5 errores en el marco mental de los recién llegados en la seducción

Publicado en Abr 1 2019 - 6:05pm por Álvaro Bonilla

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Hoy voy a escribir un post acerca de los errores más frecuentes que observo en los recién llegados al estudio de la seducción y las relaciones, con algo más de 16 años en este medio y 12 años escribiendo, me permitiré darte mis apreciaciones para que afines tu camino desde el inicio, aunque entiendo que será inevitable que cometas errores que espero conduzcan a tu maduración en esto.

  1. Pasar de ser un perdedor a creerte un Dios: La falta de humildad en el camino es algo que se castiga muy fuerte conforme los años pasan. Usualmente lo que sucede en muchos casos es que existen asuntos por resolver a nivel de la personalidad, no tienen una idea cara sobre quienes son, tienen debilidades grandes en su autoestima y su autoimagen y lo que suelen hacer es compensar estas debilidades con posturas arrogantes que lo que hacen es comunicar que sus asuntos siguen sin resolverse. Existe en psicología profunda un error bastante frecuente y es verse absorbido por “la visión de lo divino”, y consiste en que una vez has llegado a un buen punto de rendimiento y resultados te crees el más de lo más, y castigas al mundo por el daño que te hicieron siendo un villano, un bully, un presumido. Cuando llegas a este punto es fácil que termines cometiendo errores, usualmente la identificación con el Ego termina en que no encuentras tus propios límites y el paso entre seducir y tener el vicio de seducir es mínimo.

No te pierdas en el narcisismo.

No te pierdas exhibiendo lo que has logrado. Usualmente las personas que vienen de tener las mayores limitaciones son las que, cuando tienen forma, resultan ser las más presumidas, presuntuosas y exhibicionistas. Eso habla de un pasado difícil y de una negación de ese pasado de pobreza o limitaciones (en el área que sea). Eso es algo que los jóvenes no ven, pero con los años es demasiado apreciable.

Menos exhibición es más seguridad personal. Y te lo pongo a la inversa: El seguro de sí, no necesita presumir, ni exhibir cosas o a otras personas, para decir que tiene valor.

Lastimosamente estamos en un orden de cosas donde mostrar un Porsche y una rubia despampanante hace que muchos empiecen a salivar. El éxito es diferente a las cosas que posees, y lo material suele buscarse para reemplazar el profundo vacío emocional en la identidad de muchos.

No lo ves en la juventud, lo ves en la madurez.

  1. No prestar atención a tu inteligencia emocional y la administración de las relaciones: El novato que empieza a tener éxito en seducción empieza a enfrentarse a una disyuntiva: entre el deseo de tener variedad de relaciones y la posibilidad de empezar a tener relaciones de más larga duración. Las técnicas, persuasión, habilidades sociales, comprender cómo funciona la mente femenina, entre otros, no deberían ocultar el trabajo profundo que hay que hacer a nivel emocional para comprender qué es lo que está pasando en el proceso de conquista, qué es aquello que se mueve en ti y qué es aquello que estás empezando a mover en las mujeres.

Lo que empieza a pasar cuando tienes mejores resultados sociales y mejores resultados con las mujeres es que empiezas a descubrir las poderosas emociones que empiezas a movilizar en ellas, y también en ti. Y para ello es importante que aprendas a ser impecable cuando comunicas tus intenciones y que sepas diferenciar entre seducción y engaño.

Conforme pasan los años y vas madurando entiendes que no es preciso engañar a las personas para obtener lo que quieras, y que el verdadero seductor es aquel que logra comunicar aquello que buscas de forma directa, sin disimulo, sin crear falsas expectativas.

Y ello representa un enorme aprendizaje.

Todo seductor ha roto corazones y ha hecho derramar lágrimas.

Lidiar con esto es nuevo, y más si ha sido a ti a quien le han roto el corazón y le han hecho derramar lágrimas.

Empiezas a entender que eso de “dejar a una mujer mejor de lo que la encontraste” es un imperativo moral.

Necesitas establecer estándares emocionales, hasta dónde ilusionar a alguien y cómo esa ilusión va de la mano con tus expectativas.

El seductor entiende que no tiene que prometer relaciones largas, y que justamente siendo claro en decir qué busca evita mucho dolor al final. Si sólo quieres algo de una noche, comunícalo. Si sólo quieres algo corto, comunícalo. Si sales ya con otras personas, comunícalo.

