Psicología del Carisma

Publicado en Nov 21 2007 - 1:43am por Álvaro Bonilla

¿Qué diferencia una noche exitosa de un verdadero fracaso? ¿Qué hace la diferencia entre un seductor que sale y es como Satanás arrasando con cuanta mujer se encuentra y un perdedor que es rechazado una y otra vez en esa misma noche e interactuando con las mismas personas?

 

¿Será algo llamado Carisma y que de repente no es enseñable porque es algo como innato a unas personas? ¿Es porque sufrimos una posesión satánica que nos hace arrasar en una noche a cuanta mujer encontramos? ¿Será porque nos hemos aprendido de memoria a Mystery, Style, Tyler Durden, Jlaix, David De Angelo, Naxos, y todos esos loquitos?

Evidentemente no es por ninguna de las anteriores razones. De hecho la respuesta es una mezcla de juego interno con habilidades de interacción que alguien consolida y otro no. La diferencia la hace algo llamado compromiso constante por mejorar. Y es que muchas personas han sido tímidas toda su vida, han vivido subyugadas a los dominantes del grupo, pero han caído en la cuenta de que pueden hacer algo para cambiar su situación, de tal manera que se comprometen para que al costo que sea se conviertan en mejores versiones de sí mismos.

Y es en este punto donde revelo parte de mi método de enseñanza y coaching, y es un método natural, porque no me gusta que mis alumnos anden por ahí recitando frases de entrada, rutinas y eso, aunque las enseño eso es solamente parte del juego inicial. Siempre estimulo la creatividad y la improvisación, salir con cosas siempre nuevas, frescas, adaptadas a cada persona, enseño a leer en frio a las personas, y así saber crear nuevo material de interacción social. Mi método es una estrategia social, donde las personas pueden relacionarse potencialmente con cualquiera, sin importar edad, sexo, condición, status social, belleza y riqueza. Igual puedes relacionarte con un niño de 5 años y hacerle la charla y entender su mundo y sus fantasías de niño, igual puedes hablar con una anciana y hacerle las preguntas indicadas para que te enseñe algo, o puedes hablar con una mujer de 19 años, o de 39 años, y si te gusta alguien puedes entrar en una conversación igual que lo harías con cualquiera.

Mi método se basa en eliminar la ansiedad social que a veces sienten las personas al intentar hablar con desconocidos, el nerviosismo por pensar en no ser aceptado, la timidez de no encontrar un tema en común. Mi método se dedica a crear maestros de la conversación, del humor y de la seguridad, y como ya sabrán eso es dinamita de seducción. Y claro, todo eso condimentado con estrategias de manejo de personas y de grupos, y un poco de teoría sobre como funcionamos los hombres y las mujeres y qué es lo que estropea las relaciones y la atracción.

Hay algo que se llama Carisma, y es algo que, modestia aparte poseo, y que busco enseñar a mis alumnos y a través de este blog. Lo que entiendo con la palabra carisma es una combinación de características, todas ellas enseñables, y todas ellas capaces de ser aprendidas.

Así que acá viene la pregunta que guiará el resto de mi reflexión: ¿Qué es aquello que constituye el carisma y cómo alguien es capaz de aprender las habilidades necesarias para tener carisma?

Para mí el carisma se constituye por una especie de encanto personal que hace que le caigas bien a todo el mundo, que las personas te vean como alguien interesante y deseen conocerte. El carisma es también una habilidad para conectar con las personas, para construir conexión en cuestión de segundos o minutos. El carisma es la habilidad de despertar confianza y que incluso desconocidos abran su corazón y depositen secretos en ti. Es casi un poder sobrenatural de seducción.

Casi…

Porque es algo bien natural y que requiere solo un poco de atención y de disciplina para ser aprendido. Y acá daré algunos tips para desarrollar ese carisma, y al menos empezar a aprender este arte que tiene sus detalles bien importantes:

1. Uso de la sonrisa: No sonrías inmediatamente conoces a alguien, ni tampoco a todo el mundo. No parezcas un modelo de revista. Demuestra que tu sonrisa vale, y que es algo que no das a cualquiera. Así que para dar esa impresión lo que debes hacer es mirar al rostro de la otra persona por un segundo, hacer una pausa y luego esboza tu sonrisa, y que sea una de esas sonrisas amplias. El segundo que dejas pasar antes de sonreír demuestra a los demás que tu sonrisa es legítima.

2. Uso de la mirada: Un estudio realizado en Boston mostró buscó aprender el efecto preciso de la mirada. Los investigadores pidieron a hombres y mujeres mantener una conversación de dos minutos entre ellos. Solicitaron a unas personas que mantuvieran contacto directo hasta el punto de poder contar cuántas veces parpadeaba su interlocutor, a otras no se les dieron instrucciones específicas sobre la mirada que debían establecer. Cuando interrogaron a los que habían sostenido la mirada relataron haber experimentado emociones de respeto y afecto. El contacto visual intenso puede parecer intimidante al principio. Yo soy conferencista y las personas que más llaman mi atención son aquellas que siento con una mirada atenta a lo que digo, y puedo decir que establezco una conexión con ellos en cierta forma.

