Relaciones a larga distancia

Publicado en Ene 14 2008 - 11:25pm por Álvaro Bonilla

En nuestro grupo de Facebook “La estrategia de la seducción de Naxos” postearon un tema muy interesante, el post inicial dice así:

SOY DE PUERTO RICO TENGO, 18 AÑOS, SOY MILITAR Y MI PAREJA TAMBIEN. CON LA POCA EDAD Q TENGO HE VIAJADO BASTANTE Y HE ESTADO CON MUJERES DE TODO TIPO. CON ELLA TUVE UNA RELACION QUE HABIA MUCHA ATRACCION, EMOCIONES DE TODO TIPO PERO ADEMAS DE ESO EMPECE A SENTIR UN AFECTO DIFERENTE. POR NUESTROS TRABAJOS ES MUY DIFICIL Q NOS VEAMOS. LO MAS PROBABLE ES Q NOS VEAMOS UNA VEZ AL AÑO Y NO POR MUCHO TIEMPO. POR SU LENGUAJE CORPORAL SE Q ELLA TAMBIEN SIENTE ALGO MUY GRANDE. ELLA ME DICE QUE ME AMA Y QUE ME VA A ESPERAR Y TODO ESO. LA VERDAD NO CREO MUCHO EN ESO PERO QUE MAS DA. MIS PREGUNTAS SON: ¿ESTE TIPO DE RELACIONES FUNCIONAN? , ¿ME ESPERARA O ME ESTARE ENGAÑANDO YO MISMO?

Mi respuesta:

Mantener una relación de pareja implica manejar una serie de elementos de manera simultánea con habilidad y destreza. Dentro de esos elementos se me ocurre mencionar: amor, tiempo, paciencia, creatividad, pasión, etc. La lista es larga y cada uno sabrá qué elementos considerar, sin embargo éste no es el tema de mi post. Para muchas personas esa persona que les atrae está cerca, sin embargo para otras está lejos, quizá en otra ciudad, incluso en otro país.

Muchas personas viven lo que se conoce como una relación a distancia, donde quizá se han conocido y por diferentes motivos se han distanciado, estos motivos pueden ser temporales o definitivos; otras parejas incluso no se conocen personalmente e intentan aligerar su soledad en salas de chat o mensajería instantánea.

El trabajo intenso de una relación a larga distancia se puede denominar asoi: tratar de que sobreviva a los kilómetros. Las personas suelen tener muchos dichos, chistes y frases que expresan lo difícil que es mantener una relación semejante, algunos dicen que “amor de lejos, felices los tres”, y cosas por el estilo.

En este post me propongo reflexionar un poco sobre el tema de las relaciones a distancia e intentar analizar en qué circunstancias son viables y en cuáles definitivamente lo mejor es dejar de ilusionarse.

En este tema de la distancia la verdad es que no se pueden tener absolutos o generalizaciones. La distancia puede trabajar a tu favor, así como también en tu contra, todo depende de lo profundos que sean los sentimientos por el otro y también de las circunstancias que faciliten la comunicación frecuente y la sintonía. Cuando no es posible verse de forma frecuente, tener intimidad y contacto físico es necesario ingeniarse otras maneras de mantener la relación con interés y atracción.

Dentro de las cosas positivas de una relación a larga distancia se encuentran la anticipación, es decir, ese sentimiento de necesidad de ver pronto a la persona, que se va incrementando días antes de verse o momentos antes de una llamada o un mail. También una relación de larga distancia es un espacio propicio para fortalecer sentimientos y para saber definitivamente hasta qué punto se está dispuesto a llegar por la otra persona.

Con una relación a larga distancia hay tres opciones:

1. Mantenerse incondicionalmente fiel: Mantener la relación sin importar si son 10 o 10.000 kilómetros. Generalmente se da cuando piensas que la presencia física no importa porque los sentimientos subyacentes son fuertes como el roble. Esto aplica en relaciones que se distancian por motivos laborales o de educación. En esta categoría la relación de larga distancia es un obstáculo, algo por lo cual los dos luchan por algo que ya tienen decidido: continuar como pareja. Sin embargo sucede que en muchos casos uno de los dos empieza a sentirse muy solo y comienza a buscar qué le ofrece el mercado local, en estos casos se puede presentar la segunda posibilidad,

2. Mirar a ver qué pasa: Sucede en parejas que están juntas pero no están comprometidas, ambos siguen la regla no manifiesta de salir con otras personas hasta que la necesidad de exclusividad aparezca, o se da cuando llega la distancia en parejas que llevan poco tiempo de noviazgo. Y aunque es cierto que algunas parejas se consolidan más rápido que otras, el sentido común siempre debería reinar, y no deberían hacerse promesas que no sean genuinas, con sentido común, recíprocas y producto del afecto y la libertad. En esta categoría la relación a distancia es una prueba, que indicará si las cosas van a seguir o no. Si no están en capacidad de prometer nada, entonces entrarán a mi tercera categoría:

3. Ver a otra gente: Es algo inteligente terminar un romance que hasta ahora lleva un par de semanas o quizá un mes si ya sabes que se van a distanciar. No te involucres con nadie de forma seria si sabes que está de paso o que pronto partirá. Si decides salir con alguien así mantén los pies en tierra y no te dejes llevar demasiado. Las relaciones de larga distancia no funcionan en relaciones de corta duración.

