Elementos freudianos de regresiones a la infancia femenina (y masculina) II

Publicado en Abr 3 2010 - 10:23pm por Álvaro Bonilla



Este es un post que tiene como objeto de responder algunos interrogantes que me han hecho a propósito del último post que publiqué. Voy a empezar comentando la importancia que tiene en la vida psíquica la presencia paterna y materna en los niños y su gran impacto en los posteriores años de la adolescencia y la adultez. Los efectos y consecuencias de la relación con los padres son cruciales sobre todo para vida adulta, y sobre todo en la afectividad y en la imagen que construimos sobre lo masculino y lo femenino, daré muchos ejemplos basados en situaciones reales:

1. Hijos cuyos padres se han separado: En general mantienen una gran reserva hacia los compromisos, consideran que el amor no es para siempre, y están recelosos hacia formalizar relaciones. Si la separación de los padres se ha dado en su infancia guardan una culpa inconsciente por la creencia “yo tuve la culpa de su separación” o “no pude hacer nada para unirlos”. Estas personas suelen auto sabotear sus relaciones afectivas, justamente buscando no formalizarlas o no comprometerse.

2. Hombres cuyos padres han estado ausentes: Cuando son niños crecen extrañando la presencia masculina, muchas veces sus madres son mujeres dominantes y demasiado independientes de los hombres (se dedican a trabajar por mantener la familia de la cual son cabeza y poco tiempo tienen para relaciones), así que estos hombres crecen con imágenes varoniles débiles, y con una exagerada sensibilidad hacia lo femenino, les cuesta asumir roles masculinos en sus relaciones y pueden llegar a ser complacientes y sumisos con las mujeres. El vínculo con su madre es en extremo fuerte y este vínculo incluso compite con los vínculos que establecen con otras mujeres, pues estos hombres temen abandonar a la madre que tanto ha hecho por ellos y que ya ha sido abandonada una vez.

3. Hombres con padres extremadamente dominantes y machistas: Pueden darse dos situaciones:

A. Aliarse con el padre: El padre orienta una imagen de macho fuerte, dominante e incluso maltratador. El niño absorbe todo el comportamiento paterno, incluyendo sus excesos (alcohol, mujeres, etc) y los adoptará en su vida adulta, sus comportamientos machistas serán característicos de sus relaciones afectivas, repetirá patrones de maltrato psicológico, físico o infidelidad.

B. Aliarse con la madre: Se victimizan del maltrato junto con la madre, y adoptan los discursos del tipo “jamás seas así con una mujer”, “con las mujeres tienes que ser diferente”. El niño y futuro adulto adoptará comportamientos complacientes y necesitados con las mujeres y le costará adoptar posiciones masculinas y de carácter frente a las mujeres.

Como vemos los comportamientos son opuestos.

4. Hombres con madres ausentes: Generalmente crecen con una percepción negativa de las mujeres (a menos que otra mujer de la familia adopte la atención del niño, una abuela, tía, hermana), creerán que las mujeres no ofrecen fidelidad o compañía en una relación afectiva, y creerán que tarde o temprano los abandonarán, sus relaciones se caracterizan por el temor al abandono y ante ello pueden optar por dos comportamientos:

A. Abandonar primero antes del supuesto abandono.

B. Sabotear de tal manera la relación que provocan el abandono.

5. Hombres con madres infieles: Bueno, este caso es más común de lo que uno creería. Los niños lejos de ser tontos se dan cuenta de las cosas, y pueden darse cuenta de que su madre es infiel a su padre. Este recuerdo lo almacenan sin elaborarlo, y en la edad adulta buscar castigar a su madre infiel en la persona de las mujeres con las que establecen relaciones, las atraen y luego las abandonan cruelmente, incluso con maltrato psicológico, casos famosos de estos comportamientos son los de Marlon Brando y Pablo Picasso.

