El arte de conversar 1 de 3: la escucha profunda

Publicado en Nov 2 2015 - 6:37pm por Álvaro Bonilla
En este y el próximo post voy a compartir dos apartes de mi texto gratuito “Crea ymultiplica tus círculos sociales en 25 días”, y están relacionados con el tema más taquillero y para muchos complejo de las habilidades sociales: la conversación.
Lastimosamente ha sido un tema en el cual no se han brindado las suficientes herramientas. Estar pendiente de los pasos a seguir y de la ansiedad propia del proceso de seducción hacen que la conversación se lleve a cabo dentro de un marco de presión propia del futbolista que tiene que marcar gol en la final del Mundial.
Las personas que tienen dificultades para conversar son personas con los siguientes rasgos:
1. Demasiado ruido mental
2. Personas con un diálogo interno muy fuerte, que tienen conversaciones muy intensas en su cabeza
3. Personas poco observadoras de lo que tienen a su alrededor
4. Personas que sienten que tienen que cumplir expectativas muy altas en los demás
5. Por lo anterior personas que se evalúan muy duramente y que tienen la expectativa de ser evaluadas de forma demasiado exigente, aun en situaciones informales
6. Personas desconectadas del aquí y del ahora, pendientes del “¿y ahora qué digo?”, lo cual es un marco orientado al futuro
7. Personas con dificultades para ponerse el lugar de otros
8. Dificultades para prestar atención y enfocarse por periodos prolongados de tiempo
9. Dificultades para narrarse a otros, para contar historias de si mismos y de su visión del mundo
10. Manejo deficiente del lenguaje corporal y de la voz
11. Poco conocimiento de la persuasión y el impacto emocional en la conversación
¿Qué trabajo yo en estos casos?
1. Expandir el umbral de atención
2. Desarrollar habilidades de escucha profunda
3. Ampliar la conciencia del espacio y de la otra persona para encontrar temas de conversación que están allí, delante de sus ojos
4. Disminución del piloto automático de pensamientos y crítica que les impiden escuchar
5. Diferentes marcos de conversación a través de preguntas, comentarios, y storytelling
6. Manejo de la voz, entonación, volumen, ritmo e inflexiones
7. Impacto emocional
8. Claves del sentido del humor, no para ser chistoso, sino para hacer observaciones inusuales sobre la realidad las cuales resultan divertidas.
En realidad ser un buen conversador es algo que no todos tienen, lo digo porque a veces uno es el que cree que es el único que no sabe conversar o que se siente ansioso. A algunos se les da como una habilidad social aprendida desde la infancia, y analizando lo que hacen es que encontré los puntos que te muestro arriba.
Conversar es un arte, pero con cualquiera de esos ajustes en realidad cualquier persona puede ver cómo su nivel se eleva.
En éste y los siguientes dos post compartiré tres temas básicos que trabajo en mis entrenamientos: la escucha (este post), el marco mental y la voz. Con esos elementos básicos podrás iniciar tu camino. De una vez aprovecho para decirte que en Febrero de 2016 lanzaré mi primer curso de persuasión para revisar herramientas avanzadas de conversación y conexión, y te aseguro que será impresionante.
Empecemos con el tema de hoy: la escucha.
Quizás sientas que para tener una conversación fluida el peso debe recaer en ti, que necesitas demostrar que eres inteligente o que eres divertido, al intentar demostrar esto te pones ansioso y la conversación no fluye. En la conversación necesitas sacar el ruido de tu cabeza, y para ello necesitas centrarte completamente en la otra persona y evitar dialogar sólo contigo mismo en tu mente, ello lo consigues entrenándote en el poder de la escucha profunda.
La escucha profunda permite varias cosas: eliminar ese constante estado de escucharnos a nosotros mismos mientras hablamos con otra persona. Permite que puedas centrarte en tu interlocutor, y dejar de lado la conversación interna que está en tu cabeza y que es la que te impide ser espontáneo y fluir en la conversación porque estás en dos conversaciones, una con ella y otra en tu cabeza contigo mismo. Por otro lado permite realmente impactar emocionalmente a la otra persona, ya que te permite entrar a sitios profundos y escuchar más allá de lo que las palabras dicen, incluso donde no hay palabras. La escucha profunda te permite captar la importante complejidad emocional de la persona que tienes a tu lado, y con ello podrás conectar.
La herramienta de escucha profunda es la principal arma para que una conversación no tenga que ser planeada de antemano, sino que estés presente en un diálogo en el que vas improvisando y conectándote con lo que ella trae y te das permiso para intuir, y para sentir las emociones detrás de cada palabra, cada movimiento, cada gesto, cada silencio. Y es allí donde la emoción se mueve, es allí donde haces plug in y conectas con otra persona. Esto trasciende totalmente el hecho de escuchar y pensar en tu mente qué cosa dirás para impresionar, que es el estado mental de muchas personas ansiosas en sus interacciones. Al contrario de esto, la escucha profunda te permite involucrar no solo tus palabras sino que te involucra totalmente, y esto es lo que te hace atractivo en una conversación: escucha profunda es tremendamente sexy.
Algunos de los beneficios de la escucha profunda son, por ejemplo:
  • Conectar emocionalmente a un nivel profundo
  • Tocar un aspecto tan personal en la vida de ella que nadie lo había visto
  • Experimentar movimientos emocionales fuertes en ella y en ti
  • Ser sensible a cuándo es el momento propicio y oportuno de dar un beso o hacer una aproximación física sin que sea extraño, si estás cortejando a alguien
  • Ser sensible a capturar cuándo una persona no está interesada en ti y evitar perder el tiempo
