¿Por qué es importante para el hombre actual trabajar en su masculinidad?

Publicado en Jul 6 2020 - 1:48pm por Álvaro Bonilla

 

¿Por qué es importante para el hombre actual trabajar en su masculinidad?

¿Qué es la masculinidad?

¿En dónde recae nuestra masculinidad?

¿Acaso en la fuerza?

¿Acaso en el poder?

¿Acaso en el liderazgo?

¿Acaso en nuestra relación con las mujeres?

¿Acaso en ser competitivo?

¿Acaso en tener un buen trabajo o un automóvil último modelo?

¿Acaso en la capacidad de proveer?

¿Acaso en nuestra apariencia física según ciertos estándares aceptados?

En pleno siglo XXI la pregunta por la masculinidad es una pregunta más que válida, y es aún más válida e importante para una persona que desea tener una vida y unas relaciones extraordinarias.

La gran mayoría de hombres que tienen dificultades en sus relaciones con las mujeres, o que tienen dificultades en expresarse a sí mismos o expresar su liderazgo tienen una misión que completar en el descubrimiento de su auténtica masculinidad.

La masculinidad ha experimentado cambios significativos desde la Revolución Industrial, enfrentamos una nueva forma de relacionarnos con nuestros padres y con nuestras madres, es posible decir que hoy día nos encontramos más solos, aunque socialmente pareciera que debemos tener todas las preguntas resueltas. Se nos exige ser valientes, emprendedores y decididos. Pero en realidad nos encontramos en muchos momentos de la vida confundidos, con muchísimas preguntas en la cabeza y sin encontrar la forma que defina nuestro carácter.

Este libro busca que despiertes tu masculinidad a través de una serie de herramientas y pedagogías que seguiré contigo, a lo largo de estas páginas, que apuntan a que tomes las riendas de tu vida a partir de una posición valiente y orgullosa de tu propia masculinidad.

¿Cuáles son estas herramientas?

  • Conocimiento de la presencia masculina a lo largo de la historia.
  • Apropiación del legado masculino y lo que nuestros ancestros nos han transmitido a lo largo de generaciones, pero que hemos sepultado por los cambios sociales, políticos y económicos que han transitado los últimos tres siglos.
  • Cuestionamiento de tu lugar como hombre en el mundo y del grado de conciencia que tienes frente a tu propósito como ser humano encarnado como un varón.
  • Confrontaciones para que descubras lo que has dejado de hacer por vivir en estado pasivo, con una energía dormida.
  • Meditaciones y visualizaciones para despertar atributos masculinos.

A lo largo de estos episodios podrás descubrir cómo existe una masculinidad histórica, ancestral, y que puedes reclamar para ti y para el servicio de los demás.

Esta masculinidad tiene un mensaje, expresada a través de los mitos, los relatos antiguos y los arquetipos que nos comunican atributos de la masculinidad que debemos cultivar en la vida actual, y que representan un llamado para actualizar estos atributos en nuestra vida cotidiana, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones, y, sobre todo, con la relación más importante: la relación contigo mismo. Concepto que, más adelante en este libro, trabajaré bajo el concepto de “vínculo o matrimonio interior”.

Lastimosamente a lo largo de la historia los relatos que acompañaban los rituales de iniciación y las historias de gestas masculinas, los mitos y los héroes se han olvidado, y por ello el hombre moderno, nosotros mismos, tenemos sed de grandeza y sed de inspiración. Extrañamos volver a donde intuimos que pertenecemos. Sentimos el llamado. No tenemos a nuestra disposición, tan fácilmente, el manantial de historias, de rituales y de legado de lo que la masculinidad ha construido a lo largo de la historia, por ello nos sentimos, de alguna manera, abandonados y abrumados con preguntas, por ello sentimos dudas a la hora de tomar una decisión, incertidumbre a la hora de pensar de forma ambiciosa y soledad al encontrar a nuestro alrededor hombres alienados y muertos en vida.

Trabajarás con tu historia personal, y con la configuración que, en tu particular historia, ha tenido tu noción de masculinidad. Cada hombre convierte en realidad ese legado y tiene que negociar con su particular crianza, con su padre, con su madre y con sus errores particulares y de allí el hombre genera una percepción de sí como hombre, y también expresa o silencia atributos de su masculinidad.

