Tres tipos de mujeres frente al deseo

Publicado en Jul 2 2015 - 2:48am por Álvaro Bonilla
Una de las cosas más importantes en seducción es saber qué carajos deseas. Escoger tu nicho, saber diferenciar cuál es el público femenino que naturalmente se verá atraído hacia ti y cuál es el que no. Propósitos y objetivos claros. La Seducción Inteligente tiene como premisa que podemos escoger. Y esto es radicalmente diferente de otros enfoques en los cuales tu “te ofreces” y esperas ansioso que la mujer te apruebe.
La gran mayoría de hombres que termina por lograr nada de las mujeres son aquellos que esperan su aprobación y cambian todo para lograrla. Los hombres que triunfan en esto son los que tienen una oferta de valor y la ofrecen, si ella quiere tomarla está perfecto, si no pues hay un mundo abundante allí afuera.
Hace un tiempo hablé sobre los tipos de hombres frente a la seducción y el deseo, hoy quiero hablar sobre los tipos de mujeres frente al deseo. Y este paralelo nos permitirá comprender porqué algunas mujeres se comportan en la forma en la que lo hace, qué las motiva y en qué fase o momento de su propia madurez como mujeres se encuentran.
Las siguientes etapas no corresponden a momentos cronológicos, aunque podría esperarse que a mayor edad exista una mayor madurez. Sin embargo no es así, y podemos encontrar mujeres muy jóvenes tremendamente maduras, y también mujeres mayores con pensamiento y comportamiento adolescentes. ¿Qué te garantiza la madurez de una mujer? Bueno, varias cosas: congruencia, autenticidad, sabiduría e inteligencia prácticas, conciencia de su propio cuerpo y disfrute de su sexualidad.
Comencemos pues este análisis:
1. La mujer niña: Es una mujer absolutamente inocente, parece sacada de otro mundo, y ello no implica que carezca de experiencia sexual. Puede haber tenido varias experiencias sexuales y sentimentales, pero opera en su mente de una manera más bien infantil. Es una mujer muy poco sexy, no logra transmitir una conexión profunda con su propio cuerpo y con su propia sexualidad.
Es tremendamente ingenua y en las relaciones es bastante inocente respecto al mundo masculino. Aunque sea una mujer llamativa ella no ha tomado conciencia del poder que emana de su cuerpo, antes bien, intenta disimularlo, y cualquier asociación con el sexo ella lo toma de una manera bastante formal, rígida o seca.
Generalmente las mujeres niñas son perfectas para relaciones a largo plazo, y las puedes encontrar con noviazgos de años. Temen el cambio y para ellas la estabilidad de una relación no tiene precio. Sin embargo si conoces a una mujer así luego de una relación, y vas a ver su experiencia sexual, es monótona, poco creativa e incluso puede resultar sorprendente la poca conexión que genera con el sexo. No se ve ni se siente como una mujer sexy.
Esta mujer niña cree en princesas, en cuentos de hadas, en castillos en el aire y en Disney. Es una mujer pegada a las fantasías, idealista, trascendental y sobre todo muy vulnerable a ser engañada, incluso sin que ella lo sospeche. Reemplaza por cantidades enormes de ternura la sensualidad, por ello muchas veces está sola y, como muchos de los hombres que leen este blog, tiene problemas para conocer el mundo masculino. Le cuesta muchísimo tomar la iniciativa y es tremendamente tímida en salidas o citas, no porque esté desinteresada, sino porque simplemente no sabe qué hacer, cosa que muchos hombres toman por falta de gusto. 
2. La mujer adolescente: Esta es una mujer que conoce la potencia de su sexualidad pero la utiliza para manipular. Es una mujer tremendamente inmadura afectivamente, cosa que contrasta con su enorme liberalismo y apertura a las experiencias sexuales de larga duración o casuales. La mujer adolescente es una mujer tremendamente contradictoria, lo que dice no corresponde con lo que hace, y ello lo expresa en los momentos en que está siendo seducida y aún en las relaciones de pareja.
Es una mujer adicta a los dramas, y que por casi cualquier cosa arma un tremendo problema. Algunas de ellas son malcriadas, caprichosas, vanidosas, egocéntricas y narcisistas. La primera y última prioridad son ellas, pero lo hacen de una manera tan tremendamente egoísta que en primer lugar no se preocupan para nada por ti, no entienden lo que la reciprocidad significa y en todo momento están demandando atención, aprobación, regalos y gestos para que su ego se alimente.
