Consultorio: El camino del seductor y las emociones femeninas

Publicado en Mar 12 2015 - 7:15pm por Álvaro Bonilla

Hoy voy a compartir con ustedes un par de consultas que he respondido en mi correo electrónico.

Hace unos días un lector, cuyo nombre evidentemente me reservo me escribe un mail bastante interesante, que lastimosamente no me ha autorizado compartir, pero que yo he decidido compartir la respuesta, por cuando seguramente muchos de ustedes se verán identificados en lo que contaré de mí mismo en esta respuesta.
Muchos transitan el camino hacia la mejora personal y hacia el desarrollo de sus habilidades, y transitarlo no es cosa fácil, es algo bastante difícil, porque simplemente en muchos momentos o no ves avance o lo ves demasiado lejano, no sabes si estás retrocediendo, si ha valido la pena, es como estar en un agujero negro, simplemente no tienes ni idea. Y allí las emociones te traicionan, la ansiedad, los miedos abundan, la duda, la falta de confianza en uno mismo. Por ello es importante que los que ya hemos pasado por el camino y tenemos experiencia les contemos que en muchos momentos nos hemos sentido igual, o incluso peor, que nuestra vida tampoco ha sido fácil y que eliminar las creencias negativas ha sido una labor tremendamente ardua. Con esto en mente respondí ese correo y hoy les quiero compartir esas líneas, quizá para inspirarlos y para que si hoy lees esto sientas que debes sentir adelante, sin importar que la niebla no te deje ver más allá de un metro.
Mi respuesta: 
Hola xxxxx, muchas gracias por el tiempo que has dedicado a las líneas, las siento muy honestas y realmente aprecio mucho que escribas para entender un poco lo que pasa. Yo hace varios años hacía lo mismo, tenía un cuaderno y escribía cosas que en esa época eran bastante tristes, porque me pasaban cosas parecidas a las tuyas, luego me di a la tarea de compendiar eso en un blog, allí puse todo lo que escribía en mi cuaderno. Al repasar esas líneas yo encuentro una persona idealista, romántica, con dificultades para conectar y quizá un poco patética. Así era yo. Muchas cosas me llevaron a hacerme un lavado cerebral y salir de muchas de las rutinas de mi mente, que me hacían ser así y me sumergían en una espiral de depresión, tristeza, nostalgia, poco a poco fui saliendo y digamos que hoy miro esos escritos y en serio me cuesta reconocerme, he cambiado demasiado y donde había idealismo hoy hay pragmatismo, donde había romanticismo hoy hay persuasión con algunos tintes románticos, pero mínimos, ya no tengo las dificultades para conectar y el patetismo lo reemplacé por realismo y un poco de alegre cinismo y orgullo de mis propios demonios. 
Y ello lo empecé sacudiéndome, dejando un poco un vicio que tenía y era el de victimizarme, el de pensar que yo era bueno y el mundo o las mujeres eran malas, cuando dejé de sentirme desadaptado, las cosas empezaron a cambiar y creo que empecé a tomarme la vida a lo valiente: si algo no salía, me pasaba el trago amargo rápido y volvía a intentarlo, con determinación y certeza de que lo lograría, así de sencillo, me costó crear esas conexiones porque el viejo yo seguía llamándome a ser igual que siempre, pero con perseverancia logré salir de ello, y conseguir lo que quería en muchos planos. No fue un trabajo de horas, ni siquiera de días, fue un trabajo de meses y meses, de subidas y de bajadas, hasta encontrar mi ritmo. Ningún proceso grande es rápido.
Otra cosa que me pasaba es que me veía constantemente atrapado en redes de mujeres jodidas, tóxicas o víctimas, y me hacían perder un tiempo enorme y me cargaban con sus heridas, por ello decidí volverme pragmático e ir tras de mujeres determinadas, las víctimas dejaron de interesarme por ser muy complicadas y contradictorias, y logré cambiar mi posicionamiento de salvador a simplemente un tipo que se disfrutaba su compañía, estaba con ellas, las aceptaba, y ya. Así empecé a ser visto de otra forma, más que con afecto con atracción y con deseo. Al final ni siquiera tenía que forzarlo, descubrí mi propia autenticidad y cómo ella por sí misma generaba la conexión. Descubrí que aunque ellas te echen cuentos de que están heridas, y que ya no confían, y que alguien les hizo daño, si llega el hombre correcto a ellas se les olvida y vuelven a caer y las tienes gimiendo en una noche sudorosa de pasión y fluidos.
Así es la vida mi amigo. Uno decide de qué lado está, de la víctima y del salvador, o del tipo pragmático que se relaciona con ellas de una forma directa y evitando dramas inútiles, porque es que al final son absolutamente inútiles.
En mi época patética recuerdo que vi la película Titanic como cinco veces, por allá por el año 1998, porque iba de acuerdo a mi mente, drama, telenovela, amores imposibles, ahora no la aguanto y creo que jamás la volveré a ver. Éste es sólo un ejemplo para mostrarte que ya mi mente busca otro tipo de resoluciones, otro tipo de desenlaces, me gustan las historias de las reinvenciones, de hombres que hacen que la suerte les sonría la suerte, de hombres que hacen que las cosas pasen, de hombres heroicos, no mártires.