Empezarás a conocer cómo tu infancia determinó la manera en que te relacionas con otras personas como un hombre, y quizá tengas que vivir la experiencia, mientras lees este texto, de encontrar al hombre suave, al hombre bondadoso, y tendrás que dejarte confrontar, será quizá uno de los momentos más reveladores y probablemente uno de los momentos más duros.

Obsérvate al espejo para poder ver la fortaleza o debilidad con la cual estás experimentado tu encarnación masculina en este mundo. Muchos descubrirán que no han vivido su masculinidad de forma poderosa y que, de alguna forma, han elegido vivir su vida complaciendo a otros, silenciando sus emociones, permitiendo que otros pasen por encima, como una llama apagándose poco a poco, ahogada por la falta de oxígeno.

También podrás aprender que ser hombre implica conocer dos lados diferentes: por una parte, un lado luminoso, pleno, poderoso, pero a la vez sabio, tranquilo, sensible y auténtico, un hombre dispuesto a luchar, valiente, que se sabe merecedor del lugar que ocupa en el mundo y del aire que respira. Pero, por otra parte, un lado oscuro, un hombre que aún no expresa su masculinidad y es servil, o quizá violento, tan radical como para no poder conectar con otros, o quizá tan suave que no es capaz de protestar cuando alguien le irrespeta.

Cada lado de la masculinidad tiene un mensaje para dar, y debemos ser conscientes de la luz y la oscuridad que estamos ofreciendo al mundo y a nosotros mismos, tendremos que aprender a lidiar con ambas caras de nosotros mismos, dejando el miedo a expresar la luz o a las contradicciones que trae consigo la oscuridad.

Sobre cada hombre se proyecta una sombra particular en forma de dolor, generalmente incomprensible, usualmente en forma de un vacío, de la sensación que algo hace falta sin saber que es. Algunos hombres lo viven como cierta melancolía muda, como cierta rabia profunda, como una inconformidad, como un deseo constante de cuidado y atención que no sabe cómo expresarse y se manifiesta como una distancia o como cierta reticencia a las relaciones profundas, o también, se experimenta como una nube de angustia con la que te has acostumbrado a vivir.

La masculinidad no viene determinada por la genética simplemente, no te la ganas simplemente por tener tus cromosomas XY. La masculinidad necesita de lo psicológico y de lo espiritual para desplegarse verdaderamente. La masculinidad es una posición y una actitud frente al mundo, y también es una visión, un propósito de trascendencia a través de tu ser hombre.

Pregúntate en este instante y sé específico en anotar rasgos o características concretas:

  • ¿Qué es para ti ser hombre?
  • ¿Qué es para ti ser masculino?
  • ¿Cómo eres hombre y masculino? ¿Cómo piensas, sientes y te comportas?
  • ¿Qué te diferencia de las mujeres?
  • ¿Cómo puedes “alumbrar”, “dar a la luz” la verdadera esencia masculina?

Escríbelo.

En este libro encontrarás las pistas para acercarte a tu propia respuesta, para descubrir tu propia voz, tu propia manifestación de la masculinidad, tu propia forma de construir tu esencia y darla a conocer. La masculinidad requiere ser expresada en su máxima potencia para que logre ser un verdadero instrumento para tu propia realización.

Una masculinidad integrada se expresa en un tranquilo orgullo, en una felicidad por ser un hombre, en una presencia masculina que se siente poderosa, de una manera bastante particular que ya tendrás tiempo de descubrir, a lo largo de estas páginas que tienes por delante.

Muchos hemos sentido en algún momento de la vida el deseo de expresar nuestra naturaleza masculina, ya sea abrazando un carácter firme, poniendo orden y disciplina, encauzando la atención y expresándonos sexualmente, sobre este último punto de la expresión sexual ya tendremos tiempo de explayarnos y entender por qué para muchos estos instintos resultan problemáticos, molestos, hostiles para el espíritu y cómo chocan frecuentemente con el deseo de ser hombres buenos y sensibles.

  • ¿Qué hacer con esa particular energía sexual masculina?
  • ¿Cómo poder vincularla al mundo emocional?
  • ¿Cómo vivir los deseos sexuales sin sentir la culpa o la vergüenza?
  • ¿Cómo comunicarnos sexualmente con el sexo opuesto?

Todas estas serán preguntas que en su momento abordaremos.