Son mujeres tremendamente influenciables por los medios de comunicación, las modas pasajeras, sus amigas y las redes sociales.  Para ellas es tremendamente difícil conectar a un nivel profundo y tienen una superficialidad enorme. Sus amigas dictan lo que hacen, así de sencillo, y se ven tremendamente influenciadas por la aprobación social, si los demás lo hacen ellas lo hacen por más raro y absurdo que sea.
La superficialidad influye en sus decisiones de pareja, y para ellas es más importante parecer, por ello sus estándares de escogencia de hombres van dirigidos hacia lo externo, lo físico y las demostraciones de aprobación social y poder. Muchas de ellas sostienen relaciones absolutamente tóxicas con hombres con los que admiran por sus atributos y  a quienes muestran. En el sexo también son tremendamente superficiales, y su propio narcisismo les impide disfrutar, razón por la cual aunque muchas de ellas presuman de su mente abierta muchas aún no disfrutan del número de orgasmos que presume.
Personalmente dos de las cosas que más me desagrada en una mujer son sus tendencias narcisistas elevadas (exhibicionismo y falta de atención al otro) e índices de manipulación elevados. Estas mujeres cumplen estos dos criterios. Cuando tu no te dejas manipular por ellas o te odian a muerte o no te las puedes quitar de encima, lo cual siguen siendo formas de manipulación. Difícilmente ganas batallas con ellas, porque al ser adictas al drama, la apariencia y la manipulación cualquier paso es peligroso porque sólo ganarán más poder sobre ti. Solamente hay una excepción: mujeres con un narcisismo externo que esconde una gran debilidad de autoestima, y esto es lo que usan algunos para tomar completo control de sus vidas. Sin embargo, no es un control feliz, por el contrario, es un control lleno de escenitas, de drama, de una montaña rusa de poquísimos momentos arriba y muchísimos más abajo. En mi vida tuve relaciones tóxicas con mujeres adolescentes y dije ¡no más! Su inmadurez emocional es decepcionante.
3. Mujeres adultas: En este espectro no se encuentran las mujeres perfectas, ni mucho menos, pero si se encuentran aquellas mujeres que saben lo que quieren, que se aceptan tal cual son, que son sexys, provocadoras con quien quieren y que no se andan con rodeos para buscar lo que desean. La seducción con ellas es genial, porque si ellas saben que les gustas simplemente se mueven en la dirección adecuada  y no hay ni manipulaciones ni dramas en la mitad. Si hay deseo mutuo simplemente se pone en común y se consuma.
Las mujeres adultas ya han vivido un poco, y saben llamar a las cosas por su nombre, son mujeres generosas que reconocen al otro, son genuinas y saben que el que las quiere por lo que son es el tipo de hombre que deben tener al lado.   Son las mujeres más selectivas de todas, en el sentido en que saben distinguir a lo lejos a los perdedores, los débiles y los complacientes. Buscan hombres con carácter, más allá de su apariencia física. Saben y disfrutan del sexo, son conscientes de su cuerpo y tienen la mente muy amplia para experimentar, no caen en mojigaterías. La mujer adulta tiene índices de manipulación bajos, generalmente dice lo que piensa y lo quiere de una forma clara y transparente.
Pues bien, son tres criterios amplios que a mí personalmente me han servido para encauzar mis propios criterios de selección de mujeres, y me permiten mirar con precisión. Mi mirada es profunda y miro bastantes variables en una mujer. Con mis clientes de coaching, trabajamos en encontrar mujeres con las cuales ellos puedan establecer diferentes tipos de relaciones y poco a poco ellos se hacen más precisos, con cada una de estas mujeres experimentas diferentes tipos de relaciones que les generan más o menos problemas en sus vidas, por lo cual, a la larga descubren que es importante la calidad de la mujer porque de ella depende la calidad de la relación que pueda ofrecer. No se le pueden pedir peras al olmo.
¿Qué tipo de mujeres has tenido la oportunidad de conocer? ¿Podrías saber en qué momento de madurez está la mujer con la que estás saliendo ahora mismo?
¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!
¡Hasta la próxima!