Consultorio: Qué hacer si un intruso aparece en tu relación

Publicado en Feb 11 2011 - 3:51am por Álvaro Bonilla


Un lector me escribe:

Apreciado maestro Naxos. Ha sucedido algo que no imaginaba que fuera a suceder pero mi relación se ha visto afectada por la presencia de un tercero. La historia es así, llevo 2 años de relación, y ha sido una relación con subidas y bajadas, momentos que estoy seguro cualquier pareja tiene de apasionamiento y apatía. Sin embargo no hemos tenido crisis hasta ahora. Mi novia trabaja en una oficina, allí tiene un compañero el cual ha estado buscándola y persiguiéndola. La llama a casa, la llama y ella deja que el celular suene, a veces le digo que conteste y ella contesta y se va a otra parte a hablar. Debo reconocer que ella se ha sincerado conmigo y me ha contado que siente atracción hacia él. Simplemente no sé qué hacer. Reaccioné con tranquilidad, pero lo que te puedo decir es que me siento terriblemente mal y no sé qué hacer.”

Bien, este caso es bien complicado, porque sucede muy a menudo. La seducción es algo que no termina en el momento de establecer una relación o formalizarla, es algo que debe continuar a lo largo de la relación. Cuando digo esto no quiero que pienses que si esto sucede debes culparte porque dejaste de hacer algo, o porque hiciste algo mal. Probablemente este sea el primer sentimiento que puede recorrer tu cabeza y envenenarla.

Cada caso es diferente y ante ello muchos sentimientos se encuentran. Uno de ellos es la inseguridad, y este es el punto más importante que debemos tratar. NINGUNA SITUACIÓN DEBE SABOTEAR EL EQUILIBRIO DE TU JUEGO INTERNO.

Así no lo creas esta clase de situaciones es una oportunidad para las personas con un poderoso juego interno, una gran confianza, amor propio y autoestima. En las próximas líneas encontrarás una lista de qué hacer y qué no hacer. En otras palabras te daré algunas pistas por dónde moverte y evitar equivocarte y arruinarlo todo. Sea esta la oportunidad para que otros lectores sepan cuando se está cocinando algo raro a tus espaldas.

El defecto que muchos hombres tenemos es que no estamos conectados con nuestras emociones, sino con nuestra razón o con nuestra entrepierna. Cuando no estamos conectados con la emoción fácilmente dejamos de ver pistas en el aire que nos indican que algo puede estar cambiando en la relación.

Un dato: Las relaciones pueden cambiar, así como las emociones y sentimientos de alguna de las dos partes. Alguien puede dejar de sentirse enamorado y empezar a sentir lejanía.

Otro dato: Lo más difícil de una relación es respetar la libertad de otro, aunque esa libertad implique que abandone la relación.

Un dato más: Nadie es propiedad de nadie. No eres dueño de nada, por más que parezca tuyo, o que lleves mucho tiempo con eso. Esta es una verdad difícil pero puede ser liberadora si la ves por el lado correcto. Esta es una verdad liberadora que te libra de lo peor del juego interno: el apego.

Así es la vida. Volvamos a lo nuestro.

Tienes que estar atento a todo cambio, por sutil que sea en ella. Si la notas rara, distante, lejana sexualmente, recibiendo mensajes de texto de los cuales no hace comentarios, frecuentes, si recibe llamadas frecuentes que no contesta, o si sale a contestarlas en otro lado lejos de ti. Si notas frialdad, constantemente se queja de que haces las cosas mal, o resulta que de la noche a la mañana detesta algo de ti. Estas señales pueden deberse a la presencia de un tercero, aunque no necesariamente, pero pueden ser un indicador para que estés atento y pongas tus sentidos arácnidos a funcionar a tope.

Una de las cosas que me niego a asesorar son consultas de hombres que quieren quitarle la novia a otro. Simplemente no me parece entretenido cuando te sucede a ti. Imagina que estás feliz con tu novia y tienes a alguien detrás de ella, buscándola, importunándola, llamándola y lanzándole destructores de novio a cada oportunidad. Simplemente no sería divertido, por ello no lo promuevo. Cuando lo padeces es una situación que incluso te puede llevar a la paranoia, al no saber qué estará haciendo tu competidor para disuadirla de que esté contigo y se vaya con él.

Es como ver tu casa sitiada por un ladrón que todos los días pasa por el frente, observando, anotando en un pequeño cuaderno, de vez en cuando se asoma por la ventana a ver qué hay. Sabes que está esperando el momento en que te descuides para entrar y saquear todo lo que te ha costado trabajo conseguir.

Pero bueno, la vida es así ¿la pregunta es cómo deshacerte de un intruso semejante que se ha colado inescrupulosamente en tu relación? En este post trataré qué debes hacer desde el punto de vista de TU RELACIÓN, es decir, con ella, lo que harás con el intruso (si lo conoces) no será tema de este escrito (luego hablaremos de territorialidad, carácter y territorialidad).

1. No hagas un berrinche de dignidad: Es claramente manipulador y te pone en una posición de debilidad. Reclamar y decir que te sientes traicionado, o recriminarle a ella que cómo pudo ser capaz, es equivalente a que te sumerjas y nades en tu propia debilidad. No actúes como el clásico “macho” que reniega y vocifera, si lo haces parecerás una bestia herida.

