¿Eres un planeador compulsivo?

Publicado en Ene 4 2014 - 1:36am por Álvaro Bonilla
Feliz inicio de año 2014 para todos. Deseo iniciar con una noticia y es que el libro que inicié el año pasado ya ha terminado su fase de escritura. Encontrándose ahora en la fase de edición, corrección de estilo y diagramación. La fecha de su lanzamiento será para finales del mes de febrero. Ha sido un proceso largo de volcar mi mente sobre el papel, proponiendo una nueva visión de la seducción y el desarrollo masculino orientado al cortejo, no encontrarás ningún refrito de ningún teórico de la seducción de ningún lado, y he buscado que el enfoque sea lo más práctico posible.
Es por esa razón que a partir de hoy iniciamos una nueva fase de publicaciones regulares en el blog, aprovechando que es inicio de año y que también celebro el sexto aniversario de esta página, celebración que haré extensiva a todos con un obsequio que les haré en un par de semanas.
Si se dan cuenta la cabecera del blog ha cambiando mostrando un nuevo enfoque que ha sido desarrollado en el nuevo libro y que se denomina “seducción inteligente”, una orientación que se posiciona partiendo del juego interno, donde se integran valores a tu vida, se respeta tu esencia, destacando lo positivo que tienes y llevándolo a un nuevo nivel, y desarrollando congruencia en tus relaciones de pareja a partir de la clarificación de expectativas y el lenguaje directo. La seducción inteligente parte  de un sólido componente teórico que marcará la pauta de mis publicaciones y que espero que tú gestiones con acción, a partir de las guías que compartiré. ¿Cómo es que te has demorado tanto? Por que he creado alrededor del concepto de “seducción inteligente” toda una infraestructura que luego irán descubriendo.
La seducción inteligente básicamente se resume en las buenas decisiones que tomas respecto a tus emociones, a tu vida y a las mujeres, haciéndote más fluido y sobre todo, retirando la carga de desinformación con la cual tu mente ha sido bombardeada a propósito de las mujeres, los hombres y las relaciones de pareja. Nuevamente: el resultado de operar con inteligencia es una vida extraordinaria en todo sentido, trabajando en el concepto de mejor versión de ti mismo, no desde la validación externa, donde te sientes “extraordinario” porque empiezas a recibir retroalimentación positiva de las mujeres y te sientes “devastado” porque su retroalimentación es negativa.
Tú te validas, punto. Y lo haces a partir de considerar la diferencia que habita en ti y la diferencia que se encuentra en el mundo femenino, especializándote y enfocándote, y sobre todo creyendo que no hay nada malo en tu esencia  aunque debas ajustar componentes de tu comportamiento o tus creencias. El principal hallazgo es que los métodos en general son también responsables de la disminución de autoestima en quienes los siguen y leen. En lugar de encontrar un ascenso, llevan a cabo un proceso de ligera subida para luego bajar y bajar aún más. Lastimosamente cada vez me encuentro con más personas que deciden “tirar la toalla”, volver a aislarse, después de haberlo intentado con métodos cortoplacistas, y con orientaciones de exposiciones radicales que lastimosamente para muchos no funcionan.
Una de las cosas que me ha empezado a aburrir de los fines/inicio de año es que son el momento perfecto para justificar nuestra falta de disciplina y volver a masturbarnos mentalmente con nuevos objetivos que se quedarán seguramente sin realizar por finales de enero o febrero. Cualquier día es excelente para iniciar un cambio en tu vida, para empezar a hacer algo o para dejarlo de hacer.  No necesitas esperar a que sea 1 de enero para decidirte iniciar la acción. Hay por allí un famoso meme que  básicamente apunta a señalar este fenómeno: mi meta para 2014 es cumplir los objetivos del 2013, que debería haber cumplido en 2012, que prometí en 2011 y planifiqué en el 2010”. Lo digo porque a todos nos pasa, en esto hay tan solo unos pocos seres humanos privilegiados que se han entrenado de forma sistemática en lograr cosas, en ser “logradores” (y sí, sé que la palabra no existe pero no encuentro otra que transmita el hábito de lograr cosas).
Planeamos, planificamos, realizamos objetivos, incluso cada vez más precisos, evitando poner lo que deseamos evitar, y esas cosas que todos hemos creído. Si, planificar está muy bien, cuando nos hemos vuelto expertos en lograr cosas. Ganamos credibilidad con nosotros mismos, podemos mirarnos al espejo y sentir orgullo. Recuerdo leer que hasta a los más grandes hubo momentos en los que les costó lograr cosas y dar el paso más allá, por ejemplo Ayrton Senna tuvo un entrenador particular, Nuno Cobra, quien en alguna entrevista relataba cómo le fue muy difícil a Senna configurar su mente para lograr cosas, sobreponerse a dificultades y ser fuerte mentalmente, de hecho tenía una serie de hábitos (mañas) mentales que hacían que fuera terco, poco constante y mediocre conformista. Cuando tu ves a un triunfador jactándose de que gana y gana y que perder no está en su vocabulario  estás viendo el resultado de un proceso que no muestran. Un proceso que en general conlleva dolor y sacrificio en cantidades industriales.
El efecto lógico de planear, planear y planear y no cumplir es que nuestra estima sufre, sabemos que el enemigo no son los demás, somos nosotros, y empezamos a odiarnos por que descubrimos que somos un ser humano normal, que no somos especiales, que estamos destinados a ser burócratas oficinistas, quedar calvos y engordar.
El reto que me pongo a mí y que te pongo a ti en este inicio de año es: no hablemos de nuestros propósitos, de nuestras ambiciosas metas, hablemos de datos, cifras y hechos de lo que hemos hecho, el resto es sencillamente invertir tinta y papel en acumular montoncitos de objetivos. Si deseas hacer algo simplemente inicia el proceso. Nada más, no necesitas anotar nada, ni poner las cosas bonitas en un cuaderno, simplemente necesitas hacer una llamada, ir a algún sitio, contactar a alguien, escribir un correo, sólo acciones, verbos. Nada más inspirador que hacer cosas y sentir que dentro de ti tienes motor para rato, que te resistes al triste destino del hombre normal, que recorrieron tus padres (sí, aunque les agradezcamos tanto), pruébate que estás hecho de otra manera, que en realidad es cierto aquello que has soñado de ti mismo.
Por último quiero que te imagines algo en tu mente, que quizá pudiera ayudar. ¿Qué crees que tu YO del año 2025 le diría a tu YO de hoy? ¿Crees que lo acusaría o le reclamaría algo? ¿Crees que ese YO del año 2025 es un triunfador o un fracasado? ¿Crees que ese YO del año 2025 está solo aún o está acompañado? ¿Es feliz o está amargado y angustiado? ¿Se encuentra sano o enfermo? Ahora bien, imagínalo acompañado, feliz, realizado, saludable ¿qué crees que te diría y cómo te motivaría para que no vuelvas  a perder ni un solo minuto de vida pensando, meditando y reflexionado sobre si vas a hacer algo y cómo lo vas a hacer? ¿Qué crees que te diría para motivarte a actuar sin perder más tiempo?
Te lo pongo más sencillo ¿Qué te diría ese YO del año 2025 si en realidad estuviera muerto para ese entonces?
¡Feliz inicio de año!
Que comience la cacería!

Hasta la próxima!