Teoria del Coqueteo I

Publicado en Jul 19 2007 - 6:31am por Álvaro Bonilla

Si alguna vez has visto Discovery Channel, Animal Planet o algún canal o programa parecido, seguramente has visto alguno de esos episodios donde muestran a los “animales salvajes”, que los muestran en su vida natural, comiendo, durmiendo, cazando, y claro está, procreando.
Si te das cuenta, en esos programas se muestran a los animales en pleno cortejo, y la voz del narrador nos va contando todo lo que va pasando y explica que el animal está diseñado para atraer a sus potenciales compañeras.
Por ejemplo el pavo real. Es un ave con hermoso plumaje, lleno de colores y ampliamente dispuesto, que a la hora de la verdad no es muy útil para la supervivencia, pues como sabrás sus colores llamativos lo hacen una presa fácil de depredadores, y como imaginarás los pavos reales no son muy ágiles ni muy veloces para moverse. Sin embargo, sus plumas sirven para cortejar, y son un dispositivo útil para aparearse. Cuando ves un pavo real expandir orgullos sus plumas, sabes que está buscando pareja y que quiere exhibirse un poco para hacerse notal y procrear.
Así mismo, los humanos tenemos rituales de conquista con los cuales buscamos atraer al sexo opuesto. Como un pavorreal, nos gusta exhibirnos de vez en cuando, y sonreímos, y nos paramos más derechos, y sacamos pecho, y escondemos el estómago, y nos arreglamos mejor, usamos nuestra inteligencia para decir algo astuto, cambiamos nuestra voz, mostramos nuestro status social exhibiendo un buen carro, un reloj o ropa de marca, usamos todo aquello que nos separa de los animales. Hasta hacemos poesía o componemos canciones.
Cuando combinamos todos esos aspectos de nosotros mismos para manifestar la intención de atraer a una mujer, estamos haciendo algo que se denomina “coquetear”.
Como los animales en todos esos programas de Animal Planet, el coqueteo es un instinto natural que los humanos tenemos a la manera de un dispositivo para atraer la atención hacia nosotros de las personas del sexo opuesto (o incluso del mismo sexo… pero eso es otro tema). Coquetear es un complejo mecanismo constituido por reglas escritas en los genes que buscan compañía, reproducción, placer, entre otras cosas.
Muchas veces coqueteamos de manera instintiva, sin un conocimiento consciente de que lo estamos haciendo, muchas personas son naturales en coquetear, incluso pasan por imprudentes, pues a veces pareciera que desean a todo el mundo. Sin embargo a veces coqueteamos y no tenemos éxito, en ese momento si somos conscientes de que nuestro coqueteo no es efectivo, porque podemos estar coqueteando con la persona equivocada, o con la estrategia errada, o en un momento y lugar impropios.
Por ejemplo, imagino que alguna vez has encontrado a una mujer que era hermosa, divertida, tierna y que parecía que verdaderamente disfrutaba tu compañía. Se ríe de tus bromas, e incluso hace toda clase de actividades contigo. Como cualquier hombre tu pensarías “vaya! Esta mujer realmente me agrada. Y creo que le gusto, seguro la tengo”. Sin embargo, cuando vas a dar el paso y darle un beso y expresarle tu interés, ella parece actuar sorprendida porque has malinterpretado la “amistad”. Imagino también que si pudieras esconderías tu cabeza en la arena, si pudieras detendrías el tiempo y huirías al monte más lejano en la India, puedo sentir contigo cómo te pones rojo y tratas de disimular lo que más puedes. Es una de las escenas más tristes en la seducción, y a todos nos ha pasado.
No estás sólo en eso.
Los hombres en particular pasan sus trabajos interpretando las sutiles señales e indicadores de las mujeres. En ocasiones podemos malinterpretar señales cuando estamos coqueteando, y la natural simpatía de una mujer la podemos ver como que no sigue el juego y le gustamos. ¡Podemos creernos verdaderos seductores! Cuando en realidad ella intenta ser cortés.
Puedo sentir el profundo sentimiento de vergüenza y pena que eso despierta en nosotros. Sin embargo, si eres confiado y tienes una buena autoestima, podrás ponerle humor al asunto y sacar partido de ese malentendido.
Pero bueno… mi punto es que se supone que coquetear debería ser algo que podemos hacer naturalmente, pero a veces se nos complica la vida y resulta que las cosas no son tan espontáneas como desearíamos. Y viene la pregunta clave de este post: ¿Por qué carajos malinterpretamos las situaciones para vernos en situaciones incómodas después?
La respuesta breve que daré es: Por la sociedad.
Personalmente creo que en algún lugar del camino, en tu vida, se han puesto restricciones en nuestros instintos naturales que esconden y van apagando esas características naturales que tenemos para coquetear. Van matando la habilidad, y hacen que el coqueteo se convierta en un protocolo realmente aburrido y que da pereza encarar. Como quiera que sea, algunos cables de cruzan a veces y hacen que para algunas personas eso de coquetear se les dé un poco difícil, o incluso no se les dé para nada.
