Axis Mundi: Estás en tu centro o en el centro de alguien más

Publicado en Jun 8 2020 - 7:15pm por Álvaro Bonilla

axis-mundi-estas-al-centro-o-estas-en-el-centro-de-otro

El concepto de Axis Mundi fue uno de los más estimulantes descubrimientos mientras escribía mi libro.  Los reyes antiguos al conquistar un nuevo territorio inauguraban allí un Axis Mundi, un centro, un centro del mundo, de su mundo.

El Axis mundi era un lugar de poder, era el lugar donde el rey se encontraba consigo mismo y con la misma fuente de su poder. Para los antiguos el rey gobernaba por mandato divino, por elección de la divinidad, así que para el rey era fundamental conectarse con su propósito a través del contacto espiritual con la divinidad. El axis mundi era el lugar del encuentro del rey con lo verdaderamente importante, y así lo hicieron reyes tan grandes como Asurbanipal en Asiria, David en Israel, Ramses II o Luis XIV.

¿Para qué nos sirve este concepto? Para entender que como hombres tenemos un centro, algo que nos da propósito, que nos hace poner los pies en la tierra y estar asentados. Sin embargo, el hombre no conoce esto. No sabe que tiene un centro, un Axis Mundi en su interior, y por ello ese Axis Mundi es ocupado por una relación, por un vicio, por un hábito de pereza, complacencia y mediocridad.

El hombre que no está centrado, por ejemplo, es el hombre celoso y el hombre obsesionado por su relación. El hombre que negocia sus prioridades y decide atender las prioridades de su pareja. Es el hombre que está en una relación de pareja que le quita energía, que le genera insatisfacción, pero es incapaz de retirarse, no puede separarse, su centro está en su pareja, no en sí mismo.

El hombre que no está centrado vive en su adolescencia, presa de hábitos obsesivos a los video juegos, o las drogas o la pornografía. Su centro lo ocupa algo de lo cual no puede desprenderse y que le cobra el tiempo, dinero, emoción o atención.

El centro es tener claras tus prioridades, tener un plan de gobierno para ti mismo y, dentro de ese plan de gobierno, poder distribuir tu tiempo entre tus amigos, tu familia, tus relaciones, tu trabajo.

Sin olvidarte de ti.

Pero tampoco sin sacar a los demás para vivir en el aislamiento.

El aislado usualmente tiene su centro en ciertos vicios.

¿Cuál es tu centro?

¿Qué te ha sacado de tu centro?

Mi nuevo libro “Masculinidad Sagrada: Textos y ejercicios para reclamar el poder interior, gobernar y expandir tu reino” ya está disponible, lo encuentras haciendo click aquí.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

¡Hasta la próxima!