6. Hombres con madres excesivamente amorosas: El amor y la atención tienen límites y muchas veces algunas madres erotizan sus relaciones con sus hijos, cargándolos de un afecto que ya no es normal, y que lo que provoca es la futura inhabilidad emocional de sus hijos. Son madres extremadamente sobre protectoras, dominantes, celosas, posesivas, en su inconsciente desearían que su hijo fuera su amante y para ello lo aíslan emocionalmente. El hijo, entonces, empieza a venerar, casi con devoción religiosa a su madre, muchas veces cuando esto se da en la primera infancia (antes de los 4 años) los hijos pueden (no siempre) ser homosexuales, o si no serán lejanos de las figuras femeninas, siempre idealizándolas y comparándolas con la madre (con la cual nunca habrá mujer alguna que le de la talla), se les complicarán en extremo las relaciones afectivas (por excesiva timidez) y algunos pueden desarrollar impotencia sexual psicológica en los momentos de intimidad (al sentir que inconscientemente están traicionando a la madre).

Ahora bien, hablemos de las mujeres, y aunque esto no es una regla, y no podemos andar por ahí diagnosticando por deporte, si es importante fijarnos en los antecedentes familiares, con tres objetivos:

*Posicionarse como un objeto de deseo basado en la imagen paterna.

*Diferenciarse de la imagen paterna proporcionando una alternativa a la “fantasía secreta” femenina o, dicho de otra forma, ¿qué es lo que ella desea(ba) de su relación con su padre o de su padre”.

*Entender posibles conflictos en las relaciones que tienen su origen en la relación con el padre.

1. Mujeres con padres ausentes: La mente femenina es claramente diferente a la mente masculina, y lo que ella buscará en su “fantasía secreta” es al hombre proveedor y cuidadoso y cariñoso que no pudo tener, justamente es lo que debe tener el hombre que esté con ella, debe posicionarse en esos valores, cuidado, protección y provisión.

2. Mujeres con padres maltratadores: Pueden tener dos reacciones:

A. Se posicionarán en franca resistencia a los estereotipos de la masculinidad machista y abusadora, serán mujeres extremadamente independientes, no entregarán su corazón, buscarán en los hombres el placer pero con el temor a ser maltratadas no se entregarán por completo.

B. Buscarán repetir el patrón de hombres maltratadores en su vida, y buscarán hombres fuertes, machistas y distantes, buscando repetir el maltrato del hombre amado original (su padre).

En general muchas mujeres buscan repetir patrones que han tenido con sus padres, y pueden buscar hombres maltratadores y ausentes si sus modelos predominantes han sido así, pues el maltrato y la ausencia sería una expresión de amor. Si han tenido imágenes masculinas que han reemplazado estos modelos ausentes y maltratadores (como abuelos) pueden tener alternativas de escogencia y entender que el amor de sus padres no fue el ideal por lo cual buscarán hombres diferentes a sus padres (cuidadores y proveedores).

¿Cuál es el error de muchos hombres? Posicionarse con la responsabilidad de mejorar la imagen paterna y adoptar el rol exclusivo de padre bueno, como si tuviera un bebé a cargo. Olvidando que es justamente la dualidad de padre bueno y padre exigente y con carácter lo que las lleva a elaborar la imagen paterna. El hombre debe recordar que también debe ser exigente, disciplinar y en momentos ser distante (como el ocupado padre que a veces lleva trabajo a casa).

3. Mujeres con figuras masculinas totalmente débiles y madres dominantes y masculinas: Muchas niñas han tenido padres débiles, llorones, pusilánimes, inútiles, y las madres han tenido que adoptar el doble papel de mujer y de hombre, crecen con imágenes de la masculinidad débil y adoptan actitudes masculinas, de dominancia excesiva y poca empatía a los sentimientos masculinos, es decir, intentan imitar las actitudes que vieron en sus madres. Es necesario posicionarse ante ellas con poder, porque justamente buscan a los hombres por el poder que les proporcionan, la posición social y el estatus. Muchas veces estas mujeres desarrollan problemas de anorgasmia.

Repito nuevamente, y con estas son tres, los patrones descritos no son regla universal, no en todos los casos sucede lo mismo, sin embargo la experiencia en psicología clínica lleva a mostrar que en verdad existen patrones en el comportamiento humano, y que es necesario acercarse a conocer la psicología humana si se desea avanzar en el proceso de seducción y en los procesos de persuasión para desarrollar carisma. Luego les hablaré de patrones de autoestima en las mujeres y que influyen en sus relaciones amorosas.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!