Cambiando El Sistema De Creencias – La Fuerza Del Deseo

Personalmente creo que somos capaces de notar cuando una persona sobresale más que nosotros. Es uno de los rasgos que nos permite discriminar el valor o status social de las otras personas, y aunque no es el tema de este post, el valor social es aquel que nos permite establecer en cuestión de instantes si una persona tiene ciertas cualidades que le permiten diferenciarse positivamente frente a los demás.
He conocido a muchos hombres que entran en un estado de derrota al sentir que hay otros competidores más atractivos que ellos. Sienten que tienen la batalla perdida, y que los hombres con buena apariencia no tienen que esforzarse por atraer mujeres. Hay seductores naturales, que no han tenido que aprender técnicas o estrategias, que nacieron con un instinto natural que les ha permitido desempeñarse muy bien con las mujeres, y para muchos el camino del seductor ha consistido en diseccionar sus métodos espontáneos de atraer mujeres y mantener relaciones.
Muchos hombres sientes celos hacia ellos, y creen que no podrán igualar su nivel de éxito. Creen que jamás podrán acercarse al nivel de quien ha nacido para conquistar mujeres.
Eso es una gran falacia.
Yo estoy seguro que cada hombre en el mundo, no importa su apariencia, que experiencia, cuánto dinero o posesiones tiene, posee la habilidad de tener éxito con las mujeres. La clave está en entender algo fundamental: tu puedes desarrollar capacidades, puedes crecer, puedes generar nuevas creencias y nuevos comportamientos que te permitan acercarte a un nivel de rendimiento semejante al de los hombres que son seductores por naturaleza.
Todos tenemos un conjunto de creencias a través de las cuales experimentamos el mundo, lo analizamos y lo entendemos. Nuestras creencias son como un par de gafas o anteojos, que nos dan una lente para filtrar toda la información que recibimos desde la realidad. Por ejemplo, hay personas que le tienen miedo a las arañas, creen que les harán daño y que son malignas, otros, por su parte, se ganan la vida estudiando a las arañas y poniéndolas a caminar por su cuerpo. Como verás, las creencias de unos y otros son bien diferentes ante un mismo estímulo.
Nuestras creencias no sólo son formadas por nuestras actitudes, sino por nuestra acumulación de experiencias. Si de pequeño te mordió una araña quizá desarrolles un miedo hacia ellas, si por el contrario, las arañas te generan curiosidad de repente podrás dedicarte a estudiarlas.
Puedes reemplazar arañas por mujeres, y encontrarás que también tienes creencias sobre las mujeres, algunos tienen creencias positivas, otros tienen creencias negativas. Algunos hombres no tienen ningún problema para acercarse a una mujer con confianza, mientras que otros desarrollan un miedo al rechazo que los aleja de cualquier interacción.
Lo que sucede con los seductores naturales es que pareciera que ellos han nacido con la habilidad de relacionarse y atraer a las mujeres. Creo que esta es una visión que les quita mérito, y que nos distancia de poder aprender. Considero que los seductores naturales han desarrollado la actitud adecuada, y que las circunstancias de socialización con las mujeres han creado en ellos un estado mental de seguridad y confianza que los hace atrayentes.
Uno puede explicar estas circunstancias de socialización positiva diciendo que como son bien parecidos han tenido la cosa más fácil.
Mi respuesta a eso es SI y NO. Sí, el atractivo puede facilitar las cosas, pero NO sirve de nada el atractivo físico si no has desarrollado creencias positivas. Créeme cuando te digo que he conocido personas (hombres y mujeres) con un gran atractivo físico, pero una actitud escasa y creencias negativas, que hacen que sean percibidos como aburridos e inseguros, y a pesar de tener un exterior atrayente resultan alejando a las personas.
Increíble pero lo he visto. El atractivo físico no lo es todo. Puedes tenerlo y no obstante fracasar con las mujeres. Así que todo está en tu mente, una creencia y actitud positiva y ganadora te hará más atrayente que las personas físicamente atrayentes.
Es un hecho comprobado.
Los seductores naturales han desarrollado un olfato que les permite saber cuándo una mujer está interesada en ellos, distinguen instintivamente indicadores de interés, leen a la perfección el lenguaje corporal. Mientras ellos hacen eso, otras personas han crecido siendo tímidos o inseguros, quizá demasiado callados, de repente muy serios. No han tenido muchas relaciones sentimentales, probablemente ninguna, y se sienten apartados. Como quiera que sea, por alguna razón se han visto alejados de contextos donde hayan podido relacionarse de forma natural con las mujeres.
