho del mundo.

La única diferencia entre hombres y mujeres es que ellas tienen mejor control sobre sus deseos que los hombres. Y es que evolutivamente las mujeres tienen mayor riesgo de procrear que los hombres y por eso sus acercamientos sexuales deberían ser con hombres que garanticen salud y soporte. Es por esta razón que las mujeres como especie aprendieron a “leer” a los hombres con base en su posición social y sus acciones (nunca por sus palabras).

Las buenas noticias son que su programa evolutivo no es un asunto difícil de entender. Solo tienes que hacer las cosas bien, ser sincero y generar atracción. Punto.

Mentira 6: Tienes que ser rico, famoso, quizá grosero para atraer a las mujeres más hermosas. No. Las mujeres se sienten atraídas hacia los sentimientos potenciales que los hombres pueden darles. Los groseros les dan retos, la fama les da poder, y los ricos seguridad, comodidad. No necesitas ser un grosero para generar retos, o ser famoso para tener poder, o ser rico para hacerlas sentir seguras y cómodas. La atracción puede hacer maravillas por ti, y no necesitas las “ayudas extras” que tienen otros hombres.

Mentira 7: Entre más le cuentes sobre tus sentimientos más oportunidades tienes de impresionarla y hacer que te quiera. Y como ya había dicho en un post, sucede exactamente lo opuesto. Entre más le digas cómo te sientes al iniciar las citas más se va a alejar. Para una mujer lo importante son SUS sentimientos. Y así debería ser para ti también. Si la haces sentir el grado suficiente de curiosidad, excitación y esperanza ella se interesará en ti. No es por lo que dices, es por lo que HACES.

Mentira 8: Los hombres les deben invitar a las mujeres a citas, porque eso es lo que ellas quieren. La rutina más aburrida, predecible y falta de originalidad es pedirle a una mujer que salga con uno. Tú deberías tener más imaginación que eso. Invitando a una mujer a salir lo que estás haciendo es que ella piense en términos románticos.

Hablemos las cosas como son: los amigos no se invitan a salir. Simplemente salen, van caminando por ahí y se dan cuenta que han pasado horas hablando. Cuando tu INVITAS a salir a una mujer, le estás comunicando “me gustas… quiero conocerte mejor.” Así ella sienta igual no deja de ser tensionante, si le pones tensión a una situación de conquista terminará por convertirse en una salida de negocios.

Voy a decir algo que levantará la ira de algunas y los aplausos de otros, pero aún así lo diré porque creo en ello: No deberías invertir dinero en una mujer que aún no está interesada en ti. Si, si… ya sé que querrán matarme… no me importa. Eso es como darle dinero a un desconocido. Y no me vengas con reflexiones de que el dinero es lo de menos… entonces si es lo de menos POR QUÉ CARAJOS INSISTES EN GASTARLO, porque invitar a tragos a desconocidas en el bar, por qué invitas a cenas costosas. ¿Por qué ahhh?

Si tienen alguna otra mentira que hayan descubierto como seductores escriban a mi correo naxxxos@gmail.com. Publicaré las mentiras que me envíen.

¡Que comience la cacería!

Hasta la próxima!