No negocies tu verdadero deseo y no fuerces relaciones

Publicado en Feb 23 2016 - 2:41am por Álvaro Bonilla
Hola a todos, después de una breve parada por temas de salud vuelvo a escribir.
Gracias por seguir aquí.
Hoy deseo hablar sobre  la importancia que tiene no negociar en contra de tus propios intereses. 
La necesidad lleva a muchos a conformarse con las sobras o con la comida de menor calidad.
Y ello no debe ser así.
Entiendo que muchos están o han pasado por periodos bastante largos de soledad, de anhelar la compañía femenina. Producto del tiempo transcurrido han generado una serie de creencias, quizá ansiedad o quizá estados de ánimo depresivos, y que eso les ha dificultado aún más la labor de tener esa relación que tanto desean.
Y simplemente llega en punto en el que estás totalmente descalibrado, en el que vas dando bandazos para un lado y para el otro para ver qué funciona, y también llega el momento en el que parece llegar algo que resulta siendo una posibilidad aparentemente buena.
Muchos tienen relaciones a punta de forzar las cosas, como que se han encontrado el hambre con las ganas de comer, un hombre necesitado con una mujer que quizá pasa por un periodo también de soledad o un periodo de no saber qué hacer emocionalmente.
Ambos no saben que están activando los compuestos químicos de una relación tóxica. Y ambos están jugando a que “algo es algo peor es nada”. Ambos están rebajando sus expectativas.
Y frecuentemente nosotros los hombres somos los que caemos en eso de forzar las cosas, muchas mujeres cuando sienten eso simplemente huyen, otras se dejan forzar y en contra de su sentido común empiezan una relación en el escenario del “a ver qué pasa”.
Son relaciones basadas en dejar de estar solos y en una creencia irracional que dice “es que si no me gusta ahora quizá con el tiempo me termine gustando”. Se parte de un mínimo de gusto, pequeñito, quizá alguna afinidad, admiración pero nada de atracción pura, sólo una relación para “darse la oportunidad”.
Muchos hombres lo saben, conocen perfectamente que no llenan las expectativas de esa mujer, pero insisten en que “con el tiempo me amará” o “con el tiempo se dará cuenta que soy la mejor opción”. Es como cuando en la universidad pasas por promedio, pasas por las justas, pero “estás adentro”.
Y se engañan así mismos.
He visto relaciones así de años, incluso matrimonios basados en esa creencia que nunca llegó a hacerse realidad.
No aceptes una relación de pareja con alguien que no te mueva realmente el piso, con alguien con quien no sientas una verdadera atracción.
Y tampoco fuerces una relación donde tu sabes que no le generas esa atracción verdadera a la persona.
No te mientas.
No creas que con el tiempo empezará a desearte.
No te conformes con el afecto o la admiración.
Busca que quieran devorarte vivo de deseo.
Ese es un punto inamovible de la seducción.
Mereces vivir una relación plena donde ella DESEE estar contigo, que esté comprometida contigo, que esté enamorada de ti, que tome la iniciativa contigo, que te ofrezca su amor en todas las formas, que quiera devorar todo tu cuerpo.
Muchos hombres con los que he trabajado no han sentido esto. Y ya se encuentran cansados y resignados en una relación donde ellos deben tomar la iniciativa, donde ellos son los que desean y ellas no les desean, donde simplemente reciben las migajas, donde el sexo al que aspiran es el “sexo por cumplir”, “sexo porque cuando estas ganoso eres insoportable”.
Tu sexo tiene poder.
Las mujeres deben desear comerte la entrepierna. Que derrames en ellas. Encima de ellas. De todas las formas. Deben desear que las penetres. Que les des placer. Deben querer excitarse pensando en ti. Deben mojarse con una insinuación tuya. Deben masturbarse pensando en ti mientras estás lejos.
El resto son malditas migajas.
El resto es resignarte a rendirle culto a poner el sexo femenino en un pedestal. Es dejar la puerta abierta a ser manipulado. Es ser un buen cachorro para tener una noche de sexo mediocre, es resignarte a cantar como niño disfrazado en Halloween para que te den un dulce de mala gana.
Otra forma siniestra de engaño es cuando resignas tu estilo emocional por una mujer. Cuando tu tienes un estilo emocional intenso y cálido y estás con una mujer que es fría como un témpano de hielo. Los  hombres débiles suelen negociar sin mucha reflexión este punto y luego están quejándose de que siempre les toca jalonar la relación, que siempre les toca tomar la iniciativa, que siempre les toca invitar, llamar, escribir, tocar, y que ellas no lo hacen.
O viceversa. Hombres fríos con mujeres demasiado cálidas que empiezan a ser demasiado controladoras y a decirles cosas como “por qué no me escribes”, “por qué me tienes tan abandonadita”, y te quieren ver todos los malditos días a todas las malditas horas y que les mandes un mensajito a todas horas. Y estos hombres se ven presa de una mujer tremendamente intensa, demandante y afectivamente dependiente que, literalmente, les absorbe toda la vida, sus gustos, sus amigos, todo.
Tu debes mantener tu marco y buscar una mujer que comparta tu estilo emocional.
Es así de sencillo (o de complicado, depende de los lentes con que lo veas).
Me preguntarás, pero Naxos, ¿si a duras penas encuentro lo que encuentro cómo voy a esperar a encontrar algo así?
Pues si piensas así, estás desde un marco escaso.
¿Qué hacer?
1. Establece lo que es importante para ti en una relación. Esos serán lo que no negociarás.
2. Deja a un lado relaciones por conformidad, relaciones en las cuales sientas que o no deseas o no te desean, donde no sientes una atracción fuerte o ellas no se sienten atraídas por ti.
3. Evalúa el nivel de reciprocidad de tu relación actual, si sientes que estás llevando la iniciativa en la gran mayoría de cosas, que ella está recostada en la relación, que ella no se mueve o es demasiado pasiva enfrenta el tema para tomar una decisión.
4. Siéntate contigo mismo y responde la siguiente pregunta ¿siento que estoy forzando las cosas para tener una relación con X mujer? Si tu respuesta honesta es que sí, deja de hacerlo.
5. Trabaja en la siguiente idea: Es posible tener la relación que deseas, pero no lo lograrás hasta que logres comprender lo que significa tener una mente abundante, donde hay mujeres que satisfacen lo que tu anhelas y que estás deseando conocerte. Si no lo crees, si sientes que esto es demasiado, es porque la idea está rompiendo tu paradigma y necesitas ajustar tu visión del mundo con esta nueva creencia.
¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!
¡Hasta la próxima!