¿Por qué las mujeres dicen estar confundidas después de la atracción inicial?

Publicado en Dic 8 2014 - 8:33pm por Álvaro Bonilla
Hoy voy a hablarles acerca de diferentes etapas en el proceso de seducción y cómo podemos diferenciar el impacto que provocamos en el sexo opuesto. El proceso de seducción tiene varias etapas, y no podemos hablar sólo de seducción sino que tenemos que incorporar un nuevo término y es el de cortejo, concepto poco trabajado en las escuelas de seducción ordinaria. El cortejo básicamente es el siguiente paso de la seducción y tiene como objetivo principal la consolidación de una relación basada en el deseo. Con la seducción la atraes, con el cortejo empezamos a organizar la logística que conduzca a una relación y consolidamos el deseo sexual.
Por qué es importante detenernos y pensar en este punto. Porque la atracción simplemente no basta para construir una relación sentimental o sexual con una mujer. Así de simple y como verán en mi próximo libro las relaciones necesitan un fuerte pegamento para sobrevivir en el mediano plazo. Si el pegamento no es lo suficientemente fuerte la relación no sobrevivirá.
Fíjate si te ha sucedido algo como lo siguiente:
1. Notas que aunque ellas toman la iniciativa por un tiempo luego de ello parecerían retroceder significativamente, lo cual implica excusas inesperadas.
2. Las relaciones no te duran más de pocos días o semanas y lo descubres cuando ellas se empiezan a portar distantes y terminan por sacarte otras excusas del tipo “creo que malinterpretamos las cosas”, o “estoy confundida” o “necesito tiempo” o simplemente comienza a alejarse pasivamente.
3. Cuando creías que ibas directo al sexo encuentras un candado invisible y su aplazamiento del mismo, y te encuentras frente a una contradicción, pues pareciera que ella propuso la situación pero en ese momento parece irse para atrás.
4. Encuentras situaciones que han sido definidas por la seducción ordinaria como “resistencia de último minuto” y que más adelante te indicaré qué significa y cómo la seducción ordinaria te lleva a una solución de corto plazo que no soluciona el inconveniente.
5. Ella cambió de un momento a otro contigo.
6. Encuentras que se repiten patrones de fracaso
Sobre este último punto profundizaré un poco más: la capacidad de aprendizaje para alcanzar la excelencia consiste en encontrar los patrones y en mi caso como coach y mentor lo que hago con mis clientes es ayudarles a descubrir los patrones, y es simplemente genial cuando con una pizarra o un papel puedes hacer un mapa de lo que ocurre y ver los ojos de sorpresa cuando mi cliente descubre algo verdaderamente nuevo que siempre estuvo frente a sí. La práctica de la psicología me ha enseñado que los enemigos que llamamos bloqueos o saboteo se esconden siempre  a la vista de uno, no hay que hurgar demasiado para verlos, pero al estar a la vista están en el área donde no miramos por considerarlo demasiado obvio.
Al ver patrones yo y mis clientes podemos revisar qué es lo que ha pasado y en qué punto están detenidos. Ello me ha permitido ser mucho más preciso en lo que ocurre con ellos, y en la seducción, como en las relaciones de pareja, como en los negocios y en todo, la clave está en cuán preciso logras ser, la precisión te permite acertar y tener una tasa de éxito mayor comparada con el que tiene éxito y no tiene ni idea del por qué.
Volviendo al punto inicial, una cosa es atracción y seducción y otra cortejo y deseo. La atracción no necesariamente implica deseo o al menos deseo que se consuma en una relación sexual. Y esa es una diferencia enorme. Tan gigante como la distancia entre New York y Sidney. La atracción no es todo, de hecho la atracción es una emoción de corta duración, el deseo es una emoción, una sensación, algo que te hace moverte y es algo muy pero muy potente, tan poderoso será que no tiene excusas para su satisfacción, no importa si no se puede o no se debe porque buscará que se pueda y no le importará que no se deba.
El deseo es potencia pura, es la fuerza de la naturaleza desatada que no descansa hasta tener satisfacción.