  • Observar congruencias o incongruencias entre lo que alguien dice y lo que quiere decir, incluso lo que piensa, con lo cual evitarás ser ingenuo, verte manipulado o en el mejor de los casos podrás hacer una observación precisa
  • Coger las cosas en el aire. En lugar de esperar a que todo te lo “mastiquen” para tomar acción, podrás agudizar tu intención y sentir cuándo es propicio pasar a otro nivel
  • Evitar forzar las cosas o las situaciones, tendrás clara evidencia de cuándo ella está lista para algo y cuando definitivamente no.
Los tres niveles de escucha
1. Nivel 1: Escucha interna: Te escuchas a ti mismo mientras intentas escuchar a la otra persona. Es como tener dos emisoras sintonizadas, pero en este caso la voz que más se escucha en la tuya. Y esa voz es muy parecida a tu Yo limitante: una voz de juicio, de vergüenza y de alguien que se pregunta “¿y ahora qué digo?” El foco de lo que escuchas está en ti mismo, en tus pensamientos, juicios, conclusiones, etc. Mientras escuchas a la otra persona estás lleno de ruido adentro y pierdes la conversación, por ello encuentras que el tema se acaba o que existe un importante silencio. En este nivel aún no eres empático.
2. Nivel 2: Escucha enfocada: En este nivel ya logras apagar tu emisora interna, eres capaz de enfocarte firmemente en la otra persona. Personalmente identifico cuando una pareja está en este nivel, porque es cuando se da naturalmente la sincronía de movimientos, no la fingida en la que te enseñan a imitar posturas, sino la genuina, donde generalmente ambos están inclinados hacia delante, o hacia el mismo lado, uno parece el espejo del otro, sus miradas son más fijas y permanentes uno en el otro y puede uno ver que la coquetería mutua empieza a aflorar. Cuando una persona se siente escuchada en un nivel profundo se siente conectada emocionalmente, pero también aflora cierto nerviosismo, porque no es usual sentir una conexión profunda.
Cuando estás escuchando a nivel 2  tu conciencia está totalmente enfocada en la otra persona. Escuchas sus palabras, expresiones y todo lo que te comunica. Observas lo que te dice, cómo lo dice y lo que no dice. Aunque la veas sonreír eres capaz de “sentir” que está muy triste y lo apuntas. Logras escuchar detrás de sus historias sus valores, su visión, su forma de ver el mundo, lo que ama y lo que detesta. Capturas toda su energía y se la devuelves en términos de atención y palabras.  En este nivel estás siendo empático y la conversación en tu mente contigo mismo es casi inexistente. La conversación empieza a convertirse en una danza.
3. Nivel 3: Escucha global: En este nivel lo que pasa alrededor simplemente es omitido por los dos, creando un espacio personal y único, una burbuja que los aísla del resto del mundo. En este momento es cuando es posible observar una resonanciaentre tu y tu interlocutor, donde se vibra a la misma frecuencia de onda. En el nivel de escucha 3 tienes acceso a la intuición, puedes incluso completar palabras que la otra persona está a punto de decir, casi puedes entrar a su mente y saber qué es lo próximo de lo que va a hablar. Es allí cuando ellas se asombran y te dicen “¡Wow! Eres increíble, no sé cómo lo haces, pero es como si oyeras lo que pienso” o “Pero ¿cómo sabes eso?” o mi favorito “Dios mío, para ya, que me asustas”, seguido por una risita nerviosa.
Es el tipo de escucha que tendría un maestro samurái, conectado a cualquier pequeño, leve y minúsculo estímulo ¿una ligera sonrojación? ¿una leve expresión de coquetería? ¿un ligero movimiento con sus piernas? ¿un repentino ataque de calor? ¿leve sudoración? Todo ello es captado por la mente entrenada y nos permite movernos hacia el espacio de intimidad emocional y psicológica que deseamos.
Para entrenar esta habilidad deberás hacerte consciente de las siguientes preguntas:
1. ¿Estoy hablando más conmigo mismo que con la otra persona?
2. ¿Cómo es su lenguaje corporal?
3. ¿Puedo sostener la mirada sin sentirme intimidado?
4. ¿Qué hay detrás de lo que me acaba de decir?
5. ¿Eso que me cuenta qué emoción tiene detrás?
6. ¿Qué “emoción” puedo sentir en el(ella)?
7. ¿Qué hace con sus manos y piernas mientras habla conmigo?
8. ¿Cuáles son las cosas o personas que mira mientras le hablo?
9. ¿Qué impacto tienen mis palabras, mis gestos y mis emociones en mi interlocutor? ¿Cómo reacciona?
10. ¿Está nervioso(a) o tranquilo(a) aquí o ahora conmigo?
El camino de pasar de nivel 1 a nivel 3 es un nivel de conciencia. Y las preguntas que te doy son “momentos de chequeo”, pequeños llamados de atención que te pondrán en juego. Y así como cuando empezaste a manejar un carro tenías que hacer pequeños chequeos ubicando pedales, la altura y distancia de la silla, la posición del timón, los espejos laterales, el espejo frontal, al principio hacías ello sumamente consciente, luego, con la práctica haces esos chequeos de forma inconsciente (competencia inconsciente) y se convierten en tus puntos de mira en una interacción.
La conversación es un proceso de conexión humana, más que un proceso mecánico o técnico de mantenerse entretenidos. Cuando conectas hay entretención automática, pero si buscas primero ser entretenido/divertido/conversador no lograrás la conexión la gran mayoría de las veces, porque ese estado te lleva automáticamente al nivel 1.

El camino de salir de tu propia mente y enfocarte en la persona con la que hablas es un camino de inteligencia emocional fundamental para la conexión y posterior intimidad. Y esto es lo que falla en las escuelas tradicionales, te enseñan a manipular y no te enseñan a conectar desde algo tan sencillo como la escucha y la conversación.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!

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