Tengo más de 30 años y no he tenido novia ¿qué hago?

Publicado en Mar 30 2016 - 2:58am por Álvaro Bonilla
En este post intentaré ser realista, como siempre. Muchos de los hombres que me consultan son personas que tienen más de 27 años, cercanos a los 30 e incluso hombres de más de 35 años que aún no han tenido una relación significativa con una mujer y se sienten tremendamente presionados por el tiempo que han dejado pasar  y por lo desubicados que se sienten en cuanto a relaciones de pareja.
Y hoy mi mensaje es para ellos.
Así que si tienes menos de 23 años pues el jueves volveré a escribir de otro tema.
Pero hoy quiero ocuparme de estas personas entre las que identifico a un importante número de seguidores del blog.
Y quiero empezar definiendo un poco el sentimiento y la experiencia que puedo leer en ellos cuando me buscan.
Básicamente sienten como si hubieran cerrado sus ojos para parpadear a los 20 años y los abrieron nuevamente para encontrarse con un hombre de más de 30 años.
Y vienen las preguntas sobre qué pasó en esos años, cómo es posible que el tiempo hubiera pasado tan rápido, cómo simplemente se pasó año tras año y tras año en una repetición constante de las mismas ambiciones pero también las mismas dificultades, quizá la misma inactividad, quizá el mismo aplazamiento, quizá los mismos rechazos, quizá la misma apatía.
Pero llegó un día donde al mirarse en el espejo han descubierto que no han vivido lo que deberían haber vivido a su edad en términos emocionales.
Aún el área con las mujeres está indefinido y aunque ya pasen de los 30 años, se sienten como si aún estuvieran en la infancia: llenos de dudas, preguntas e incertidumbre. Y con una asignatura pendiente: ¿Cómo demonios es posible ponerse al día?
¿Cómo sería posible decirle a una mujer que quizá es la primera relación extensa? ¿Que quizá es la primera novia? ¿Cómo explicar la inexperiencia?
¿Cómo ponerse al día?
En estos casos es necesario ser realista, y es que respecto a tu pasado poco y al tiempo transcurrido nada tienes que hacer, lo único es asignarle un significado que te permita superar la frustración y la culpa.
Pero sí que puedes ocuparte de tu presente y de tu futuro.
Las personas llegan acusándose a sí mismas de lo que han dejado pasar, de haber estado dormidos o en ese coma “consciente” que provocó que la vida les pasará delante sin haber acumulado experiencias significativas. Es más, en muchos casos he observado una especie de dificultad de recordar lo que ha pasado, como si en verdad hubieran estado dormidos.
Pero ha llegado el punto en que algo ha disparado el estado de conciencia y el primer efecto es encontrarse bastante perdidos emocionalmente, con rabia, culpa y una inmensa frustración, acompañada de creencias del estilo “si mi pasado fue así muy difícilmente podré cambiar mi futuro” o “estoy demasiado jodido”.
Como he dicho arriba, crudamente sí has perdido tiempo y sí has dejado de vivir cosas que deberías haber vivido para tener una madurez emocional de hombre adulto. Eso es un hecho y ni tú deberías engañarte ni yo lo haré. Sin embargo hay algo de lo cual yo me agarro para llevarles a iniciar el trabajo en su realización personal: la sabiduría enseña que el proceso de despertar de la conciencia se puede dar en cualquier momento y que está enmarcado en un llamado.
Esto suena místico, y de hecho lo es.
Lo que tomo es la fuerza invisible que ha hecho que ese hombre despierte y se haga esas preguntas y ese es el motor que tomo para entre los dos buscar cada vez más conciencia y definir su llamado, que este caso es un llamado a la intimidad y al amor con una mujer.
Estos hombres en general tienen una vergüenza más o menos consciente respecto a la posibilidad de relacionarse con una mujer. Vergüenza de su falta de experiencia. Y se expresa en una atrofia importante de los músculos emocionales de la conexión profunda.
Muchos de estos hombres han encontrado un curso a la satisfacción que opera como un atajo: las prostitutas, el porno excesivo, la comida, el exceso de trabajo, o gustos adolescentes por los comics, los video juegos, con los cuales obtienen placer y entrenamiento para la soledad. Todos en su conjunto representan barreras a la presencia masculina y son el recurso que tienen para decir “me aferro a ello y las mujeres no importan”.
Es parcialmente cierto.
Por un lado han logrado construir una vida sin mujeres, pero por otro lado son su pensamiento constante.
Y al estar tanto tiempo solos y aunque expresen la necesidad de compartir emocionalmente ya tienen una serie de hábitos muy bien estructurados para estar en soledad y para llenar casi todos sus vacíos, con lo cual abrir esa puerta emocional realimente y con claridad de intención es un reto mayúsculo en el programa de apoyo.
