¿Cómo saber si mi relación funciona?

Publicado en Abr 20 2016 - 2:55am por Álvaro Bonilla
 
 
Hoy traigo un tema relacionado con las relaciones de pareja, específicamente hablaré de algunos indicadores de la dirección constructiva o destructiva que puede tomar una relación de pareja. Muchos han tenido pocas relaciones, algunos están ansiosos por tener la primera relación sentimental y algunos otros ya están en medio de una relación afectiva y sienten que falta una pieza, en cada caso al final del post daré algunas recomendaciones.
En seducción, no sólo es importante tener una relación sentimental, muchos se encuentran angustiados y ansiosos por tener una, porque no la han tenido o  están pasando un largo desierto de años y se encuentran solos, o por la razón que sea. Lo importante en realidad es tener una relación positiva, apasionada, completa, no perfecta porque eso de la perfección es una idea, no algo real, pero sí una relación que añada felicidad, placer y complemento y no sufrimiento.
Podría decir que los que no están solos están sufriendo por un mal amor, quizá no correspondido, quizá no recíproco, quizá basado en la ingratitud, en la desigualdad, en la costumbre, el interés, en la falta de pasión, incluso en la toxicidad y la enfermedad mental. Así que voy a tomar la teoría del amor triangular de Robert Sternberg como marco para analizar tres elementos clave dentro de una relación sentimental y cuya ausencia determinará la calidad, o incluso la posibilidad de futuro de la relación, de hecho es una herramienta que utilizo con aquellas personas que me traen su sufrimiento por una relación.
Para Sternberg una relación de pareja equilibrada posee tres componentes fundamentales, que a continuación describo:
1.     Intimidad: Definida como el acercamiento personal que se da entre ambos miembros de una pareja, este acercamiento es algo que surge de manera espontánea y fluida, es decir, no se le obliga al otro a compartir, sino que la persona libre y espontáneamente desea compartirse a sí mismo. Algo muy sencillo: cuando alguien en Whatsapp no te responde eso significa su poca apertura y disponibilidad, es como si tocas su puerta y no la abre. Si tienes que sacarle las palabras a la otra persona, si sólo obtienes monosílabos en sus respuestas, si siente que no se abre ante ti,  o que si alguna vez lo hizo pero dejó de hacerlo es importante determinar el por qué se ha dado este cambio. La intimidad refuerza la unión de una pareja, permite conocerla mejor, permite generar conexión y permite sentir que el otro se auto revela, se da a conocer, así como también uno mismo es capaz de darse a conocer a la otra persona. La clave de la intimidad es la confianza, por ello cuando hay alguna fractura en ella lo que se resiente es la capacidad de conectar. La intimidad surge de la capacidad que tenemos de abrirnos al otro y de narrar nuestra vida y nuestros pensamientos, nuestro mundo, delante de esa otra persona. Es lo que le da profundidad a una relación.
2.     Pasión: Es el intenso deseo de unión física y sexual, es la capacidad que tiene la persona de sentirse excitada psicológicamente por su pareja. La pasión puede darse incluso sin la presencia física, en forma de fantasía o deseo que necesita consumarse, es pensar en el otro, en su cuerpo, en el sexo. Este componente le da intensidada la relación, le proporciona la urgencia, le proporciona el apetito. La clave de la pasión surge de la atracción.
3.     Compromiso: Es la decisión libre de amar, de entregarse y de mantener esa relación, de cuidarla y de prolongarla. Esto le da la duración a la relación, y su clave es la visión de futuro que le concedemos a la misma y la voluntad de hacer que perdure en el tiempo. El compromiso no necesariamente se define en una palabra, noviazgo, matrimonio, sino en el deseo compartido de permanecer al lado de esa persona.
Sternberg dice que la relación basada en un solo elemento tiene menos probabilidad de durar que aquella basada en dos o tres elementos, y a continuación nos describe diferentes tipos de relación basadas en mutaciones de los tres elementos, donde la presencia de alguno y la carencia de otros define la toxicidad de la relación.
1.     Cariño: Quizá sea una de las cosas más difíciles de aceptar y es cuando deseas (pasión) a alguien pero esta persona sólo siente por ti el deseo de intimidad basado en la confianza pero no te desea sexualmente y sólo desea conservar la relación del tipo amistoso. El cariño puede hacer que una relación perdure y es el fundamento de la amistad o el amor fraterno, pero sin pasión y sin compromiso sólo deja frustración si tu intención es ir más allá.
2.     Capricho: Es de la familia de las idealización y es la pasión que puedes sentir por alguien pero que no se ve correspondida, toda vez que no existe confianza (intimidad) y no existen las bases de un compromiso. Es simplemente el deseo no correspondido por otra persona sin que ella te corresponda en lo absoluto.
3.     Relación vacía: Se encuentra basada en el compromiso, pero éste no se halla motivado por la pasión, quizá lo está por el interés, por el compromiso, o por el miedo. Tampoco posee el componente de pasión que es el pegamento de una relación.
4.     Amor romántico: Se encuentra definido por un importante grado de pasión y deseo sexual, así como una profunda conexión e intimidad basada en la confianza, pero no tiene compromiso, y es lo que constituye una relación corta, y es lo que produce una gran infelicidad cuando alguno de los dos desea que la relación sea más formal y por alguna razón la otra persona no lo desea así, elementos temporales, limitaciones por compromisos previos existentes por ejemplo.
5.     Relación de compañía: Hay cariño y compromiso, pero no existe la pasión, ya ha muerto, y es muy frecuente en ciertas relaciones donde los años han pasado y no se ha cultivado el componente físico y es casi equivalente a convivir con un mejor amigo o con un hermanito. Es un terreno propicio para la infidelidad física.
6.     Relación loca: Se basa en una pasión que genera compromiso (adicción), pero se da sin intimidad o confianza entre los dos, incluso cuando se pasa a un plano más profundo se delatan profundas diferencias y disgustos por lo cual la motivación de la relación se basa en la perfecta complementariedad en el sexo, por lo cual se desea conservar una cierta frecuencia de encuentros sexuales entre la pareja. En general puede conducir a cierta toxicidad y sentimiento de vacío emocional.
7.     Amor consumado: Es una relación completa, donde cada componente, intimidad, pasión y compromiso, se expresa.
En general hay dos formas de sufrir con una relación, por un lado es cuando la relación no cumple las expectativas, porque quizá no expresa alguno de los componentes, o por otro lado, cuando teniendo los componentes éstos dejan de expresarse por el tiempo, o porque en algún punto se dejó de trabajar en ella y se generó una relación rutinaria, lo cual en general es responsabilidad de las dos personas involucradas en la relación de pareja.
Cuando una relación disminuye en su intimidad, o en el deseo o en el interés de mantenerla es una importante señal de atención. Las relaciones usualmente fluctúan y no siempre presentan los mismos ritmos, sin embargo es importante cuando hablamos de “seducción después de la seducción” es necesario cultivar los tres elementos para lograr que la relación mantenga el interés.
Si tu caso es que nunca has tenido una relación de pareja y deseas saber cómo poder iniciarla y cuáles son los hábitos que necesitas generar para que no tengas relaciones de sólo unos días o sólo unas semanas, pues acá están mis recomendaciones:
1.     Trabaja tu disponibilidad y empieza  a abrir tu mundo a tu pareja, la herramienta para ello son las conversaciones, no hay otra forma de narrarte a ti mismo frente a ella. Tendrás que desvelarte poco a poco, generando siempre interés y siendo proactivo en expresar lo que piensas y lo que sientes en cada momento.
 
