Patologías de la seducción: Las narcisistas

Publicado en Ago 17 2011 - 6:19am por Álvaro Bonilla

Por allá en el año 2008 inicié una serie llamada Patologías de la seducción y eran aquellos casos en los cuales la seducción pasa de ser divertida a tormentosa. Y hoy, tres años después descubro que es necesario seguir trabajando en ella. La razón: la gran cantidad de correos que recibo y que me dicen cosas como:

“Naxos, estoy en una relación sentimental desastrosa, lo que siempre quise que era estar feliz, sentirme acompañado se ha convertido en una tortura, esta mujer tiene serios problemas y la verdad no se cómo ayudarla y cómo mejorar la relación.”

Me han llegado casos de todo tipo, frente a los cuales como terapeuta y coach pienso que es necesario informarnos, cuándo la relación tiene salvación y cuándo morirás como martir sin ver el fruto de tus esfuerzos. Lamentablemente la distancia entre luchar por una relación y perecer en el intento es más bien borrosa. Y más aún, lo que me lleva a retomar esta serie es pensar en los muchos hombres (y también mujeres) que sencillamente se han enamorado, o incluso aman, a una persona tóxica, que los destruye poco a poco, que los amarra, los limita, los encierra, incluso les hace perder su equilibrio mental y emocional. Como psicólogo he visto de todo y pues nada es hora de actuar
Hoy quiero hablar del estilo afectivo narcisista. Si tienes la desgracia de encontrarte con este tipo de personas te sentirás como un satélite emocional, como un accesorio afectivo, como una especie de bolso de mano o un par de botas hermosas que sólo amplifican el ego de la persona que está contigo. Y es justamente el ego el que jalona esta relación, el ego impresionante de una de las dos personas que siente que es el centro del universo, el ombligo del mundo, que se considera especial, única, grandiosa, como una persona de otra raza, de otra civilización, casi una divinidad encarnada. Para la persona egocentrista los demás son simplemente sus sirvientes, personas de una raza inferior, limitadas, carentes, esclavos, incluso tú…
La mujer narcisa toma el concepto de la autoestima hasta límites insospechados, eso de quererse a uno mismo lo lleva a extremos de obsesión por ella misma, de amor desmedido que no reconoce errores o limitaciones, lo extiende a un amor que incluso lleva a la adoración personal, a la idolatría de sí misma. Al ser narcisista te destruye en la relación, te anula, pues el mensaje que transmite es algo así como: “Eres menos que yo, no estás a mi altura, agradéceme que me haya fijado en ti y adórame.” Sus necesidades siempre son más importantes, su deseos son prioridad y tienes que estar atento a ellos porque de lo contrario desatarás su ira.
La mujer narcisista sólo incluye al otro como un accesorio, como un planeta que gira en órbitas recibiendo su calor. Aunque no lo dice considera que el otro le está en deuda, que es poco más que un parásito y que tiene que hacer todo el esfuerzo cuando las cosas se ponen difíciles y monótonas. El gran problema con este tipo de mujeres es que no puede descentrarse, es el centro del universo, y por ende se distancia de la realidad. Es como estar en una relación con una diosa del Olimpo.
La mujer narcisista está más enamorada de sí misma que de su potencial pareja. Es más tiene una gran incapacidad de sentir afecto sincero por otra persona que no sea ella misma. El comportamiento de la abusiva se basa en dos mecanismos

1. Egoísmo: La narcisista es abusiva y arbitraria en el manejo de los recursos de su pareja, ya sean estos físicos, psicológicos o emocionales. Por ende estas personas consumen energía y recursos de su pareja, hasta dejarlo vacíos. Su egoísmo también se expresa en que no comparte lo que obtiene, no comparte generosamente, no invita, pero pide ser invitado, no tiene detalles pero desea personas detallistas. El egoísmo se complementa con el egocentrismo. Al ser egoísta es incapaz de amar a otras personas y al ser egocentrista no puede descentrarse, no puede pensar en otros, ni entender sus necesidades, deseos, sentimientos.
2. Manipulación: Para la egocentrista el fin justifica todos los medios, sus relaciones se articulan en beneficio propio y por ello tienen a utilizar a sus parejas para su propio beneficio. Si están contigo es porque han hecho un cuidadoso cálculo de las ventajas que le representas y piensan exprimir todo tu jugo (y no hablo de ese que quisieras que te exprimieran). La principal trampa que tienden estas mujeres consiste en mostrarse débil e inspirar el deseo de ser protegida, para ello se muestra vulnerable, muestra sus problemas, se muestra deprimida, triste, y tiende su red, en la cual caen especialmente los tipos buenos, santurrones y los excesivamente generosos. Su manipulación es simple: si te portas bien recibirás afecto y sexo, de lo contrario ni amor, ni sexo, sino reproches y reclamos que te dicen que no vales nada, que juegan con la culpa.
Lo peor que puede pasar es cuando la pareja de una narcisista brilla más que el mismo narcisista, en ese momento la narcisista desata su ira  y la castiga. La narcisista te anula y hace que no desees brillar, que no desees ser líder, ella siempre necesita estar en el centro de los reflectores, de hecho, ella misma es la luz.
La forma de conquistar que atrae a los narcisista es el estilo adulador, ese en el cual veneras a una mujer porque es físicamente espectacular o porque es una hembra alfa. Ella desea esa veneración, y notas cómo se emociona cada vez que la honras. Por ello la adulación resulta ser un arma peligrosa que muestra falta de carácter y atrae a personas egocéntricas. En una relación, la admiración es una exigencia afectiva del narcisista, es algo necesario, condición indispensable para estar al lado de esa persona.
La narcisista se enfurece con las críticas, así sean constructivas, y para ella representan que no las amas. Son hipersensibles a las críticas y no las olvidan, buscarán devolverte el mal rato de alguna forma que te hiera, nuevamente como mostré arriba: retirando afecto o sexo.
En el próxima entrega profundizaré en por qué aunque sabemos lo tóxicas que son estas personas continuamos en este tipo de relaciones.
Que comience la cacería!
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Tendremos nuestro segundo programa de “Juegos de seducción” el próximo jueves 18 de agosto a las 20:30 hora colombiana, y trataremos el tema de Patologías de la seducción. Un tema importante para que no inviertas tus cartuchos en quien no te conviene. Para escuchar este programa vayan al siguiente link a la emisión en vivo.