Muchos de estos hombres buscan construir relaciones y vínculos con mujeres 10 o 15 años menores, mujeres casi adolescentes, frente a las cuales se sienten supuestamente a la par, pensando que ellas no les harán las exigencias de una relación adulta. La realidad, sin embargo dicta otra cosa, y es que las mujeres jóvenes por lo general cuando buscan una relación en alguien mayor lo hacen por su experiencia y por las ventajas que esta puede brindarles, muchas de ellas no negocian la posibilidad de diversión, espontaneidad e informalidad que una de su edad les ofrece.
Por el principio de realidad es: no te puedes poner al día en relaciones de pareja con una mujer mucho menor que tú, así que el reto es iniciar tu recorrido emocional con mujeres más o menos de tu edad, con mujeres contemporáneas.
El cambio de este marco es algo que para muchos toma su tiempo. Y el reto es dotarles de herramientas emocionales para construir una relación sin que mentalmente se sientan discapacitados por el hecho de no haber tenido una relación en su juventud.
No es una discapacidad de hecho.
Es simplemente una condición que es posible revertir si tienes una mente abierta y eres capaz de hacer lo que cualquier hombre, independientemente de su experiencia, debe hacer y es:
1. Construir un círculo social
2. Decidir salir de su casa y conectarse con otras personas
3. Salir con otras personas y con mujeres
4. Seguir una serie de pasos estratégicos para seducir basado en objetivos
Es decir, necesitas salir de tu aislamiento y trabajar en el miedo a las mujeres y a la conexión. Desempolvarte. Ponerte en movimiento.
Y esto es lo que más cuesta.
También es importante salir de tu profecía de auto cumplimiento que te dice “nada va a cambiar, ya estoy estropeado”.
Ahora bien, como han estado desconectados del mundo femenino usualmente la mente está llena de prejuicios y conceptos erróneos de las mujeres y las relaciones. Simbólicamente son vistas como depredadoras, son generalizadas como demasiado exigentes y metafóricamente se les ve como más grandes. Éste es un trabajo en la mente, donde se les pueda visualizar de otra forma y se desenmascaren las imágenes de las mujeres como seres hostiles. Eso implica dejar cierta literatura resentida y misógina al respecto. Básicamente es limpiar la mente y dejarla lista para experimentar y para conocer por propia mano, seguramente haya decepciones en el camino pero también seguramente habrá sorpresas positivas, justamente esa es la realidad en el marco de relaciones con las mujeres, andar con las expectativas, ni idealizar pero tampoco sin sentenciar por anticipado las relaciones.
Finalmente responderé una pregunta frecuente: ¿Debo mentirles a las mujeres inventado relaciones que no he tenido para que no piensen que quizá soy un psicópata?
La verdad es que no es necesario mentir. Como sabes mi posición respecto a la seducción se basa en la autenticidad y la aceptación de la vulnerabilidad, esos puntos que nos hacen inmensamente humanos y que se basan en nuestras sombras y debilidades.
Básicamente busco que los hombres hagan recuento de sus relaciones con las mujeres, difícilmente es cierto que no han tenido ningún tipo de relación con ninguna mujer, de alguna manera es importante recuperar esos recuerdos, así hayan sido migajas. Lo importante es poner la inexperiencia dentro de un marco, y uno bien persuasivo es mostrar cómo durante muchos años se priorizaron otras actividades, personales, laborales por encima de las relaciones, y que aquellas que se construyeron no fueron lo suficientemente fuertes como para motivar profundizar en ellas. Luego de ello es preciso mostrar el trabajo hecho, es decir, el enfoque que se está llevando en el aquí y ahora y las expectativas que se tienen respecto a una potencial relación para, finalmente, dar el espacio a preguntas o pasar a indagar sobre el pasado emocional de la otra persona.
El patrón es:
Recuperar experiencias
+
Establecer el marco desde el cual ver el pasado
+
Mostrar el enfoque actual respecto a relaciones (punto de vulnerabilidad)
+
Abrir espacio a preguntas/Preguntar por ella
Lo ilustraré con un pequeño ejemplo de una estructura conversacional:
“Pues mira, durante mucho tiempo estuve concentrado en mi trabajo, si bien conocí a muchas mujeres su impacto en mi vida no fue el esperado y literalmente perdí el interés por una u otra razón (ambigüedad). Durante mucho tiempo me sentí bien así y mi vida funcionó perfectamente siguiendo con devoción otras áreas de mi vida. Hoy día ya son otras cosas las que me motivan y podría decir que estoy en un proceso de transformación profunda y allí si que las relaciones y el mundo emocional están despertando y estoy aprendiendo mucho. Ha sido un proceso genuino y sumamente apasionante (punto de vulnerabilidad) y podría decir que esa puerta que alguna vez estuvo cerrada ahora está felizmente abierta. Es lo que tengo que decir al respecto, cómo te parece… Ahora cuéntame tú”
He resumido muchísimo el proceso, seguro hay otras cosas más a tomar en cuenta. Espero que sea de ayuda y si hay preguntas sobre el tema en los comentarios pueden hacerlo y si amerita luego dedicaré un post a las inquietudes que tengan.
¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!
¡Hasta la próxima!