Hoy día es frecuente sentir una inusitada persecución a los valores masculinos y a lo que la masculinidad representa. Para muchos el hombre por naturaleza es violento, salvaje, depredador, desleal. Lo varonil se ha asociado a lo ofensivo, a lo grosero, incluso a lo vulgar. Palabras adoptadas por el feminismo radical al hablar de un patriarcado despiadado, de un hombre programado para hacer la guerra y para matar sin piedad, sin considerar otras de sus muchas aristas positivas y constructivas.

En las familias es frecuente un mensaje que invita a “no ser como los demás hombres, esos hombres infieles, distantes, violentos”, estos mensajes nos invitan a a cultivar inconscientemente una sutil vergüenza, un deseo sutil de redimir en nosotros la masculinidad de la historia, una culpa por cargar con ese pasado tan oscuro. Un pasado histórico y quizás, también, un pasado de abuelos y padres que sentimos lejanos o que quizás fueron indiferentes emocionalmente, o que fueron violentos de alguna forma. Trabajaremos en esas emociones de vergüenza y de culpa y encontraremos el orgullo de nuestra masculinidad histórica, familiar y personal.

Descubriremos juntos la necesidad de la liberación de la masculinidad al interior de la psicología, del cuerpo y del espíritu del hombre. Y en este proceso empezaremos a desatar las cadenas que nos han oprimido de una forma emocional: las jaulas familiares basadas en las contradictorias expectativas de padre y madre y de su legado en nuestra psicología, las prisiones impuestas por las cárceles colectivas, las también contradictorias expectativas de un sistema social y cultural que transmite una imagen de liderazgo y de hombre debilitado, suave, pusilánime, inútil, corrupto o violento, y las mazmorras de nuestro propio desconocimiento emocional, del encierro al cual hemos sometido las emociones simplemente porque no les hemos entendido o no hemos sabido escucharlas o no conocemos su verdadero potencial transformador.

A lo largo de este proceso transformador te enfrentarás a la pregunta sobre qué deseas tú como ser humano y qué deseas también como hombre. Te enfrentarás a la toma de decisiones para escoger a qué te quieres vincular para ser feliz y de qué te quieres deshacer en el camino hacia una vida realizada y extraordinaria.

Encontrarás que has cargado un pesado lastre sobre tus emociones, sobre tu espíritu y sobre tu sexualidad, y encontrarás las herramientas para desatar los nudos y descargar el lastre. El objetivo de este programa es que esa transformación te haga sentir más ligero y que liberes el espacio necesario para que te ocupes de tu vida de forma responsable y enfocada a lo que deseas.

El hombre actual es como un Rey herido, vive una crisis a nivel emocional, no sabe qué hacer para encontrar la felicidad, no sabe dónde está ese lugar y tiene dificultades para encontrar un punto de atención al cual dirigir su energía y su ambición. No encuentra su pasión.

Ese Rey herido se ha vuelto un ser pasivo, ha perdido el recuerdo de sus viejas glorias, de las viejas batallas en las que ha combatido y ha ganado, sólo tiene vivo el dolor de sus heridas. Se siente cansado y sin energía. Se ha convertido en un hombre pasivo, sin creatividad, sin imaginación, ha perdido la brújula respecto a cómo conectar consigo mismo y cómo conectar con las mujeres, se encuentra incapaz de emocionarse, no logra ver sus sueños alcanzados y ha bajado los brazos, se ha internado bajo la sombra de un sitio cómodo y está allí, sin saber qué hacer.

Ese Rey herido ha olvidado la manera en la que nuevamente puede traer paz interior a su vida. No encuentra una causa por la cual ponerse el traje de guerrero y salir a luchar la gran batalla. No hay causa justa que merezca la pena para levantarse, sacudirse y ponerse en movimiento. El objetivo de este programa es que ese Rey herido, que eres tú mismo, regrese, se levante, reclame su trono, encuentre a su Reina y lidere sobre aquellos que lo han extrañado. El Rey encontrará a su Reina y también encontrará a su pueblo, su causa y su trono.

Este texto hace parte del prólogo de mi nuevo ebook “La Masculinidad Sagrada”, disponible ahora mismo aquí. En el ebook encontrarás 395 páginas de contenido para transformar y trabajar tu masculinidad, tu capacidad de gobernarte a ti mismo, incluso la relación con tu padre y con tu madre.

¡Es el momento de vivir una vida extraordianaria!

¡Hasta la próxima!

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