Juegos Mentales

Publicado en Nov 2 2007 - 9:36pm por Álvaro Bonilla

Hoy quiero hablar de juegos mentales. Los seres humanos nos caracterizamos por tener intenciones y propósitos en nuestras acciones, esto implica que cuando decimos o hacemos algo detrás hay una explicación razonable a lo que decimos, buscamos con nuestras palabras y acciones comunicar algo. Las comunicaciones pueden ser sutiles, o contundentes, incluso podemos hacer algo con intenciones un poco más complejas, como quien inventa una excusa sólo para desear ser convencido y sentirse importante.

Los juegos mentales son aquellos en los cuales intentamos probar a otras personas, persuadirlas, o incluso manipularlas. Buscan intenciones determinadas y se hallan camufladas bajo actos y palabras totalmente cotidianos y aparentemente normales. Por ejemplo, la psicología inversa es una especie de juego mental donde alguien dice justamente aquello que no quiere que se haga o se diga con la intención de que eso que se prohíbe se haga. Por ejemplo, una madre le dice a su hijo rebelde que no le gustaría verlo ayudando en casa, como sabe que es rebelde también sabe que hará justamente lo contrario, es decir le ayudará en la casa.

La noticia acá es esta: en la seducción existen muchísimos juegos mentales, y así como ya he dicho muchas veces que la atracción no es una elección, también la mente juega un papel determinante, y en la seducción hay que aplicar buenas dosis de inteligencia y sentido común. En este post quiero tratar el tema de ciertos jueguitos mentales que te pueden aplicar las mujeres en tu camino de seducción, y también quiero darte las herramientas para que siempre tengas atención total y estés pendiente de lo que sucede a tu alrededor sin descuidarte. El juego de la seducción, así como el de la supervivencia se da en el terreno de la conciencia, a los descuidados les pasan por encima generalmente.

Un juego mental muy simple es este: “¿Me veo muy gorda con este vestido?”. Cuando una mujer te pregunta esto ya estás perdido. No importa lo que digas, siempre será una mala respuesta. Si ella no supiera que se ve un poco gorda con ese vestido no te lo preguntaría, así que si le dices que se no se ve gorda, ella pensará que le mientes y que además no te estás dando cuenta de cómo se ve, o no te importa. Imagina qué pasará si le dices que efectivamente no se ve bien. En fin… cómo ves no hay salida.

¿Por qué las mujeres hacen preguntas así? Bueno… porque son mujeres. Las mujeres piensan reaccionan desde un fondo emotivo, y lo hacen en una proporción mayor a los hombres. Y también algunas mujeres buscan probarte, y estas pruebas tienen que ver con el control de la relación.

Los hombres usualmente no tienen idea de estos juegos mentales, y todo lo toman con buena intención, no reflexionan, y no tienen un sexto sentido que les indique que en la vida uno tiene que estar atento. Incluso, algunas mujeres se dedican todo el tiempo a probar, y hacer odiosos jueguitos mentales, y el resultado son hombres cansados y manipulados hasta los huesos.

En la vida los juegos mentales son útiles a la supervivencia, porque te permiten calcular, medir las respuestas de otros y en últimas probar si las personas son tan recíprocas/honestas/transparentes como tú. Sin embargo, algo llevado al extremo se convierte en nocivo, e incluso abusivo.

Lo que haré a continuación es hacer un recuento de los juegos mentales de acuerdo a la fase en la que te encuentres, de tal manera que hablaré de juegos cuando conoces a una mujer, juegos cuando estás saliendo con ella, y juegos cuando estás en relación.

Comencemos entonces…

Juegos en la fase de conocimiento.

1. Ropa sexy: Ella se viste provocativamente y luego se molesta cuando nota que la estás mirando. Su juego mental acá es algo que definitivamente no es lógico para nosotros los hombres. Ella sabe que definitivamente tú la vas a mirar, y si se pone ropa sexy es porque le gusta o desea ser admirada, sin embargo ella te castiga cuando siente tu normal y natural interés.

2. Contacto inicial superficial: Ella viene a ti, coquetea e incluso actúa sugestivamente sexual sin ninguna intención de concretar una cita o involucrarse. Su juego mental consiste en que ella quiere darse un baño de popularidad y asegurarse de que es atractiva, y tú eres justamente la persona que le ayudará a elevar su nivel y su autoestima. Eres el “espejito, espejito” del cuento de Blanca Nieves.

3. No llama: Ella te da su número telefónico sin ninguna intención de salir contigo, o lo peor tú le das tu teléfono esperando que te llame y nunca lo hace. Ya deberías saber que eso NUNCA sucede a menos que te quieran pedir un favor (sólo un novato cae en la trampa de dar su teléfono a una mujer y esperar como una viuda que llame). El juego mental es una señal de poder, ella quiere asegurarse de que puede controlarte con su sexualidad. También desea quitarse de encima a un molesto desconocido en el menor tiempo posible.

4. Se hace la difícil: Te cancela una cita, no devuelve la llamada incluso estando interesada en ti. Su juego mental también consiste en un juego de poder, algunas sólo desean ver cómo las persigues y así determinar tu grado de desesperación por sexo y tu carácter. Si caes en el juego, ella sabrá que estás como un borrego detrás de ella y que tiene la sartén por el mango. A la larga terminará perdiendo el interés.

juegos Durante la fase de citas.