Las dinámicas de deseo son diferentes entre hombres y mujeres, y justamente el gran problema que he encontrado es que los hombres no conocen su propio deseo y lo expresan de manera pusilánime y no adulta. El hombre que no ha madurado sexualmente a un nivel psicológico expresa su deseo como “calentura” al estilo del adolescente que ve por primera vez un par de tetas. Con ese mismo morbo, asombro, necesidad y sin saber qué hacer. Y esto lo he encontrado en hombres en sus veinte, treinta, cuarenta y cincuenta años. Y cuando se encuentran una mujer sexualmente adulta resulta que esta mujer huele eso a kilómetros y eso le mata el deseo, porque se siente acostándose con un inexperto adolescente o con un necesitado o con un morboso, y eso para ellas les da un mensaje de “no lo merece”.
Y yo estoy de acuerdo con ellas: no lo merece. Repite conmigo “no lo merece”. Ok. Sigamos.
La atracción es un punto de gusto por alguien, de afinidad, de curiosidad por lo que la otra persona tiene y ofrece. Pero atracción sin deseo no es absolutamente nada. 
Muchos de los aprendices en el arte de las relaciones con las mujeres han podido crear atracción, pero de muy corta duración y como las técnicas de seducción ordinaria no han formado en crear conexión emocional por eso les interesa tanto el plan a corto plazo, porque ahí es donde medianamente triunfar, pues la atracción se parece al deseo al inicio, pero cuando le das tiempo y te ellas se lo piensan, y ojo a la palabra, “se lo piensan” ahí la cosa sale mal y pasa lo que te describí en los casos 5 casos de arriba.
Esos procesos de seducción se parecen mucho a esas ventas de productos multiniveles o vacaciones compartidas que están diseñados para que el comprador tome una decisión EN EL MOMENTO, si no la toma EN ESE MOMENTO Y PRECISAMENTE AHÍ  el vendedor sabe que no la tomará, porque el comprador se lo pensará y sabrá que en la propuesta de negocio hay algo raro y que si no suena a estafa si suena altamente sospechoso.
Por eso digo que esas escuelas serían buenísimas formando vendedores de multinivel, vacaciones compartidas y demás, porque logran crear algo de atracción, pero no deseo. Y cuando lo logran es porque manipulan la atracción para que parezca deseo y eso funciona con niñitas inexpertas, con mujeres de verdad eso no funciona.
“Al principio me respondía las llamadas ya no”
“Me contesta con frialdad”
“Ahora me saca excusas”
“La noto distante”
“Ha cambiado conmigo”
Esos son los efectos de generar un poco de atracción y nada de deseo.
Arriba indiqué que “cuando se lo piensan” se retiran las mujeres. Pues bien, porque para arriesgarte a tener una relación sentimental o sexual implica intimidad psicológica además de la física y eso sólo lo mueve el deseo.
Deseo y necesidad de sexo es diferente, no es lo mismo decir “deseo a esa mujer” o “es que hace mil años no tengo sexo y necesito sexo y si no lo tengo me van a estallar las pelotas”. Una cosa se llama deseo y la otra ser necesitado y “ganoso” como decimos acá en Colombia. Y lo que comunicas a un nivel no verbal es diferente entre “te deseo a ti y ahora” a  “dame sexo por favor que me voy a estallar”. He escuchado a  muchos hombres que se les nota esta necesidad en lo que dicen y cómo actúan, y he escuchado a mujeres con esa misma sensación. Y a pesar que sigan estando atraídas el deseo no las mueve para acostarse con ese hombre porque “se lo piensan mejor”.
El verdadero deseo no aguanta ser “pensado mejor”, simplemente no es posible, ellas se lo piensan mejor y el deseo sobrevive, piensan que ese hombre es casado, o que tiene novia, o que es el novio de su mejor amiga, que lo odian los padres, que lo odian los amigos, que es un completo imbécil, pero aún así el deseo sobrevive y dice “no me importa lo que mi mente me dice, lo deseo”. Es deseo es animal, instintivo, está en la parte más primitiva de nuestro cerebro, junto con nuestros instintos de sobrevivencia, allí. Racionalmente puede parecer improcedente, imprudente, un error de los grandes, pero el deseo vence todo eso y no se satisface hasta que se consuma.
Por deseo se han armado guerras, no por atracción. Así de simple.
Seguro esto tendrá sentido para ti, en el próximo post reflexionaré sobre la resistencia de último minuto y empezaremos a navegar sobre la generación de deseo en ella y la expresión madura y adulta de deseo en ti. Ese es el verdadero trabajo con las mujeres.
¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!