Relaciones de kilometraje

Publicado en Ene 25 2013 - 2:11am por Álvaro Bonilla

Si no has tenido novias, o has tenido muy pocas o la última que tuviste fue hace varios meses o años, es natural que esa nueva mujer que acabas de seducir con tus nuevas y recientes habilidades adquiridas desees conservarla, incluso sientas que el tiempo que ella dure a tu lado resulta ser un indicador de tu calidad como seductor, de tu calidad como novio o incluso de tu calidad como hombre.
Pues bien. Es muy frecuente que si tus nuevas habilidades son sólo de aproximación tus primeras relaciones sean de aprendizaje y así debes verlas. Ese es el marco mental que debes mantener.
Verás, hay varios perfiles de personas, de gustos y de intereses. Pero hay tres que he identificado:
1. El hombre que desea simplemente conocer  a una mujer y tener una relación estable con ella. Sabe desde el inicio que eso es lo que busca y lo tiene claro.
2. El hombre que desea tener la posibilidad de acceder a varias mujeres, tener varias relaciones simultáneas y ser un playboy en regla. Nuevamente, lo sabe desde el inicio con claridad y ese es su objetivo.
3. El hombre que desea tener la posibilidad de acceder a varias mujeres pero que en el camino comprueba que es hombre de una sola mujer. Como la mayoría tiene la fantasía de la promiscuidad pero algo dentro de él se siente más cómodo con una relación estable. Sigue fantaseando pero no lo lleva a cabo.
El más complicado es el tercero, porque es contradictorio en su deseo. El marco mental de nuestro hombre 2 es más relajado frente a la idea de la fidelidad y de la exclusividad, y básicamente lo que busca en el entrenamiento es cómo acceder a un número de mujeres, y cómo manejar el tema de varias relaciones y cómo ser claro con ellas de que no es un hombre para casarse y que su plan es salir con varias. El entrenamiento potencia el acceso a esas mujeres y habilidades de seducción. No se enseña a engañar, se enseña a decir las cosas con claridad y buscar las mujeres que se sienten cómodas con esas cláusulas de contrato.
Todo es cuestión de “targeting” y posicionamiento, es decir, la seducción se basa en que encuentres tu público de mujeres y que te posiciones como un hombre atractivo con ellas. Hay hombres que se decepcionan porque en las escuelas de seducción les han vendido una promesa falsa: puedes seducir a cualquier mujer. Y otras les dicen que modelos de Victoria Secret, actrices de telenovela y estrellas porno caerán rendidas a sus pies. La realidad demuestra que eso pasa cuando estás posicionado en ese target, es decir, tienes ciertos atributos que te pueden hacer naturalmente atractivo para ellas, si no es así, querido amigo, tu “target” es otro. Lo más interesante es que eso no es malo, de hecho es positivo, porque dejas de pensar que tu masculinidad depende del tipo de mujeres que seduces. Algunos creen que sólo teniendo sexo con una stripper van a graduarse de seductores, o con la protagonista de la novela. Falso, falsas expectativas nuevamente.
El targeting básicamente lo que hace es que seas exitoso con un tipo definido de mujeres. Te brinda mayor precisión. ¿O es que acaso eres de los que crees que las mujeres hermosas son solamente actrices y modelos? Pues no. En todos lados hay mujeres muy atractivas, hermosas, inteligentes, valiosas. Cuando descubres eso empiezas a trabajar en tu posicionamiento, cómo te perciben esas mujeres, cómo ganas atractivo y cómo te haces más valioso frente a la cada vez más creciente y capacitada competencia.
Ahora bien, ¿qué pasa con el hombre número 1? Ve a las mujeres de una forma demasiado trascendental, cree en el tema de la media naranja, la “elegida”, el amor de la vida, el complemento perfecto. Y eso es justamente en lo que trabajo en su mente. En dejar de lado esas creencias y pensar que las relaciones afectivas son un aprendizaje y que poco a poco encontrará mujeres que se ajusten más a su personalidad y estilo de vida.
Muchos de estos hombres en su primera relación se vuelven complacientes, malcrían a sus novias, porque ellas en algún punto empezaron a descubrir que son hombres débiles que harían cualquier cosa por tenerlas a su lado. Porque temen perder valor si la novia les dura pocos días o semanas o pocos meses. He visto a hombres torturados por ese “amor de la vida” que a “duras penas consiguieron” y que si no es esa mujer ¿entonces quién? Cuando me llegan así claramente les digo las cosas y les anuncio que nuestro trabajo no termina con la formalización de la relación sino que sigue más allá.
Trato de introducirles un concepto: relaciones de kilometraje. Es decir, probablemente no te casarás con ella. Seguramente no es el amor de tu vida (puede que si, pero seguramente no hasta que demuestre lo contrario). Les enseño a manejar la relación sin miedo, con un marco mental que dice “apostaré por esto pero también es cierto que no tengo nada que perder si nos decimos adiós”, soy tu novio pero no tu esclavo y mi masculinidad y autoestima no depende de tu aprobación. Y esa relación sirve para hacer kilómetros, experiencia amplia y profunda que te informe sobre cómo piensan las mujeres, donde veas su inmensa variedad y formas de ser, que más de enamorarte de una mujer te enamores de “la mujer” como género, como especie. Y que te relaciones de la forma más natural posible, aun en medio de una relación comprometida.
Las relaciones de kilometraje son relaciones que no son perfectas pero que hay que tenerlas, porque te dan bagaje en la vida, confrontan tus emociones y te hacen más sabio e incluso más atractivo. El kilometraje aumenta tu carisma, porque empiezas a saber del mundo femenino y ello te ahorra camino, te ahorra desvíos.
Lo peor que puedes hacer es idealizar a las mujeres e idealizar el amor. Y mi misión es mostrarte que la emoción es importante, pero también el cálculo racional. Donde sepas qué quieres con una mujer y hasta dónde deseas llegar con ella y qué aprendizajes deseas de una mujer y de la relación que están construyendo. Lo ideal es que digas “sé que no me voy a casar con esta mujer, pero hoy deseo estar con ella porque aprendo x cosas.” Ningún curso de seducción te dará lo que la experiencia y las mismas mujeres te darán, para mí mis mejores maestras son las mujeres, ninguna me enseña lo que un maestro me escriba o me diga en un video. Pero si vas claro con tu marco mental lograrás aprender más, de lo contrario te volverás un pusilánime o un esclavo de sus pareceres.
Que comience la cacería!
Hasta la próxima!