1. Incumplimiento de citas: Ella no te cumple una salida previamente programada, lo hace en el último minuto e incluso sin una palabra de disculpa. Su juego mental consiste en que ella sabe perfectamente que una vez que está siendo cortejada debe mantener el control, el balón en su cancha, la sartén por el mango. La idea es analizar tu nivel de paciencia, tu persistencia y calibrar si estás desesperado, o por el contrario te tomas las cosas con suavidad.

2. Te hace esperar: Ella llega tarde en repetidas oportunidades aún cuando le has hecho notar que te desagrada su comportamiento. Su juego mental interno consiste en que ella quiere saber hasta dónde puede llegar contigo, hasta qué punto eres capaz de tolerar ciertas cosas, y hasta dónde tienes el carácter para ponerte firme y decir las cosas. Si tu la esperas sin decir nada, y toleras esa falta de respeto ella podrá calibrar tu nivel de interés y podrá sentirse toda una reina que hace que su súbdito espere por una audiencia. También podrá ver que tu no valoras tu propio tiempo.

3. Citas costosas: Ella desea ir al sitio más costoso/exclusivo/play/guay, al mejor restaurante, al mejor club, y espera que tú vayas con todos los gastos y viáticos. Su juego acá es analizar tu nivel de provisión, tu nivel financiero con el fin de saber si ella tendrá que mantenerte (con lo cual perderás toda opción) o si estás dispuesto a invertir en grande.

4. Pospone el sexo: Llega al punto de excitarte para luego retirarse en el momento en que las cosas amenazan con ponerse verdaderamente calientes, también procede evitando situaciones que lleven a caricias o juegos previos sexuales. Su juego es un perfecto ejemplo de calibración del poder sexual que tiene sobre ti, así mismo también desea saber si lo único que buscas es sexo, o si tus intereses son más profundos y a largo plazo. Es una medida de protección, así como una declaración de soberanía. En algunas mujeres es una clara manipulación: si no le das lo que ella quiere, cuando lo quiere y de la forma en que lo quiere pues no habrá sexo.

5. Coqueteo: Ella coquetea en frente tuyo. Su intención es probar cuán interesada estás en ella, así como poner de relieve que ella es sexualmente deseable y que si deseas ganar sobre la competencia deberás hacer un buen esfuerzo. Claramente, hay mujeres coquetas cuya intención es el desorden, la indisciplina, de esta clase de mujeres lo mejor es huir… y bien lejos.

JUEGOS DURANTE LA RELACIÓN.

1. Comportamiento egoísta: Ella actúa de formas en las cuales se complace solamente a ella. Lo que desea ver es si te percatas de su manera de actuar, si buscas tu propio beneficio también y si te guardas amor propio. También desea ver hasta dónde puede llegar contigo en sus demandas.

2. Deseos contradictorios: Ella dice una cosa, luego hace otra. Por ejemplo, te dice que no tiene importancia el sitio a donde vayan, o la actividad que hagan, pero luego se molesta por tu decisión. Lo que en verdad ella quiere es conocer cuál es tu carácter y si sostienes las decisiones que haces, y también quiere saber si la conoces tan bien como para saber qué le gustaría (lo que equivale a todo un acto de telepatía en regla). Como en el caso de la pregunta por su vestido, este es un escenario con grandes probabilidades de derrota, a menos que tengas el carácter de señalas sus malcriadeces.

3. Comparación con otros: Te compara con los novios de sus amigas. Lo que su juego mental indica es no se siente satisfecha con tu forma de ser o con lo que le ofreces o con las maneras que tienes para hacer las cosas. Desea que adquieras hábitos, costumbres de los novios de tus amigas. Un comportamiento así no debería ser tolerable.

4. Salidas de tono: De repente le pueden dar rabietas, puede actuar inconforme, mimada, caprichosa o jarta. El juego mental busca saber cuánto aguantas sin quejarte, también busca un poco de control, y efectivamente con carácter deberías lidiar ese tipo de cosas.

Evidentemente los diferentes juegos mentales se pueden superponer y pueden darse en diferentes momentos, por ejemplo, los juegos de la fase de conocimiento pueden darse en la relación y viceversa. Como verán es algo bien intrincado.

La clave con los juegos mentales, es detectarlos y señalarlos, si son desconsiderados no deberías tolerarlos e indicar claramente tu molestia con estos comportamientos. Si la cosa sigue y sigue, abandona el barco.

La idea de todo es que ambos sostengan una relación recíproca, dando y recibiendo, no es algo de proporciones perfectas 50/50, porque no estamos hablando de matemáticas sino de relaciones, así que simplemente la cosa es dar la mayor felicidad posible, y sentirse también a gusto y libre a la vez. La comunicación honesta debería reemplazar los juegos mentales en los que también los hombres caemos, de esta manera podemos acercarnos a saber lo que el otro piensa, siente y desea. La toma de decisiones y las responsabilidades deben ser compartidas.

También se honesto, y no temas querer lo que quieres, ni te avergüences de necesitar lo que necesitas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!