Reflexiones sobre buenos y malos tipos

Publicado en Sep 4 2007 - 6:31am por Álvaro Bonilla
Verás, durante la mayoría de mis años de vida yo fui el más bueno entre todos los buenos tipos del mundo. Es decir, yo inspiraba a los tipos buenos del mundo, era como el sensei de la bondad (jajajaja). Venían desde los últimos rincones del mundo a mi templo y me decían “maestro… cómo puedo hacer para dar todo de mi y salvar a las ballenas azules, también deseo que las mujeres sepan que estoy a su lado siempre y que valgo mucho”.


De hecho cuando tomé la decisión de cambiar, de ser la mejor versión de mí mismo y de mejorar con el sexo opuesto, la cosa en principio no fue nada fácil.

Justamente el giro de 180 grados en mi personalidad consistió en dejar de pensar que tenía que ser un tipo bueno para agradar a las mujeres. Y el punto crucial de cualquier transformación es el trabajo en las creencias, en la manera en que ves el mundo, es como pasar de pensar que la tierra es plana a saber que es redonda. Un sistema de creencias encuentra sus propias justificaciones y sus propios argumentos, y yo veía como ciertos hombres maltrataban a las mujeres y las hacían infelices, y yo pensaba ser el salvador de esa realidad.

Yo creía ver que ser un tipo bueno era la manera adecuada de ser, y mi mente se rehusaba a ver cualquier evidencia en contra de mi creencia. Y literalmente seguí un camino donde me la pasaba haciendo lo mismo, y obteniendo los mismos resultados: una y otra vez fracasaba, una y otra vez daba una impresión predecible y tímida.

Hasta que cambié mi sistema de creencias y voilá los resultados cambiaron.

No hay que hacer un gran razonamiento para saber que si cambias la manera de hacer las cosas tus resultados cambiarán.

Volviendo al punto.

Me di cuenta que las mujeres se ven atraídas visceralmente a hombres con hábitos egoístas, sarcásticos, rebeldes, que les molestan la vida a todas horas y que se hacen los difíciles. El punto es que seguramente tú querrás atraer a las mujeres, pero no querrás maltratar a las personas, siendo jodido, mintiendo, o cosas semejantes. Yo tampoco quería esto último.

Y encontré una manera para atraer mujeres, y es integrar a tu personalidad los rasgos de carácter de los tipos malos y combinarlos con tus acciones y comportamiento bueno y positivo. Es decir, integrar patrones como ser impredecible, ser un reto y un desafío y ser firme.

Ahora quiero continuar mi post con unas referencias de escritos que he encontrado y que intentan explicar la atracción de las mujeres por hombres buenos, luego te dejaré una tarea que espero que hagas.

Me encontré un artículo de una psicoterapeuta de Cleveland llamada Belleruth Naparstek, en el texto se hablaba sobre los tipos malos, lo que decía era lo siguiente:

“¿Es cierto aquello de que las mujeres salen con los tipos malos, pero luego terminan casadas con los bonachones? Esta noción implica una molesta distinción entre buena mujer/mala mujer que los hombres continuamente hacen. Sin embargo la frase aún conserva un núcleo de sentido. A partir del momento en que las mujeres son condicionadas para portarse bien, ellas empiezan a sentirse incómodas o con culpa cuando vienen sentimientos ardientes de deseo por un hombre. Esa es la razón por las cuales las mujeres buscarían a tipos malos para que sean sus objetos de deseo, quitándose la mayor cantidad de culpa posible. Con un tipo malo sería posible desatar todos aquellos impulsos animales, sin preocupaciones”.

Muy interesante, ¿no creen?

Personalmente no estoy de acuerdo con la idea de que las mujeres “busquen” a tipos malos porque necesitan que alguien en quien proyectar sus deseos lujuriosos. Tampoco estoy de acuerdo con la idea que hay algo que está mal con las mujeres que se sienten atraídas hacia los tipos malos.

También me encontré con un artículo de Carole Liebermann (autora del libro “Tipos malos: Por qué los queremos y por qué los dejamos”) que dice lo siguiente sobre los tipos malos:

“Ellos son impredecibles, deshonestos, o incluso groseros, pero estos sinvergüenzas tienen un enorme atractivo para nosotras: un extremo erótico peligroso que es difícil de resistir”.

En general se ha creído que las mujeres que se sienten atraídas hacia tipos malos tienen problemas psicológicos y carencias. Personalmente recopilé algunas de las creencias más populares:

1. Tienen baja autoestima: Las mujeres tendrían una tendencia a pensar algo así como “no merezco algo mejor”.

2. Rebeldía frente al padre: Algunas mujeres no querrían tener un amante con características que les recuerden a sus padres si estos fueron imágenes buenas y positivas. Las explicaciones psicoanalíticas de esto son bien extensas y no vienen al caso.

3. Semejanza al padre: Es la razón opuesta a la anterior. Si tuvieron un padre abusivo, variable emocionalmente, temperamental y abusador en algún sentido, algunas mujeres buscarían un patrón semejante en un tipo malo, y al seducirlo se probarían que merecen ser deseadas por una persona con rasgos parecidos al padre. Es una versión de “padre…. Yo si valgo la pena, por eso quiero acostarme contigo”. Claro… a un nivel inconsciente proyectan ese deseo en un tipo malo con quien el deseo sexual no sea prohibido (como lo sería con el padre).

