Elementos freudianos de regresiones a la infancia femenina

Publicado en Mar 30 2010 - 7:36am por Álvaro Bonilla



Ok. Ok. Sé que el título puede sonar algo intrincado. Pero déjame decirte que la información que traigo te dará la clave de las fantasías más profundas de las mujeres. Deseo hablarles de un tema que vincula la psicología y el psicoanálisis con la seducción y que se convierte en una herramienta valiosa a la hora de seducir y al momento de conversar, con esto podrás dirigir preguntas inteligentes que buscan información valiosa para ti, también podrás adoptar una actitud de escucha con personalidad (no la escucha del tontorrón que termina volviéndose tampón emocional). Es una poderosa herramienta para construir confianza y para saber analizar a aquella persona que te gusta y tener poder para dirigirte directamente a su inconsciente, a esa parte que almacena sus más profundos recuerdos de infancia, sus tesoros más preciados de la relación con su figura paterna, ya hemos hablado de la influencia de la figura materna en nosotros los hombres, este escrito es un complemento para que te dirijas directamente a los recuerdos de la infancia de esa mujer.

Para escribir este texto me baso en varios documentos, primero la teoría freudiana del Edipo y segundo la teoría de “el arte de la seducción” de Robert Greene, libro de obligada lectura para aquellos que deseen convertirse en seductores con profundos conocimientos de la psicología humana.

La infancia es un período que solemos sobrevalorar como adultos, a veces para bien, otras para mal, a veces extrañamos el paraíso perdido de los momentos infantiles, a veces culpamos a una infancia traumática de los desastres de la adultez. De cualquier manera los niños son felices pero a la vez acumulan momentos de bastante frustración, dependencia e incluso impotencia. Cuando creemos solemos idealizar esos momentos, muchas veces las personas se centran sólo en el placer de la infancia, olvidando el dolor, la razón de esto es que la adultez trae tantas responsabilidad y tantos cambios que añoramos esos momentos de inocencia, de tranquilidad, donde otras personas estaban a cargo de nuestras necesidades.

Freud ve en las ensoñaciones y anhelos de la infancia un fuerte componente erótico, la dependencia de una niña de su padre está cargada de matices sexuales, las niñas admiran a su padre, incluso tienen celos de la relación de la madre con el padre y desean tener al padre sólo para ellas, este mecanismo es inconsciente y como tal está fuera de lo que ellas podrán admitir.

¿Para qué sirve saber esto? Si tú puedes transmitir a las mujeres una sensación de protección y lograrás despertar toda suerte de fantasías, incluidos sentimientos de amor y de atracción sexual. Inconscientemente deseamos regresar a la infancia, despojarnos de la experiencia adulta y sus grandes frustraciones y responsabilidades y volver a las emociones infantiles. También puedes regalarles cosas de su infancia, muñecos, las mujeres recuerdan con gran emoción regalos de esas épocas, llévalas a vivir nuevamente esas experiencias, esto funciona especialmente con aquellas mujeres ejecutivas, serias que parecen inalcanzables, ellas son las que más desean tener un momento y volver a ser niñas, ellas son las que desean dejar un poco su mundo frío de responsabilidades y vivir sus fantasías.

Ahora te pregunto algo ¿has pensado alguna vez en cómo puedes convertirte en la fantasía recurrente de una mujer? Piénsalo, hoy te estoy dando algunas ideas muy sugestivas. Pero necesitas más…

Bien, déjame contarte la historia de cómo surgió esto: Sigmund Freud, el padre del Psicoanálisis, enfrentaba un acontecimiento que despertaba su curiosidad en la consulta de pacientes mujeres: muchas de sus pacientes se enamoraban de él. Freud analizó que él incitaba a que las mujeres hablaran de su pasado, de su infancia (Freud pensaba que el origen de las neurosis se encontraba en la infancia, por eso las hacía retroceder hacía esta etapa), les preguntaba por la relación que ellas tenían en ese momento con su padre, cuáles eran sus primeras experiencia de ternura, de amor, y también de descuido o de abandono. Este proceso de narrativa desencadenaba poderosas emociones y recuerdos (como sabrás algo clave en todo proceso de seducción). Freud tomaba una posición terapéutica de frialdad y distancia (una vez que ellas le contaban estas historias) lo cual hacía que se asemejara a las figuras paternas tradicionales por lo cual las pacientes empezaban a asociar al padre con Freud, ellas lo relacionaban con su padre (en un proceso de pensamiento inconsciente), esto Freud lo llamaba TRANSFERENCIA.

Nuevamente te repetiré en qué consiste el proceso de transferencia: en que una paciente transfiera los sentimientos que sentía hacia una persona (por ejemplo el padre) hacia el terapeuta. La transferencia es una manera excelente y privilegiada de crear un lazo emocional, el cual es muy, pero muy fuerte. Este método tiene muchísimas implicaciones más allá del psicoanálisis y es lo que quiero contarte hoy.