2. Nunca caigas en la trampa del tiempo: Muchas mujeres tratarán de decirte que necesitan aclarar sus sentimientos por ti, que están confundidas, que necesitan un tiempo a solas, que no se entienden, que están en un abismo de sentimientos encontrados y una infinidad más de bobadas. El resultado es que te pedirán o sugerirán un tiempo. La peor idea de todas. Por lo general el tiempo significa “salte de mi vida por un rato mientras yo estoy a solas con él a ver qué pasa.” Cruel pero verdadero. Pretendamos por un momento que ese tiempo es verdaderamente para ella, a solas, pues déjame decirte que no es una buena idea que te ponga en este estado. Mi sugerencia, la cual las mujeres interpretarán como “muy radical”, y es que le digas que es mejor terminar la relación.

Cuando las mujeres te piden un tiempo y tú lo concedes te ponen en una situación inferior, y es la de “esperar a ver si ya me vuelve a querer”. Muchos hombres empiezan a llamar y a mendigar para que ese tiempo sea corto, y les dicen cosas a sus mujeres como “¿Oye cómo vas? Quería saber si ya habías pensado algo sobre nosotros dos…” Aunque las mujeres no lo prevén esta actitud de los hombres resulta fastidiándolas y jugando a favor del intruso. Mi punto es: ni siquiera ellas saben lo perjudicial de poner la relación en stand by. Para ellas es una forma emocional y considerada de no herir más a su pareja terminando.

El trabajo de terminar es un trabajo tuyo. Y cuando lo hagas creas una atmósfera en la cual ella sabrá que la situación no es cómoda para ti y que tú entrarás en el estado mental de alguien que ha terminado y que por ende no está comprometido, y que por ende está DISPONIBLE.

Repito es muy peligroso el estado de “time out” en el cual ella y el tercero están libres para explorar mientras tú esperas a ver qué pasa. Mi recomendación: Toma el control de tu propio destino, evita dejarlo en manos de otros.

3. No caigas en la trampa de “la competencia”: Lo peor que puedes hacer es caer en la trampa de ponerte a competir con el tercero. No busques complacerla más, atenderla más o tratar de comprar, a través de lo material, su preferencia por ti. Valórate y no cambies por el simple hecho de que un tercero esté por ahí. Deja en claro tu esencia y tu personalidad a través de comportarte de forma consistente a cómo has sido en la relación. Muchas personas (hombres y mujeres) inventan un tercero simplemente para que te desvivas en detalles y en atenciones.

4. No caigas en la trampa de “pagar con la misma moneda”: No empieces luego con la historia de que una mujer te atrae también, y que también estás confundido. Eso sólo enredará más la situación, sonará dudoso y dañará aún más los canales de comunicación.

5. Nunca ruegues ni hagas de abogado de tu propia causa: No digas cosas “pero si yo te he dado todo”, “si yo he sido tan buen novio”, “pero es que la pasamos tan bien”, “pero es que yo te amo tanto”, “nadie te va amar como yo te amo”, “pero es que yo doy la vida por ti.” Simplemente patético. Si ella no sabe eso y no se ha dado cuenta, probablemente sea una señal de que no debería estar contigo.

6. Es necesario ubicarte en un marco mental de suficiencia: Este marco mental te permitirá mostrar confianza y dejarle ver que pase lo que pase ganarás: si ella resuelve su confusión ganarás, si no la resuelve también ganarás porque tendrás el espacio libre para una mujer que sepa reconocer lo que tienes delante.

7. Si ha habido acercamientos físicos o sexuales termina la relación ipso facto: No permitas que una infidelidad confesa, por más honesta que sea su confesión, te rebaje. Ella necesitará volver a ganar tu confianza para reconstruir la relación. Por miedo a perderla no puedes rebajar tu dignidad, ni sancionar una conducta semejante.

8. Si decides continuar en la relación no caigas en la paranoia: Muchos hombres que continúan la relación luego de que ella les dice que está confundida por un tercero, empiezan a perder la cabeza: espían su correo, espían su teléfono, no pueden dormir imaginándose una y mil cosas, no pueden dejar de pensar en el asunto. Si la cosa se ha vuelto así lo mejor es terminar la relación y recobrar tu paz y tú equilibro. Piensa primero en ti.

9. Evita estimular la atracción hacia el intruso con la prohibición: El problema de esta situación es que si el tercero es un compañero de trabajo no será fácil que ella se aleje, por lo tanto pedirle que se aleje resulta ser poco realista. Así mismo pedirlo hace que la relación de ella con el tercero se vuelva tabú y prohibida, lo cual aumentará automáticamente la atracción. Recuerda que nos atrae lo prohibido y cometes un error si juegas mal esta carta.

10. Jugar con la culpa es un arma de doble filo: Algunos hombres proceden a hacer sentir culpable a la mujer: “¿Cómo has podido ser capaz de eso?”, “Tu actitud deja mucho que desear”, “haz dañado lo que teníamos”. He descubierto que aunque por un rato parece funcionar, al final lo que hace es estimular la prohibición y por lo tanto amplificar la atracción hacia el intruso.

Lo ideal es retirarte de la escena, tomar el estado mental de suficiencia, del todo o nada (o totalmente contigo o nada). He descubierto que muchas veces ellas vuelven reconociendo lo que han perdido por haberse dejado deslumbrar por una apariencia en otro hombre, pero ahí, justo en ese momento es cuando deberías cantarle a ella con Marc Anthony (dale click al video)

Si aún no has leído mi clásico post sobre “El cuadrante de la mujer con novio“, qué esperas. Al leerlo podrás saber un poco de la dinámica de juego en un triángulo amoroso.

Que comience la cacería!

Hasta la próxima!