No te avergüences de compartir estas cosas, es parte de tu proceso de aprendizaje y evolución, y yo agradezco haber transitado esos terrenos, haber necesitado ayuda, haber sido humillado, haber perdido y haberme revolcado en mi propia mierda. Eso me ha hecho lo que soy, miro atrás y siento orgullo del camino recorrido. 
Espero que una historia así sea la tuya al fin y al cabo, 
——
Un lector me escribe con la siguiente historia:
Hola Naxos, 
Hay una cuestión que no sé muy bien si he entendido mal en tus planteamientos. Si por ejemplo logras que una mujer quede contigo, lo pasas bien con ella, logras despertar emociones en ella, que se divierta etc. Y al despedirte te vas sin besarla porque digamos lo ves precipitado y ves que en una segunda cita caerá por su propio peso y con lazos de unión más fuertes. ¿Por qué ella después de eso se muestra totalmente distante/cortante a como se mostraba antes de la cita?
Puede ser algo relacionado con lo de la pruebas de las que hablas para probarte o directamente es que no quiere saber nada de ti?
Porque pasa de un estado en el que se deja querer a un estado de distanciamiento brutal. ¿Como continuar en estos casos? Lo he visto muchas veces tanto en mi persona como en amigos etc.
Mi respuesta,
Hola, pues mira las mujeres proceden por emociones y sus emociones pueden ser muy diferentes de un día para otro, como una foto, la foto de hoy puede estar muy bella, y en la de mañana salir más desarreglada, el caso es que no puedes formarte un juicio por ello, ni ser demasiado optimista porque ella está en una parte alta de sus emociones, ni demasiado negativo porque está en la parte baja.
Presupón que si ella está alta pues bajará, y si está en la bajá pues subirá, así que es importante que logres calibrar el momento indicado, si bien en la primera optas por dejar la tensión sexual en un buen punto, sin concretar, pero en la segunda notas frialdad, deberás hacer trabajo de mantenimiento, es decir procurar que el encuentro salga lo mejor posible sin deprimirte porque ella está en la baja, y luego buscar una tercera salida donde ella esté en un mejor punto y allí poder cerrar el trato.
Así que aunque es importante fijarte como está ella, no tires la toalla porque la sientas fría, este juego muchas veces es simple perseverancia y paciencia y saber jugar con la ansiedad y no dejarte joder por pensar que ya la perdiste o algo así.
Muchos seductores se desaniman muy fácilmente y caen en la trampa del Sobre-Análisis, es decir, como Terminator, hacer un escaneo de todo lo que ocurre en ella, y en general buscando pistas de que van mal. Al hacer esto ocurren varias cosas: No disfrutas de la interacción con ella, no te relajas, te pones raro por lo cual ella también se pone rara, y al final la cosa acaba por no fluir. El rasgo más importante en este punto es la frialdad, desarrollar una frialdad absoluta y simplemente buscar patrones, si ves que ella tiene un estado de ánimo y una motivación baja al estar contigo y eso ocurre muchas veces, es que evidentemente no le motivas para algo más. Pero debes poder aislar lo que ocurre una vez y lo que ocurre muchas veces. Por un día que ella no esté en su mejor momento no debes desanimarte, debes comprender que los seres humanos nos movemos entre emociones altas y bajas.
Por último, ¿cómo imaginas que puedes seducir a una mujer a la que le caes mal? Pues primero no dejándote llevar por la primera impresión, me ha pasado muchas veces que parece que le caigo mal a una mujer y no es más que la apariencia del carácter de una mujer tímida, introvertida o con un ego inflado. Si me dejara llevar por eso bajaría mis brazos e iría a otra parte. La realidad es que no, las interacciones sociales deben continuar y con el paso de las horas o de los encuentros vas descubriendo otra cosa, más matices, te vas acercando y descubres que las murallas puestas van cayendo.
Cuando parece que le caes mal a una mujer para mí es una señal increíble de que hay madera para trabajar. Si tienes sangre fría será frecuente que te encuentres estando entre las sábanas de una mujer que te dice “oye al principio me caías súper mal”. ¿Qué pasó? Que detrás de ello se esconde o una atracción reprimida o una mayor curiosidad para saber quién eres, o para confirmar que le debes caer mal, lo cual te pone ya en su radar. Y son mujeres tremendamente fáciles de sorprender, porque si operas con autenticidad te dirán cosas como “yo imaginé que eras muy odioso/petulante/aburrido/etc y me he dado cuenta que eres muy divertido/inteligente/interesante/etc”.
¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!