Para practicarlo es preciso aprender de la postura terapéutica, debes alentar a las personas a hablar de su infancia. Las personas, y en especial las mujeres suelen hablar de su infancia de una manera animada, llena de sentimiento y emoción, y al hacerlo empiezan a revelar pequeños detalles, pequeños secretos sobre sus debilidades, sobre su carácter, sobre lo que les gusta o no, lo que las hace felices y tristes, esta información es a la que debes estar muy atento pues es la materia prima de tu trabajo. Tienes que estar muy atento a los sentimientos que describan hacia su padre, puedes despertarlo con preguntas incluso directas ¿Cómo era la relación con tu padre?, ¿háblame de tu infancia?, ¿Cuéntame un momento feliz de tu infancia? En fin… Las personas pueden hablar mucho si les haces la pregunta indicada, y esta charla en especial te dará información fundamental para el proceso que sigue.

Cuando logres que las mujeres te hablen con confianza tienes que tener actitud de terapeuta, atento pero silencioso, haciendo comentarios ocasionales, sin juzgar, siendo afectuoso pero distante, incluso algo indiferente, de esta manera ellas empezarán a transferir emociones y proyectar sus fantasías en ti (con esto estás aprovechando un poderoso fenómeno inconsciente, del cual te hablé arriba).

¿Qué has logrado? Pues bien, has reunido una gran cantidad de información de la niñez y has logrado crear un lazo de confianza basado en emociones poderosas. Puede que hayas descubierto un apego grande, en forma de admiración, hacia el padre, un hermano, un maestro, un encaprichamiento temprano, esa es la información que debes atesorar. Pregunta detalles de cómo era esa persona, que hábitos tenía, qué hacía, si era serio o divertido, lo que sea, puedes preguntar ¿Qué te gustaba de esa persona? Esa información es clave para ti.

Puedes encontrar que ella viene de un hogar con un padre ausente o descuidado, negligente y poco emotivo, debes actuar como ese padre pero dispensar atención y afecto de forma ocasional (es decir, actuando como el padre ideal), pero también debes seguirlo de momentos de frialdad, calor y frío, la estrategia de la contradicción perfecta, la clave de toda seducción.

Las seducciones más poderosas se basan en una poderosa asociación que hace la mujer en su inconsciente de ti con su padre. El punto es, su padre es una figura que necesitas estudiar, así como la relación de ella con él, con sus hermanos, con sus maestros, con las figuras de autoridad en su infancia.

1. Regresión Edípica: Las niñas, de acuerdo a Freud, tienen una relación de admiración inmensa por su padre. Averigua detalles de cómo es él, y si ella aún mantiene esta relación de admiración y amor por él puedes adoptar sutiles rasgos de carácter de su padre, para ello sería indispensable poder conocerlo y saber a qué se dedica, cuáles son sus hábitos y cómo es su carácter (reservado, callado, extrovertido). Puedes proceder con la ambivalencia de amor y disciplina, sentimientos de protección, cuidado pero también de disciplina fuerte y consistente, con ello evocarás en su recuerdo inconsciente (recuerda que todos estos procesos son inconscientes, es decir, ella no podrá dar razón de ello de forma consciente) la relación con su padre en la infancia.

2. Regresión paterna inversa: Con mujeres que son mayores despiertas el sentimiento inconsciente de apego a su hijo. Las madres inconscientemente están vinculadas profundamente a sus hijos. Tú puedes despertar esa misma ternura en las mujeres mayores pero puedes ser abiertamente sexual. Las mujeres mayores consideran a los jóvenes increíblemente seductores, en presencia de ellos sienten un poco rejuvenecer sus años, y junto a esto experimentan el placer de sentirse su madre, pero una madre cargada sexualmente, con lo cual tu supondrás el cumplimiento total de una fantasía muy enterrada en su inconsciente, la fantasía de lo prohibido, principal motor de la seducción. Despierta en ellas su deseo protector, acude a ellas por consejo, por guía, acércate a ellas con ese pretexto pero nunca olvides manejar la ambivalencia de inocencia (como si no quisieras meterte con ellas porque las respetas por ser mayores) pero también siendo sexual, coqueteando, arrimándote un poco más de la cuenta, dejándote sorprender con una mirada curiosa a su cuerpo, mirando sus labios mientras hablan de vez en cuando. Ella notará tu deseo, y vivirá el conflicto de lo prohibido (la distancia de edades), y allí, justamente en el conflicto, tendrás el proceso de seducción de tu parte.

La seducción es un juego de inteligencia, es un juego profundamente psicológico, debes estar atento a hacer las preguntas correctas para entrar en sus emociones de forma irremediable.

Como ves, la seducción que te ofrezco no es solo seducir y atraer, también es cómo enamorar. Eso, apreciado lector es poder.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!