4. Reto personal: Los tipos malos motivan, además de pasión, ternura y deseo redentor en las mujeres. Ellas desean completar el cuidado y la atención de las cuales ellos “supuestamente” carecieron y por la cual son precisamente malos”.

5. Sensación de ser especial: Si hay un tipo de rompe las reglas, es poco convencional y a la que muchas personas tienen recelo, y ese tipo se fija en ella, la consecuencia en la mente de esta mujer es que gana valor y se siente especial. Es una “amada por la bestia”, en vez de una “despedazada por la bestia”.

El punto es que, en general, la psicología y el mundo del análisis del comportamiento humano está empezando a aceptar la idea de que las mujeres se sienten atraídas hacia los tipos malos, de hecho, se está cayendo en la cuenta que quizá ese tipo de atracción se deba a razones evolutivas, a razones naturales, donde las mujeres encuentran que los tipos malos demuestran fortalezas de carácter que les muestran que sus genes son saludables.

En fin…

Lo que me parece aún más interesante de todo este tema es que pareciera que la idea que queda en el aire diría algo así como que las mujeres no sienten atracción natura hacia los tipos buenos.

Personalmente no creo que ninguno de nosotros tenga que ser un pesado, odioso y malandro con las mujeres para hacer que ellas se sientan atraídas. Creo que el asunto radica en que para las mujeres no es que sea aburrido tener a alguien bueno y positivo, sino que los tipos así suelen ser aburridos en otros planos, no son divertidos, son demasiado formales y predecibles y se toman las cosas demasiado en serio. Lo que popularmente se cree es que si eres bueno es igual a aburrido, pero ¿por qué se da esta ecuación de bueno=aburrido? Personalmente creo la ecuación es simplista y nos aleja del foco.

¿Cuál es el maldito foco entonces, Naxos? Cuando “bueno” o “agradable” es la única palabra con la cual te defines (o te definen los otros) no tienes nada que hacer. Tu personalidad no es diversa, no muestras matices, no eres dinámico. La idea sería que fueras “bueno” y también “apasionado” y también “misterioso” y también “divertido”. Creo que entienden lo que quiero decir.

Y estoy seguro que cuando las mujeres piensan que alguien es “muy bueno”, más allá de querer decir que son muy buenos con ellas, lo que implica la frase es que “es muy bueno para el mundo”, que tiene muy pocas opiniones, que es demasiado crédulo, que es demasiado noble y frágil, que su carácter es demasiado bondadoso y el mundo lo puede herir. Por eso se prefiere alguien más prevenido, más irónico, más “recorrido”, más “jodido”, irreverente, inconforme, rebelde.

Así que el punto que yo defiendo, y que enseño es el siguiente: busca maneras diferentes de expresarte, llena tu personalidad de matices, nunca seas predecible, cultiva una inconformidad y sentido crítico saludable (tampoco te vuelvas un amargado que no gusta de nada y critica todo), muestra pasión y busca ser controvertido. Jamás seas un tipo plano, neutral

Y acá viene la segunda parte de este post. Consiste en una tarea y esto es lo que quiero que hagas:

Quiero que hagas lo siguiente con las próximas 3 mujeres con las que hables en los próximos días:

1. Sonríe todo el tiempo.

2. Se muy agradable, cordial, amigable. No uses el sarcasmo y no hagas muchas bromas.

3. Actúa como si realmente te gustara esa mujer con la que estás hablando.

4. Dale bastantes cumplidos.

5. Punto Opcional: Dile de manera diplomática “Tu debes tener novio, ¿cierto? ¿Puedo invitarte a salir algún día?”

Pon atención a cómo reaccionan las mujeres y cómo te responden a ese comportamiento

Luego, quiero que con las siguientes 3 mujeres con las que te encuentres intentes lo siguiente:

1. No sonrías muy seguido.

2. Haz de cuenta que la conoces desde hace mucho tiempo, y que te sientes muy cómodo a su lado. Moléstale la vida frecuentemente, por su ropa, por su cabello, por todo lo que ella te de oportunidad de hacerlo.

3. Haz de cuenta que ella está interesada en ti, y que te está buscando y que tú te estás resistiendo. Hazle bromas sobre eso y dile algo así como “la verdad no creo que las cosas entre nosotros funcionen… eres demasiado tierna y buena para mí”.

4. No le des cumplidos de ninguna naturaleza. Si ella te da algún cumplido dile “ajá y eso que hoy estoy sin bañarme”.

5. Punto opcional: Dile “Hey, ¿tienes e-mail? Bien. Escríbelo aquí…”.

… Pon mucha atención a la diferencia respecto con las anteriores 3 mujeres.

Si sigues las instrucciones al pie de la letra notarás una ENORME diferencia entre las primeras 3 mujeres y las siguientes. En el primer grupo mientras eres un “buen baboso” verás que la cara de las mujeres muestra que piensan algo así como: “Oh no. Otra persona a la que le gusto. ¿Cómo puedo manejar a este tipo de una forma diplomática?

En el segundo grupo de tres personas, podrás ver que las mujeres, durante los primeros minutos de la conversación, abren sus labios con una pequeña sonrisa y una expresión de “¿por qué no me dices lo que quiero escuchar?”

Si haces la tarea que te dejo pasarás un rato muy divertido, podrás sentirte como un actor, y entenderás los principios que he venido explicando en este blog.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!