Con eso en mente quiero abordar un poco un tema que me han pedido mucho en las consultas, y que es sobre el arte de coquetear. Lo que pretendo con esto es que te des una mejor idea de cómo hacerlo bien y de qué errores evitar.
Pues comencemos.
Personalmente creo que existen dos tipos de coqueteo:
*Coquetear por diversión.
*Coquetear con intenciones.
Comencemos por el principio:
1. Coqueteo por diversión: Es quizá el tipo más común de coqueteo, y verás a hombres que lo hacen con poderosa naturalidad con mujeres casi todo el tiempo, en el supermercado, con la vendedora de pan, con la viejita de la vecindad, con la niña de la miscelánea, con la enfermera que les saca sangre en la campaña de donación, con todas. Algunas personas llaman a esto “aura”, o “poder personal”, pero en realidad es justo una actitud donde coqueteas con muchas personas todo el tiempo.
No importa qué clase de coqueteo intentes, siempre es por diversión. Extiendes tus límites y buscas agradar a una mujer y también sentirte bien, eso lo hace divertido, y para un maestro de seducción es un vicio cuyo beneficio es la diversión. Es sentir una tremenda energía que te recorre y con la cual puedes contagiar a una persona, volverla tu fan personal y sentir esa droga que se llama conexión o tensión sexual. Cuando eso sucede sientes que tu día se ilumina, que las flores retoñan y que todos cantan una canción al estilo “happy together” de The Turtles. Realmente realza tu autoestima, te da seguridad y poder. Y además de eso, atraes a personas del sexo opuesto, tu círculo social se hace mayor y conoces mundos y personas maravillosas, te conviertes en un verdadero explorador, que recorre la humanidad en formas y variedades que nunca hubieras pensado.
Las mujeres son increíblemente perceptivas cuando les envías señales sexuales sutiles, pero cuando coqueteas por diversión, no es necesario ser sutil. Simplemente siendo como eres, sin ni siquiera un gran esfuerzo, consigues despertar emociones fuertes en las mujeres. Conseguirás montones de amigas, y estarás rodeado de mujeres, y entre todas ellas puede que llegue alguien que verdaderamente toque tu corazón en un modo profundo… en un modo que no lo hubieras imaginado. Te das cuenta que se te facilita divertir a las mujeres, que disfruten tu compañía, y es que si algo es cierto es que en un buen coqueteo todos salen ganando, ellas y tu.
2. Coquetear con intención: Si el coqueteo por diversión es como poner una bomba en medio de una multitud, coquetear con intención es convertirte en un francotirador que tiene un rifle. La razón es que el coqueteo es básicamente el comienzo del ritual humano del cortejo, cuando tu encuentras a alguien que te atrae y empiezas a orientarte para buscar que ella esté atraída consistentemente hacia ti.
Coquetear con intención puede ser como jugar un partido de tenis. Hay dos jugadores y ambos están constantemente lanzándose la pelota de una cancha a otra y viendo cómo el otro golpea la bola, el efecto que le da y cómo se tiene que mover para responderla con precisión y fuerza.
Al igual que el coqueteo por diversión, en el coqueteo con intención tu puedes hacerlo con quien quieras. Enfocando tu energía en una persona, en vez de en todas, es algo perfectamente natural. Sin embargo, esto no implica que la persona con que coquetas te siga el juego, a veces haces tú saque y no hay nadie que responda a tu pelotazo.
Cuando coqueteas, tú estás demostrando interés hacia otra persona. Si esa persona te sigue en el coqueteo, y decide que también le atraes de manera recíproca, entonces te devuelve el coqueteo. Y ahí es cuando tienes un partido que jugar. Cuando hay rival hay juego.
Alguna vez leí a un maestro de la seducción que decía que jamás deberías coquetear con alguien que está fuera de tu alcance, y que deberías obtener un puntaje de tu atractivo y enfocarte en aquellas mujeres que están igual en puntaje o un poco abajo.
¡Qué mentira más grande!
Yo digo, puedes coquetear con quien se te dé la gana. Solo aplica los fundamentos que te he dado en el blog, nunca sabrás de antemano el tipo de hombre que está buscando una mujer, puede ser alguien justamente como tú, aunque no lo creas, aunque esté tan buena que todos en la sala lo noten, aunque sea tan exitosa que todos la conozcan. No tienes nada que perder. Siempre piensa que puedes divertirte un rato, aprender y que si no logras atracción por lo menos ampliarás tu círculo social y tendrás alguien con quien contar.
En mi próximo post hablaré sobre cómo coquetear, y te daré 10 técnicas cortas pero poderosas para lograr un coqueteo de talla mundial, y también te diré qué no debes hacer NUNCA al coquetear.
¡Que comience la cacería!
Hasta la próxima!