Además investigaciones hechas en Yale, han confirmado que un contacto visual sostenido da la impresión a tu interlocutor de que está con una persona inteligente y un pensador abstracto. Entre más contacto visual, concluía la investigación, más sentimientos positivos. Una estrategia es que cuando vayas a mirar a otro lado que no sea la cara de tu interlocutor debes hacerlo muy lentamente, con movimientos pausados, pensando que con ello generas el interés en ella de “a dónde está mirando”. Tienes que aprender a manejar la mirada y ser totalmente consciente de hacia dónde se dirige, aprende a calcular tus párpados, para cerrar un poco los ojos cuando tu interlocutor dice algo serio o te cuenta un problema, aprende a achicar un ojo más que el otro. Usa tu mirada como el más poderoso instrumento de seducción y de interacción social.

Otra técnica de mirada consiste en algo llamado Epoxy Eyes, y es una técnica muy famosa en estrategias de negociación. Requiere al menos 3 personas para que lo intentes: tú, tu objetivo y otra persona. Funciona así: usualmente cuando hablas con dos o más personas, tú miras a la persona que está hablando, sin embargo, la técnica Epoxy Eyes sugiere que te concentres en la persona que escucha –tu objetivo- más que en la persona que habla. Esta sutileza desorienta al objetivo y hace que se pregunte “¿Por qué esta persona me mira en vez de mirar a quien habla?”. Sentirá que estás interesado en sus reacciones y en cierto punto eso logrará ponerla un poco nerviosa. Esta técnica usada en todos los campos gerenciales y que estoy compartiendo contigo es algo que transmite que posees una total confianza en ti mismo. También debo advertir que simplemente consiste en poner un mayor acento en la persona que escucha, pero también mirar a los demás, no quiero que parezcas un idiota mirando a tu objetivo. Epoxy Eyes es una técnica que bien manejada es dinamita.

3. Pivote Big-Baby: Es una estrategia muy usada también por políticos y en negociación, y es dirigida hacia personas que te presentan por primera vez, en ese momento lo que harás es dar una mirada intensa y profunda directamente a las pupilas, puedes motivarte preguntándote mentalmente “¿de qué color son sus ojos?”, al buscar la respuesta en sus ojos le habrás dado una mirada que no todos le han dado, luego tendrás que voltear todo tu cuerpo hacia esa persona, al tiempo que giras tus pies apuntando hacia ella y por último exhibir tu sonrisa. Inconscientemente darás la impresión de que eres una persona gentil y que te has concentrado 100% en ella durante el instante en que los presentaron. Para los que crean que esto puede mostrar necesidad, pues les cuento que están equivocados, si lo haces con la confianza y la seguridad en ti mismo necesaria, ella podrá leer en tu actitud que eres una persona carismática e importante.

4. Hacer sentir a una conocida que la conoces desde hace tiempo: Hay una frase de Zig Ziglar que dice “A las personas no les interesa hace cuánto las conoces hasta que saben cuánto les importas.” Yo digo amén. Y acá hay una visualización que nos puede ayudar en este punto, yo la llamo la “Visualización Hola Viejo Amigo”. Cuando conozcas a alguien, intenta pensar el siguiente juego mental. En tu mente mírala como si fuera una vieja amiga, alguien con quien tuviste una relación excelente hace unos años, pero por alguna razón perdiste contacto con esta persona, intentaste encontrarla pero no pudiste. De repente WOW! Después de tantos años, se vuelven a ver.

En ese punto el ejercicio mental termina, obviamente no vas a convencer a la otra persona de que son viejos amigos, o a tratarla con demasiada confianza pues te sentiría intrusivo, sin embargo te dará una nueva actitud y permitirá que manejes un lenguaje corporal confiado, el mismo que usas con las personas más cercanas a ti.

Esta técnica es poderosa porque se convierte en una profecía de auto cumplimiento en regla, porque su piensas en que esa persona ya te agrada, ella sentirá lo mismo.

Si piensas que el anterior párrafo es ridículo, deberías pensarlo otra vez…

De hecho, un estudio en la Universidad Adelphi llamado “Creyendo que le agradas o le desagradas a los demás: comportamientos que hacen que las creencias se realicen”, demostró lo que acabo de decir. Los investigadores pidieron a desconocidos que trataran a un grupo de personas como si pensaran que les caían bien, a otros les pidieron que pensaran que les caerían mal. Al final hubo una sorprendente correlación, los que pensaban que agradarían resultaron agradando, los que pensaron que desagradarían resultaron desagradando

Seguro que estas pocas técnicas bastarán para que empieces a trabajar en tu carisma, no hay duda que no pasarás desapercibido y que serás recordado por las personas que conozcas y con las que te relaciones.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!