Sin embargo para estar personas la causa no está perdida. Y pueden acercarse a un nivel donde pueden tener control de su vida emocional, acercarse a las mujeres y desarrollar atracción consistente. Muchos se rinden en el camino, yo te digo que es hora de despertar y levantarse a luchar por lo que quieres, no importa tu edad, o cuántas experiencias negativas tienes, es hora de decir YA NO MÁS y empezar a adquirir potencial.
Algunos hombres se rinden y ceden a lo que para ellos es más cómodo: sentirse solos y miserables, y odiar a los otros porque no tienen que esforzarse mientras que ellos si la han tenido imposible. Generan creencias de nerviosismo, angustia y temor. Generan una espiral de soledad, que los aleja de cualquier interacción social, y con ello, pierden la oportunidad de conocer mujeres.
Lo que esta clase de hombres olvida es lo siguiente: el universo te dará exactamente lo que desees. Solamente tienes que desearlo y estar listo para recibirlo.
¿Por qué insisto tanto en estas cosas que a muchos les parecerán ridículas? Porque la clave de la seducción está en tu mente. En el sistema de creencias que tengas, si crees que vas a fracasar lo harás, si crees que tendrás éxito lo tendrás. Así de simple. Y si tienes una historia de fracasos es porque algo en tu sistema mental te ha llevado a eso. Así que no puedes seguir haciendo las mismas cosas, porque si lo sigues haciendo obtendrás los mismos resultados desastrosos.
Con las mujeres y con los demás aspectos de la vida todo está en lo que tú creas de ti mismo y de la realidad. Si crees que este es un mundo malo y perverso y que los demás son tus enemigos, sólo atraerás cosas negativas. Si crees que mereces lo mejor y que la vida está llena de oportunidades atraerás eso mismo.
El tipo que se mantiene amargado y solo en su habitación nunca estará listo para atraer a una mujer hermosa y valiosa a su vida. La vida me ha enseñado que no da las cosas gratis, porque si las diera sin necesidad de esfuerzo no las valorarías. Si envías rabia y tristeza, recibirás refuerzo a esas emociones con experiencias molestas y tristes. Es un círculo vicioso. Una espiral descendente.
Hay un libro que te recomiendo, se llama “Piense y Hágase Rico”, su autor es Napoleon Hill. La premisa de este libro es bien simple: Cree y lo que creas sucederá.
El poder de una creencia es inmenso. Lo que tú crees determina el tipo de persona que eres, el tipo de cosas que te suceden y el tipo de cosas que atraes. Sin embargo quiero hacerte una diferenciación fundamental: una cosa es lo que YA crees (en este instante) y otra cosa es lo que QUIERES creer.
Todos queremos creer que podemos atraer a cualquier mujer que deseemos con las tácticas y estrategias que te he enseñado, y las demás que encuentras en los demás maestros de la seducción. ¿Pero cuántos de ustedes DE VERDAD creen que pueden atraer a cualquier mujer que deseen? La diferencia consiste en que cuando QUIERES creer en algo, en verdad no estás creyendo. Cuando crees YA, es posible que las cosas sucedan.
Cuando deseas algo puedes hacer que eso suceda.
Puedes llamarlo deseo, anhelo, motivación, impulso, no importa el nombre que le des. Quienes se han hecho millonarios lo han deseado. Es el deseo lo que lleva a que como un sonámbulo persigas lo que deseas. Es el deseo el que te hace leer este blog y repasarlo, buscar por tu cuenta más información, salir de tu zona de comodidad, de tu soledad y tu rabia y volver a empezar, abordar mujeres, pedir teléfonos, no desanimarte con negativas y seguir hasta conseguir tu objetivo.
El deseo lleva a la Acción.
La Acción conduce a Resultados.
Resultados llevan a modificar el sistema de creencias.
Si empiezas a tener experiencias exitosas empiezas a programar tu mente con creencias exitosas. Si te pasa algo bueno una vez, puedes repetirlo. Cuando rompes un patrón de fracaso tu cerebro recibe un mensaje que dice que es posible cambiar el estado de las cosas, y esa creencia es la que te permitirá tener éxito consistente con las mujeres.
El éxito es un estado de la mente.
El deseo es un estado para tener éxito.
Para tener éxito no basta ser un seductor natural, hay que desearlo y hacer todo lo posible para que eso, justamente eso, suceda.
¡Que comience la cacería!
¡Hasta la próxima!
Lo que se ha escrito
Temas
Entradas recientes
- Antología Estrategia de la Seducción formato físico y digital
- Heridas masculinas y su impacto en tu vida y relaciones. Parte 4
- Heridas masculinas y su impacto en tu vida y relaciones Parte 3
- Heridas masculinas y su impacto en tu vida y relaciones. Parte 2. Personalidad y valores
- Heridas masculinas y su impacto en tu vida y relaciones. Parte 1

Comentarios recientes