2.     Expresa curiosidad por la vida de la otra persona, pregunta, indaga y escucha profundamente a la otra persona. La intimidad nos permite conocernos, y en algunos casos nos permite incluso darnos cuenta que no compartimos tantas cosas en común como pensábamos.
 
3.     Comparte tus gustos y lo que no te gusta, en eso se basa la conexión en una pareja, comparte lo que le gusta a ella, pero también invítala a conocer tu mundo y acercarte a lo que disfrutas. Algunos expresan miedo por esto pensando “y si no le gusta me dejará”, no necesariamente. Lo peligroso de ese marco es que muchas personas terminan haciendo sólo lo que al otro le gusta por complacerle y terminan anulándose a sí mismos.
 
4.     Hacer constantes “Check In” en la relación. ¿En qué consisten? En hacerle notar a la otra persona que estamos pendientes de ella, que en el día hay cosas o momentos en los cuales deseamos saber de ella. Esto es equivalente a subir la temperatura de un fogón, si no lo haces simplemente la relación se irá enfriando.
 
5.     Busca momentos altamente emocionales: Momentos de expresión de lo que se siente, y asciende paulatinamente en ellos. No resulta muy saludable amar a alguien a las horas de conocerla, pero tampoco simplemente evitar palabras positivas, de reconocimiento o palabras emocionales simplemente por retenerlas. Estos momentos resultan en importantes momentos de intimidad y en disparadores de pasión.
 
6.     Busca cultivar la pasión y el deseo sexual buscando espacios para consumarlo y arriesgándote a ser proactivo y creativo. Hazle sentir a la otra persona que la deseas con el debido equilibrio.
 
7.     Es importante salir y proponer espacios para encontrarse cara a cara, es el momento en el cual la relación se alimenta y crece. Momentos de demasiada ausencia enfrían la relación, a menos que exista un importante deseo.
 
8.     Lidera: Toma la iniciativa y no te quedes pendiente de que cada cosa que haces parezca que necesitas permiso o autorización, evita ser tímido, las relaciones de timidez es como cuando llevas un carro cargado de cosas muy pesadas y te cuesta subir una montaña con él, sientes que se queda, que a veces retrocede, lo mismo ocurre con la relación, necesitas energía de despegue.
En todos los elementos anteriores es importante que se den de forma recíproca, por lo cual la presencia o ausencia de ellos en la otra persona indica que la relación está fluyendo o no.
Cualquier pregunta con mucho gusto la responderé y si el tema da para más intentaré profundizar en un próximo post sobre sus inquietudes.
¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!
¡Hasta la próxima!