Para mantener una relación a larga distancia deberías observar estos elementos:

1. Saca tiempo: Estar en una ciudad diferente implica que se conocerán nuevas personas y se harán nuevas cosas, eso no implica que la otra persona caiga en el último lugar de la lista de prioridades. Para esto lo mejor es emplear tiempo diario en llamar o escribir correos electrónicos, y en no aplazar este ritual de correspondencia y contacto. La idea también es que como pareja se cuenten los detalles del día, sus rutinas, amigos, colaboradores de trabajo, etc., lo que esta estrategia busca es que a pesar de la distancia la otra persona se sienta aún participe de la vida y los asuntos de la otra.

2. Visitas: Se debería realizar un esfuerzo para hacer las visitas sino frecuentes si por menos esporádicas, o lo más seguido posible. Incluso las visitas deberían poder realizarse incluso cuando menos se esperen (es decir, no solamente en los festivos). Algo importante en este punto es asegurarse de que las visitas sean recíprocas y que no sea una misma persona viajando donde la otra, pues esto último solamente genera desequilibrio en el esfuerzo por mantener la relación (al menos que existan problemas económicos o de otra índole que lo impidan, por ejemplo, la novia o esposa de un militar que se encuentra viajando). Si como pareja no pueden poner tiempo y esfuerzo para ver al otro eventualmente la relación finalizará, sin importar cuánto amor exista, pues es necesario el contacto físico para sacar adelante una relación.

3. Tiempo de calidad: Cuando existan visitan y puedan verse deberían asegurarse de organizar tiempo para pasar juntos sin dilaciones ni distracciones.

4. Estar atento: Es necesario que ambos muestren cuánto se extrañan (claro está, si en verdad se extrañan). Cuando hables por teléfono y vía mail deberías recordarle momentos especiales que hayan pasado juntos, o lugares que ella también recuerde, esto ayudará a que la memoria emocional se mantenga intacta y se alimente la atracción y el vínculo sentimental a la distancia. Envía fotos, canciones, recuerda que a la distancia lo más importante consiste en mantener el vínculo a nivel emocional. La gran diferencia que tiene una relación a larga distancia es que necesita mantenimiento, no puedes pensar en la seducción clásica donde te haces extrañar y evitar manifestaciones muy seguidas de amor y cariño, en la relación donde hay kilómetros de distancia la idea es renovar de todas las maneras posibles aquello que los unió en un momento y que aún los mantiene con sentimientos y relacionados como pareja.

5. Relájate: Es imperativo para mantener tu cordura y tu balance emocional es necesario que te calmes y que confíes en tu pareja, no debes dejarte llevar por pensamientos paranoicos de hechos que están en tu mente y que quizá no puedes comprobar. La confianza es algo que tiene ciertos indicadores y el principal de ellos es la comunicación constante. No te afanes si ella quizá no llama en el momento en que lo esperabas, pero si pasa el tiempo y ella desaparece, se empieza a mostrar demasiado ocupada para ti, saca excusas, entonces deberás revisar qué es lo que está pasando y conversarlo con ella. Pero si ha tenido una semana ocupada y la intensidad ha disminuido entonces cálmate, no te tragues lo que sientes y comprende su situación. De igual manera si tus ocupaciones te absorben entonces comunícalo a ella para que no empiece a armar historias en su cabeza.

6. Acuerdos: Las reglas de la relación deben establecerse con claridad, cada uno debe saber a qué se compromete y qué puede esperar del otro. ¿Será una relación de fidelidad o se podrá salir con otras personas? ¿Se estará jugando al “ensayo y error” o al “ver qué pasa” o se tiene pensado cultivarla para buscar algo realmente firme y estable? El esfuerzo debe estar en manos de ambos y no en una sola persona, deben tener en cuenta detalles como gastos que tendrán en llamadas, en envíos, en visitas y demás, pues deben ser conscientes de que las finanzas resistan la distancia, así como que los recursos que poseen sean optimizados, por ejemplo, no deberías gastarte todo tu presupuesto de llamadas a larga distancia en una sola semana.

Las cualidades o valores que deben tenerse para mantener una relación de larga distancia son: lealtad, confianza, fidelidad, respeto y amor mutuo. Y cuando hablo de amor no hablo del simple gusto, sino de ese sentimiento incontrolable, inexplicable y devoto por otra persona.

Las señales de que la relación se enfría o está en peligro son:

*Ella no contesta tus llamadas o los correos electrónicos, no la encuentras en msn.

*Tú eres quien siempre toma la iniciativa para llamar o escribir. Incluso pasan días para que ella responda un correo.

*Ella deja de interesarse por tu vida, deja de hacer preguntas sobre tus rutinas y deja de emplear palabras afectuosas.

*No te dice que te extraña y no lo demuestra.

*Empieza a hablar demasiado de otra persona, un colega o un compañero.

*Deja de mostrar emoción cuando se hablan de planes de visitas, o proyectos a largo plazo.

Por último ten un principio de realidad bien establecido: si la distancia se prolonga por mucho tiempo, si el dinero se acaba, y si no hay esperanzas de un encuentro próximo, lo mejor sería que consideraras la posibilidad de no estar atado, y de quizá observar lo que está cerca, a la mano. Las historias del estilo “el amor en los tiempos del cólera” traen más sufrimiento que bienestar.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!