Pienso que un seductor de alto nivel es aquel que logra comunicar lo que quiere y, no obstante, abrir la mente de las mujeres para que la puerta siga abierta y no se retiren. Porque lo que logra mover es una gran atracción frente a la cual los límites de la otra persona son los que se mueven. Este es un juego complejo porque empiezas a descubrir que las personas son tan abiertas de mente como fuerte en su atracción.

Una habilidad del seductor hábil es la capacidad de negociar, y construir relaciones basadas en el “gano yo y ganas tú”. El seductor inexperto y el estafador siempre busca que el gane y los demás pierdan.

  1. Diversifica y no caigas en la trampa de buscar a “la elegida” demasiado pronto: El novato en seducción es un hombre que carece de conocimiento de cómo son las mujeres, cómo piensan, sienten, cómo viven su sexualidad, frente a qué emociones y estímulos reaccionan, y éste es un conocimiento que es necesario aprender, porque representará una gran ventaja cuando empieces a organizar tu vida para casarte o formar familia. Y, créeme, ese momento llegará. Y necesitarás guiarte de forma sabia y el conocimiento que atesoras por la experiencia es tu gran ventaja. Mi recomendación: Inicialmente no busques compromiso demasiado rápido ni relaciones demasiado extensas.

  1. Radicalizarte: Una forma evidente de victimización es la radicalización y, desafortunadamente, tenemos varías líneas de extremismo: batalla entre escuelas, batallas entre fanáticos de una línea u otra, extremismo contra la mujer, visiones misóginas en las cuales intencionalmente se busca vengarse de las mujeres por el daño causado en el pasado y por heridas que aún supuran dolor, y te alerto frente a dos movimientos, el primero el MGTOW, semejante al feminismo radicalizado, que basa su odio en un profundo resentimiento y lo valida en una supuesta supremacía del hombre frente a la mujer.

El segundo movimiento, aunque en menor medida, es el llamado Red Pill, en el cual encuentro autores de lo más de interesantes, pero que caen en que suelen respirar odio y veneno, muchos de ellos vienen de divorcios dolorosos, y se percibe que ven una guerra de hombres contra mujeres que, aunque ciertas líneas radicalizadas de la política y el feminismo buscan, no debemos dar pie a ello, porque terminaría por enrarecer demasiado las relaciones entre hombres y mujeres.

El hombre radicalizado es un hombre que expresa con su comportamiento y pensamientos que aún se percibe víctima de las mujeres. Es preciso combinar el pragmatismo con una pizca de idealismo. Pragmatismo para saber que el mundo, las personas y las relaciones son tremendamente complejas y que es preciso estar alerta, no prevenido, alerta. Y la pizca de idealismo necesaria para saber que hay personas con buenos valores, valiosas en sus emociones, hermosas en lo exterior, y que están disponibles para relaciones ganar-ganar.

Esta visión se adquiere con el tiempo, pero entre más temprano la tengas mejor.

  1. En seducción no necesitas ser un patán o un mierda para despertar atracción: El seductor novato se ve atrapado por el deseo de matar al hombre bueno, y es preciso hacerlo, pero no tienes que pasar de ser Anakin Skywalker a ser Darth Vader. Mostrar autoridad, suficiencia y liderazgo está muy lejos de ser el matón de barrio. Tienes que hacer un equilibrio entre simpatía y “agradabilidad” (sí, la palabra no existe, pero entiendes de lo que hablo) y temperamento fuerte y determinado. Matar al hombre bueno es dejar de pensar que tienen que ser un servil, no es volverte un sociópata, un odioso, un tipo difícil. Es darte tu lugar, conquistando tu carisma y también descubriendo que tu carácter tiene una vertiente contundente que resulta muy atractiva y muy efectiva a la hora de competir y darte tu lugar en el mundo real.

En los años que llevo algo que me ha impresionado es que el carisma vende las malas formas y la mala educación de quien se dice rudo pero es un inseguro.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria”

¡Hasta la próxima!

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Si quieres trabajar en tu marco mental como hombre y aplicarlo a tus relaciones, trabajos y otras áreas, y si deseas que un psicólogo te acompañe en ese camino, envíame un mail a naxxxos@gmail.com